"(...) Afirmar que el crecimiento del PIB 2015 nominal será del 2,7%, cuando
en 2014 será cero o casi, no es que sea voluntarismo, es un engaño masivo.
Y para completar la falsedad absoluta de esta cifra clave, el viernes
los PMI de la Eurozona que adelantan el crecimiento de los próximos seis
meses han caído a su nivel más bajo en diez meses.
A partir de ahí todo
es ciencia ficción. El incremento de ingresos del 5,4% (0% hasta julio)
después de una bajada de impuestos teórica de 4.000 millones es una
tomadura de pelo de las que pasan a la categoría de milagro cuando nos
cuentan que los ingresos por cotizaciones sociales subirán un 6,8%
cuando hasta julio el crecimiento ha sido del 0,5%.
Las exportaciones
crecerán un 5% (1,6% hasta julio) ya que suponen que la zona euro
crecerá un 1,6% –la OCDE estima un 1,1%, y eso si no entra en recesión–,
y el que no se lo crea pues peor para él: es lo que necesita Rajoy y punto.
Las
necesidades de endeudamiento solo del Estado se estiman en 47.000
millones, una auténtica salvajada. Serán mayores al igual que este
año, y luego súmenle el resto de AAPP, empresas públicas, y demás
chiringuitos desde el FROB a la Sareb.
Excepto el gasto que está fuera
de control (el gasto corriente del Estado se dispara en un 4,6%, ¡pero
es que se han vuelto locos!) y el paro, donde a base de aniquilar a la
clase media destruyendo puestos de 40 horas semanales y sustituirlos por
otros de 10 o 20 horas de contratos basura, pueden crear los que les dé
la gana.
Pero el número de horas totales, que es lo que importa,
seguirá cayendo. El crecimiento es la primera gran mentira, y no hay por dónde cogerla.
La segunda es la demanda interna,
el “motor de la recuperación”, basada en la mejora de la renta
disponible. La demanda interna subirá este año un 1,4% (la confianza del
consumidor caía un 9,6% a septiembre, el índice del comercio minorista
un 0,1 hasta agosto, el consumo de electricidad un 0,6 hasta septiembre,
fuertemente correlacionados ambos con la demanda interna), y en 2015 un
1,8%. Los PGE 2015 lo fían todo a una fantasiosa recuperación del
consumo.
Empleados públicos y jubilados, un colectivo de más de 11
millones de personas, verán recortado su poder de compra, y Montoro con
su mendacidad habitual revisará al alza el valor catastral de 7,4
millones de viviendas que supondrá una subida de IBI antes o después
para millones de familias, y como el IRPF solo supone ¡500 millones de
supuesto ahorro!, y los IBI van a incrementarse mucho más, el efecto
conjunto será una subida de impuestos.
Y no solo los empleados públicos y los pensionistas. Los salarios del sector privado bajarán
un 0,2% en ese proceso perverso de “devaluación interna”, lo que está
llevando a la clase media a su desaparición y a los trabajadores al
tercermundismo, y destruye el poder de compra de los españoles. ¿De
dónde sacan entonces que la renta disponible de las familias va a subir?
Solo la de los enchufados y los corruptos.
Pero “el IVA recaudará un
7,2% más”, y este es el corazón de la subida de ingresos ¿Con qué
dinero, Sr. Montoro, si el ahorro está ya en el mínimo de todos los
tiempos y la inmensa mayoría de los españoles perderá renta real? Una
estafa mayor incluso que la de “las exportaciones nos sacarán de la
crisis” del año pasado, que se han desplomado desde el 5,2% en 2013
hasta el 1,6% acumulado a julio.
La tercera mentira es el déficit público, que, como he
mencionado al principio, no se está reduciendo sino que está creciendo, y
tienen la increíble desfachatez de hablar de recuperación y de
consolidación fiscal. ¡Pero en manos de quién estamos! (...)
En definitiva, un nuevo engaño masivo a los votantes que procurarán
mantener vivo todo el tiempo que puedan aprovechando el aplastante
control de los medios. Algo inimaginable en una democracia pero
indispensable para nuestra oligarquía de partidos, en tanto que es su
característica constitutiva.(...)" (RobertoCenteno, El Confidencial, 06/10/2014)
No hay comentarios:
Publicar un comentario