10.6.14

El dinero digital permitiría la desaparición del interés, que es el verdadero cáncer del sistema económico mundial

"(...) P-Abogas por una economía con nuevas vías de financiación.

Creo que ya está bastante madura en la opinión pública la idea de que tenemos muchos problemas por no poder controlar los flujos de dinero: la evasión y la elusión fiscal, así como la criminalidad y el blanqueo de dinero, por nombrar sólo unos pocos. 

Si queremos controlar los flujos de dinero creados por los bancos tenemos una ardua tarea por delante y más vale que nos pongamos a ello cuanto antes con estrategias como el radar financiero que está elaborando Hervé Falciani con la Hacienda francesa, o la aplicación del ITF. 

Sin embargo, existen estrategias complementarias que es importante tener en cuenta para diversificar las soluciones, y en este aspecto, no hay que olvidar que los flujos de dinero actuales son, en un 97,7%, anotaciones en cuenta respaldadas por un reconocimiento de deuda. 

Si creamos esquemas de participación voluntaria en los que los flujos dinerarios nazcan ya con un contrato diferente, un contrato tal que esa renta esté ligada al territorio, obligada a pagar impuestos en el territorio y a ser gastada en el territorio, entonces esos flujos no necesitamos ir a buscarlos a los paraísos fiscales, no necesitamos gastar toda esa energía en controlarlos. En la medida en que esos flujos sustituyan a los actuales, tendremos también resuelto el problema.

P-Esas vías de financiación complementarias serían préstamos sin interés. ¿Qué implicaría la abolición de los intereses? ¿Por qué lo consideras tan importante?

La desaparición del interés es esencial. Es el verdadero cáncer del sistema económico mundial. La creación monetaria con dinero bancario, o sea, como préstamo con interés es responsable del 97,7% de la masa monetaria actual y esta forma de crear el dinero hace que siempre haya más deuda que dinero para pagarla.

 Es decir, en cualquier colectivo, si creamos una cantidad X para realizar los intercambios, al siguiente año deberemos entre todos X más el interés, pero como sólo tenemos X, por lo tanto no podemos pagar el interés. Individualmente algunos podrán, pero colectivamente no se puede, pues no hay dinero suficiente.

 Las consecuencias son brutales: crecimiento exponencial del sistema económico, crisis cada vez más frecuentes y secuestro de la sociedad a manos del sector financiero, por la dependencia del sector financiero que nos impone este modelo monetario: cada año se necesita nuevo crédito en el sistema para que funcione la economía y sólo el cártel bancario lo puede proporcionar: el poder de la banca queda perfectamente explicado y la situación de dependencia de la sociedad se traduce en la obligación de competir por el capital financiero, lo cual es una consecuencia lógica de crearlo deliberadamente escaso.

Librarnos de la creación monetaria como deuda con interés implicaría la desaparición de las crisis financieras, del imperativo de crecimiento del sistema económico y del secuestro que obliga a la sociedad a rescatar al sistema bancario en estos momentos.

P-¿Y cómo se canalizaría el crédito? ¿Cómo llegar a este escenario que planteas?

No se trata únicamente de la desaparición del interés. La mecánica del interés tiene que ser sustituida por otra mecánica de asignación del crédito. Es necesario establecer otros condicionantes para acceder al crédito. 

Por ejemplo, solo financiar la economía productiva, no la especulativa. No pagar interés a cambio de no cobrarlo: los depósitos no están remunerados. Tampoco sería necesario devolver los créditos, pero sí vender y comprar cada año por un importe mínimo proporcional a la línea de crédito usada. 

Se trataría de esquemas de participación voluntaria a los que los participantes se podrían acoger si les resulta interesante. En las que las estructura de toma de decisiones estuvieran acotadas para analizar su funcionamiento y fomentar las mejores prácticas. En mi libro describo la R-economía que es el modelo monetario que propongo. Es imprescindible abrir las posibilidades institucionales de nuestra economía. 

El dinero y el crédito son instituciones creadas por los seres humanos, no leyes de la naturaleza: Se pueden cambiar. En muchas ocasiones se confunde economía de mercado con lo que tenemos ahora y creo que es un error. La economía de mercado no tiene una única solución, tiene infinidad de formas posibles en función del marco institucional. Pero si hay una institución que condiciona a todas las demás, esa es el dinero. (...)

-Por último, ¿Cómo interpretas la denominada “crisis del euro”? ¿Consideras que finalmente se producirá un estallido de la moneda única?

Mientras el modelo monetario dominante sea el actual, y considerando que ya estamos dentro y enormemente endeudados, me parece que una moneda reserva poderosa como el euro es el menor de los males para toda Europa, por ahora. Las tensiones que sufre el euro están dentro del espacio económico europeo. 

Hacia fuera, la Unión Europea es acreedora neta, tiene superávit de balanza por cuenta corriente con el resto del mundo. Esto quiere decir que, mientras haya un modo político de resolver las tensiones internas de Europa, el euro tiene posibilidades de mantenerse. Si no se gestionan adecuadamente las tensiones políticas, entonces habrá problemas. 

Dependerá de hasta qué extremos se lleva el austericidio: las mal llamadas políticas de austeridad que en realidad son una transferencia de recursos descomunal de la ciudadanía europea a la banca.

Y esto precisamente tiene que ver con el verdadero problema, que no es quedarse o salir del euro, sino qué diseño monetario hay detrás del euro y qué distribución de los recursos favorece. El euro funciona exactamente igual que cualquier otra moneda de curso legal. 

Ese modelo dominante es un modelo monetario quebrado, que se apuntala políticamente mientras no haya otras opciones. Pero de hecho ya están surgiendo opciones, es necesario fomentarlas, tanto para facilitar una transición suave hacia otro modelo monetario como para resolver las esas tensiones políticas internas de la zona euro derivadas de los costes sociales del paro y la recesión."      (Enric Llopis, entrevista a  , Attac Madrid, 29/05/2014)

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