21.11.13

Los contribuyentes y los preferentistas españoles hemos preservado 'la estabilidad financiera de la zona euro'. De la banca alemana. Con nuestra ruina...

"Hace ahora un año esta web de Economistas Frente a la Crisis publicaba un artículo en el que se consideraba  que el rescate total para la economía española era altamente probable por la dificultad a la que se enfrentaba el Tesoro para financiarse a tipos de interés sostenibles. (...)

Pero no fue necesario solicitar el rescate. El artículo escrito en esta Web minusvaloró el efecto que el “I will do whatever it takes” de Draghi tendría sobre los mercados. Sin desembolsar un solo euro, esas 6 palabras, más la especificación del programa de compra de bonos, consiguieron una reducción de la prima de riesgo de 250 puntos básicos, y lo que es más importante, disiparon los riesgos de ruptura del euro que hasta entonces cotizaban alto.

 Es un activo que debe resaltarse de la actuación de Mario Draghi, es la prueba del poder de los banqueros centrales. Es la prueba también de que los mercados no quisieron apostar contra el BCE. Tal vez sean menos valientes de lo que parecían, aunque la relajación de los plazos de la consolidación fiscal, el instrumento letal de las políticas de austeridad, también contribuyera, sin duda, a relajar las tensiones de los mercados.

(...) las autoridades europeas han calificado como éxito el programa español y felicitan al Gobierno por su ejecución y determinación en aplicar la condicionalidad asociada al rescate.

 No me voy a detener aquí en los muchos peros que se podrían poner a esa valoración, empezando por la capitalización de los bancos, finalmente a costa de los contribuyentes y de los tenedores de preferentes, siguiendo por el estrangulamiento del flujo de crédito a la economía real, la fragmentación financiera, que continúa, y finalizando por la inasumible tasa de paro, consecuencia en parte de un sistema financiero disfuncional y todavía comatoso. 

Y no me detendré en ello porque el programa de rescate a la banca española ha sido un éxito… si nos atenemos al objetivo que se buscaba, que está muy claro a tenor de la regulación del instrumento de asistencia financiera del MEDE elegido para la recapitalización bancaria (...)

El objetivo era “preservar la estabilidad financiera de la zona euro en aquellos casos en los que las causas de la crisis encuentran su origen en el sector financiero”. En ningún caso el objetivo era facilitar el crédito a las pymes, ni reducir el desempleo, ni siquiera reducir la prima de riesgo. No. Sólo se trataba de garantizar que el sector financiero se pudiese capitalizar a un coste inferior para el Estado.

 La línea de crédito al Gobierno de hasta 100.000 millones de euros ha permitido la recapitalización y  la condicionalidad asociada al rescate, con la creación del banco malo y la transmisión de activos inmobiliarios fallidos o de dudoso cobro a esta nueva sociedad de gestión de activos (SAREB), ha reducido parte de las vulnerabilidades bancarias. Cumplido el objetivo, cerrado el programa.

 Tanto para el caso español como, sobre todo, para el caso del programa irlandés, el cierre del programa “en limpio”, es decir, sin línea de acompañamiento que actúe como red de seguridad, es un movimiento no exento de riesgos. 

 La clave reside en que, al salir del programa de asistencia financiera, se está perdiendo en realidad la posibilidad de solicitar la activación del programa del BCE de compra de bonos, OMT. La decisión del Gobierno Irlandés, y en menor medida del español, es, por tanto, un acto de fe. (...)

El problema es que, en realidad, quienes no han caído han sido los bancos y sí han caído, sin embargo, las heridas del flagelo sobre los ciudadanos y la economía productiva.(...)"                  (Jorge Fabra Utray (@JorgeFabraU), Economistas frente a la crisis, 17/11/2013)

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