"(...) Según el último análisis de la consultora Roubini Global
Economics (RGE), a medio plazo, el centro de atención en el Viejo
Continente virará de garantizar la estabilidad y la supervivencia del
euro a asuntos como la sostenibilidad de la deuda soberana.
"La deuda
de Grecia y Portugal precisarán de una reestructuración" asegura el
informe en su escenario base. "España es insostenible, pero no se hará
nada al respecto antes de 2015, mientras en Italia el endeudamiento
apenas es sostenible", matiza el documento.
Es cierto que, hasta la fecha, el gran respaldo del BCE ha
conseguido aminorar el impacto de la volatilidad y ha contenido
totalmente el efecto contagio a través de fórmulas como el Mecanismo
Europeo de Estabilidad.
Dicho esto, y de acuerdo con la consultora
presidida por el economista Nouriel Roubini, el problema con éstas
herramientas es que están diseñadas para funcionar sólo si los gobiernos
de la periferia cooperan y mantienen un espíritu razonablemente
reformista.
El año que viene, advierten desde RGE, este contexto idílico será cada
vez más difícil de mantener ya que la fatiga de la austeridad comenzará a
hacer acto de presencia a través de protestas contra las reformas y la
consolidación fiscal.
El posible distanciamiento entre la troika y la
periferia se hará más evidente cuando los respectivos gobiernos se den
cuenta que la luz al final del túnel "es en realidad un crecimiento
mediocre y la continuidad de altos niveles de desempleo". Es decir,
es imperativo que exista una cohesión política a nivel europeo o, de lo
contrario, el frágil entendimiento corre el peligro de resquebrajarse de
nuevo.(...)" (El Economista, 12/11/2013)
No hay comentarios:
Publicar un comentario