"(...) Ante las pequeñas reprimendas del emperador, temeroso él de fuertes
conflictos sociales en estos lares del imperio, de que no se ha hecho lo
suficiente en materia de crecimiento y empleo, Rajoy,
muy ufano él, alegó que para que para crear empleo era necesario
acometer antes la consolidación fiscal.
Y sí, con toda su jeta habló de
consolidación fiscal y de reducción del déficit. O bien no se sabe las
cifras, que, por cierto, no puede maquillar por la vigilancia atenta de
Europa, o bien es un bromista en toda regla. Vamos, que en realidad está
haciendo oposición para entrar en el Club de la Comedia.
La acumulación de deuda pública durante los años Rajoy
no alcanza parangón en nuestra historia democrática. Se trata de un
dato sometido al control estricto de Europa e imposible, por lo tanto,
de ser manoseado por los adalides de la “suavización” de series
temporales, en nombre de un patriotismo mal entendido.
Frente a las afirmaciones grotescas del Gobierno, las cuentas públicas de nuestro país están hechas unos zorros, el déficit de las Administraciones Públicas está disparado y no se salva ninguno de sus componentes - Administración Central, comunidades autónomas (CCAA) o Seguridad Social-. No hay ningún proceso de consolidación fiscal tal como se quiere vender más allá de nuestras fronteras.(...)
Resumiendo, en 2013 –al igual que en 2012- no ha habido austeridad, el déficit final de las Administraciones Públicas superará el 7% del PIB,
rozando en realidad el 7,5%.
Además del hundimiento de ingresos, ha
habido un aumento del gasto público concentrado básicamente en pagar a
acreedores extranjeros -el stock de deuda es cada vez mayor y la carga financiera ya es explosiva-, y satisfacer a la presión asfixiante de todos esos lobbies
que jamás han trabajado, los muy liberales ellos, bajo condiciones de
competencia perfecta.
Aún no sabemos el costo real del rescate bancario,
factor que ha ayudado a expandir nuestra deuda pública como nunca.
Nuestras estimaciones suponen que finalmente superarán el 30% del PIB
sin que gerencia ni acreedores hayan asumido las consecuencias de sus
actos. (...)
Como corolario final, nuestra deuda pública es explosiva. La deuda
pública se hace insostenible si durante un período de tiempo largo la
carga financiera real de la misma es superior al crecimiento económico
real. Y esta es realmente nuestra situación desde 2008.(...)
La situación de nuestro país bajo la actual dinámica es insostenible.
Tenemos un volumen de deuda privada y pública que no se va a poder
pagar, salvo que pretendamos arruinar las expectativas de vida de los
españoles. Lo que empezó siendo un problema de deuda privada ha acabado
contaminando definitivamente a la deuda pública. Las dinámicas de ambas
están ya fuera de control.
Bajo este escenario, quien financió esta
deuda, el sistema bancario, es insolvente. Todo se resume en una idea
sencilla: no hay dinero para implementar ninguna política económica.
Entonces, ¿de qué carajo habla Rajoy cuando se refiere a consolidación fiscal? Espero que nos lo cuente en un próximo episodio del Club de la Comedia." (Juan Laborda, Vox Populi, 15/01/2014)
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