10.6.14

Las políticas monetarias implementadas por los Bancos Centrales desde finales de los años 90, fueron diseñadas para promover el endeudamiento y la especulación

"(...) El ingente esfuerzo de Thomas Pikketty queda plasmado en el carácter innovador y pedagógico de su libro, con un lenguaje sencillo y atractivo, y representa un soplo de aire fresco para la profesión.

 Pero a diferencia de él, desde estas líneas prevemos un colapso de la riqueza financiera de los más ricos, y una mayor aportación futura de la participación del factor trabajo en la renta nacional. Vayamos por partes.

La aplicación de las políticas económicas sugeridas por la ortodoxia neoclásica en las últimas décadas ha generado dos dinámicas opuestas. Por un lado, un aumento de la riqueza concentrada cada vez en menos manos. 

Por otro, un descenso de las renta disponible, especialmente en su componente salarial. Como consecuencia, han provocado un aumento de las desigualdades sociales y un empobrecimiento de gran parte de la población. Diversos estudios relativos a la economía estadounidense o española, y que ya detallamos en su momento, así lo confirman.

Estas dinámicas, a su vez, están íntimamente ligadas con las políticas monetarias implementadas por los Bancos Centrales, especialmente desde finales de los años 90. Sólo han servido para generar burbujas en los mercados financieros e inmobiliarios de medio mundo. Han sido diseñadas para promover el endeudamiento y la especulación.

Desde la crisis de distintos países emergentes en el período 1997-1998 la economía global no ha hecho otra cosa que moverse de burbuja en burbuja de activos, con el agravante de que a cada inflación de activos, cuando estallaba, le seguía otra todavía más perniciosa, de manera que cuando ésta nueva explotaba el impacto macroeconómico negativo se acrecentaba.

Los Bancos Centrales temerosos de caer en un proceso de deflación por endeudamiento se han dedicado a gestionar el riesgo. Se trata de una política monetaria preventiva de estabilización que genera un tremendo problema de riesgo moral, porque al final los inversores terminan incrementando aún más su apetito por el riesgo, aumentando su apalancamiento, haciendo todavía más vulnerable a la economía global.

Desde el punto de vista de la valoración, en definitiva, se modifica el perfil temporal de los rendimientos de los activos mobiliarios e inmobiliarios, inflándolos hiperbólicamente. Al final estas exuberancias irracionales acaban pinchándose, pero cuando estallan, pensemos en nuestra burbuja inmobiliaria, terminan provocando recesiones-depresiones. (...)

la riqueza nacional debe, y empíricamente ocurre, crecer en el largo plazo a la tasa de expansión del PIB. Bajo esta premisa, no se volverá a los niveles de riqueza neta sobre renta de los siglos XVIII o XIX como sugiere Thomas Pyketti.

Bajo éste diagnóstico, diferente al de la ortodoxia, podemos sacar varias conclusiones y previsiones.

 Los profundos errores de las políticas económicas propuestas por la ortodoxia, han afectado a dos aspectos fundamentales que se suelen olvidar: la mayor desigualdad y concentración de renta desde los años previos a la Gran Depresión, y la generación de la mayor burbuja financiera de la historia. En segundo lugar, los mercados financieros están sobrevalorados y se ajustarán a la baja.

Por lo tanto, no se cumplirá la temida vuelta del ratio Riqueza Neta/Renta Nacional a los niveles de los siglos 18 y 19, tal como aparentemente sugiere Thomas Pyketti.

 En este sentido, y a diferencia de la inmensa mayoría de los economistas, prevemos una reversión en la tendencia descendente de la participación de los salarios en la renta. Concretamente anticipamos que en el medio plazo el ratio del factor trabajo sobre el capital revertirá a la media subiendo la participación del primero ¿Por qué?(...) "


(...) Tras las consecuencias nefastas de una política monetaria laxa tendente a fomentar el endeudamiento y la especulación, unos tipos de interés más altos harán que la fuerza laboral sea más atractiva que el capital, revirtiendo así lo que ha ocurrido en la década pasada.

La Universidad de Standford fue de los poquitos entes académicos de postín norteamericanos que anticiparon el momento y la intensidad de la crisis, concretamente un pequeño grupúsculo de economistas alrededor del profesor Mordecai Kurz

Si bien a nivel empírico, la reversión a la media de la participación del trabajo sobre el capital está implícita en los datos de los últimos 150 años, el profesor Charles Jones de Stanford ha demostrado a nivel teórico por qué esa reversión a la media se produce en el largo plazo.

Esperemos, por el bien de todos, que todos estos argumentos sean suficientes para que al final, y frente a las previsiones de la mayoría de economistas, los salarios aumenten su peso en la renta nacional. Y es preferible que cuanto antes mejor. De España y sus políticos, olvídense."               (Juan Laborda, Vox Populi, 07/05/2014)

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