"(...) ¿Por qué Putin intervino en Crimea?
Rusia se alarmó cuando tuvo lugar el
golpe en contra del Presidente Yanukovich, al que había considerado su
aliado. Ahora bien, lo que ya consideró como una provocación, fue que el
nuevo gobierno dejara de considerar el idioma ruso como segunda lengua
oficial del país, discriminando de esta manera a la minoría rusa (que
representaba la mayoría de la parte este de Ucrania).
Mírese como se
mire, no dejó de ser un acto provocador, que se acentuó todavía más con
la presencia activa de oficiales del gobierno federal de EEUU en el
territorio de Ucrania, ofreciendo ayuda a los golpistas, hablándose
incluso de la integración de Ucrania en la OTAN.
Era imposible y poco
razonable esperar que Rusia y su gobierno aceptaran esta situación. Y de
ahí su intervención preventiva en Crimea (a petición del gobierno
regional de Crimea, donde la mayoría de la población es rusa), para
evitar que su salida al Mar Negro (la única salida al mar en el sur de
Rusia) fuera bloqueada como consecuencia de las medidas tomadas por el
nuevo gobierno.
Es a partir de entonces cuando se
intentó crear esta imagen de que Rusia estaba recuperando su vocación
imperialista, armando, además, a los pro-rusos de la parte Este de
Ucrania. Fue así como la Guerra Fría comenzó de nuevo, presentando a
Rusia, de nuevo, como “el enemigo de Occidente”.
Pero varios de los ex
dirigentes del Servicio de Inteligencia de EEUU han hecho un gran favor a
la población estadounidense (que está más que harta de tantas guerras),
al denunciar que la información que la oficina europea del Departamento
de Estado (lleno de profesionales heredados de los gobiernos
republicanos anteriores) estaban proveyendo información errónea y
manipulada a los gobiernos europeos occidentales, documentando las
falsedades contenidas en tales informes.
Incluso algún periódico
europeo, como Der Spiegel en Alemania, ha señalado que “datos exagerados
y falsos se han presentado al gobierno alemán sobre la situación en
Ucrania, procedentes de la agencias de inteligencia estadounidenses y de
la OTAN, que están haciendo perder su credibilidad”. Uno de ellos es el
supuesto apoyo militar a los pro rusos del este de Ucrania, claramente
exagerando el tamaño y naturaleza de tal ayuda.
Mientras, el nuevo gobierno, presidido
por el pro-estadounidense Petro Poroshenko, ha establecido una Comisión
para redactar una nueva Constitución en la que se excluya el idioma ruso
como idioma también oficial del país. También, el mismo gobierno está
imponiendo las políticas de austeridad como prólogo para alcanzar la
rectitud oficial que le permita pedir prestado dinero al FMI."
(Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Dominio Público” en el diario PÚBLICO, 8 de octubre de 2015, en www.vnavarro, 08/10/2015)
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