"Muchos economistas venían denunciando que las estadísticas oficiales no
estaban reflejando fielmente la caída de la economía española, pues el
PIB oficial no se había hundido tanto como lo habían hecho los ingresos y
el empleo. Ayer el Instituto Nacional de Estadística terminó de revisar de nuevo sus cálculos y, en efecto, habían menospreciado la caída del PIB entre los años 2010 y 2013. (...)
Llama la atención que esa segunda recesión (2010-2013, con una caída
del PIB de 5%) fuese mucho más intensa y prolongada que la primera
(2008-2010, con una caída del PIB de 3,6%), pues el estallido de la
crisis se produjo en 2008.
Esto es así, sin ninguna duda, por dos
factores: el comienzo de la aplicación de políticas de austeridad en
2010 y la inacción del Banco Central Europeo frente al aumento de la
prima de riesgo.
En conclusión, como muchos venimos defendiendo desde hace tiempo, la
crisis actual ha sido intensificada y agravada por los gobiernos del
PSOE, del PP, y de la Unión Europea al aplicar políticas de austeridad
(recortes, reformas laborales, reformas financieras, etc). Los datos nos
dan la razón. Si estas políticas no hubiesen tenido lugar, la recesión
económica y la explosión de desempleo no habrían sido tan intensas.
Y lo peor de todo es que ahora los gobernantes del PP se vanaglorian de sacarnos de un hoyo en el que ellos mismos nos metieron." ( Eduardo Garzón
, Saque de esquina, 16 September, 2015)
"Estos días el Instituto Nacional de Estadística (INE) ha actualizado los datos de la Contabilidad Nacional y ha anunciado que la crisis económica de España fue mucho más intensa entre 2011 y 2013. (...)
¿Sorpresa? Por si alguien todavía no lo supiera, un valor negativo de la tasa de variación del deflactor significa un descenso del nivel general de los precios,
un hecho estadístico que en la Contabilidad Nacional no terminó de
materializarse en los últimos años (aunque los valores adoptados entre
2009 y 2013 ya hubieran sido del 0,2%, 0,2%, 0%, 0% y 0,6%,
respectivamente).
De manera que la economía de España
se encuentra en una tesitura en la que tanto la escasez de crédito como
el estancamiento de los salarios parecen haber implicado la necesidad
de tener que deflacionar al objeto de poder crecer económicamente.
Y esto no constituiría un problema verdaderamente grave si resultara que el mecanismo de la deflación hubiese sido activado instantes inmediatamente después de la irrupción de la crisis financiera e inmobiliaria en España. Pero no más de 5 años después.
Sí. Porque los precios aún no se contraían cuando el fuego de la recesión se avivaba mediante la aplicación de reformas laborales contraproducentes y bloqueos en los circuitos financieros y salariales.
Por lo que, o mucho nos equivocamos, o
con este negligente y miserable pasado económico de fondo, muchos no
serán los espectadores dispuestos a aplaudir los trucos de magia puestos en práctica por la deflación." (El Captor, 16/09/2015)

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