"Rajoy, que recibió en noviembre de 2011 todo el poder
autonómico, local y central, es el gran responsable de que España se
encuentre al borde del desastre político y económico.
En lugar de
afrontar las reformas que el país requería con la máxima urgencia, este
incompetente, rodeado de una corte de incapaces y aduladores, se dedicó a
expoliar y endeudar a los españoles como nunca en el pasado para pagar
los errores de las élites y ampliar las extensas redes clientelares que
son la base de su poder, llevando a millones al empobrecimiento y la exclusión social. (...)
Todo su discurso para tratar de evitar su hundimiento electoral y
mantener el poder como sea, que es lo único que le interesan a él, a
sus cientos de miles de enchufados, a los corruptos y a las élites
financieras y monopolistas que se han enriquecido como nunca antes, se
basa en una gigantesca farsa, afirmar que España ya ha salido de la crisis.
Para ello centra su argumento en un PIB que no mide el valor de la
riqueza creada, porque está calculado a precios de hace cuatro años. Lo
que es peor: para conseguir un ridículo aumento de riqueza de 4.000
millones entre enero y septiembre de 2014, ha incrementado la deuda externa
en 54.000 millones y la deuda pública en 134.000 millones en el mismo
periodo.
La España del Rajoy solo crece a costa de inflar una inmensa
burbuja de deuda, que arruinará las expectativas de vida de varias
generaciones de españoles. (...)
Periódicamente se introducen en la contabilidad nacional cambios en la
base contable, el último en 2010, lo que significa que los precios a los
que se calcula el valor de los bienes y servicios producidos son los de
ese año, no a los que se han vendido hoy y, en consecuencia, no miden
la riqueza creada.
Cuando los precios bajan,
como es el caso de España, es obvio que el PIB a precios constantes
sobrevalora la riqueza creada, por lo que cuando un país se encuentra en
deflación –como se vio en Japón–, la única cifra válida para saber lo
que está pasando es el PIB a precios de mercado, que
difiere del PIB a precios constantes en el deflactor, o lo que han
bajado los precios en el total de la economía.
Este es el gran engaño
con el que Rajoy pretende demostrar que hemos salido de la crisis,
cuando no hay más que salir a la calle y ver justo lo contrario. (...)
Para el conjunto de la economía, la sobrevaloración viene medida por el
deflactor, que no sabremos antes de un mes, pero entre tanto el IPC es
una aproximación por defecto, -1,0%, lo que significa que la creación de
riqueza real en 2014 ha aumentado solo un 1,4% menos
1,0%, lo que es igual a 0,4%, y para nada el 1,4% que proclaman Rajoy,
los medios y los banqueros urbi et orbi.
Para 2015, si la cifra
de Bruselas del 2,3% fuera cierta –algo difícil porque nunca acierta
una–, como el IPC estimado es del -1,5%, la creación de riqueza en 2015
sería de 2,3% menos 1,5%, esto es, 0,8%, es decir, la tercera parte de
lo que nos cuentan y de lo que lo que el irresponsable de Rajoy se
siente “legítimamente orgulloso”. (...)" (Siguen mintiendo: ni creceremos al 2,3% en 2015 ni al 1,4% en 2014, de Roberto Centeno en El Confidencial, en Caffe Reggio, 09/02/2015)
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