"(...) Usted ha hecho un libro sobre el retorno de los años 30, 'Les années
30 reviennent et la gauche est dans le brouillard' (“Los años 30
regresan y la izquierda está en medio de la niebla”). ¿Ve a Europa
volver a caer en el fascismo y en el nazismo?
Como en los años 30, la extrema derecha trae una solución
nacionalista y xenófoba. Tras la crisis de 1929, también hubo
dificultades sociales y problemas de refugiados. La construcción
antisemita del “problema judío” se presentó como un derivado.
Hoy, está
la construcción del “problema musulmán”, pero también del “problema
gitano”, y todavía se sigue con el “problema judío”… Pero no creo que se
trate de la misma extrema derecha. Si Marine Le Pen llega al poder, los
campos de exterminio son poco probables, pero sí son probables fuertes
regresiones autoritarias y xenófobas.
De ahí a hacer una analogía…
Nuestros días y los años 30 no son idénticos, pero sí hay parecidos
inquietantes. Hay actualmente una ‘extrema-derechización’ de las
mentalidades, una atracción ideológica y política por los temas de la
extrema derecha. Incluso si el Frente Nacional no llega nunca al poder,
está ya en el centro de la política de partidos, del imaginario político
y de las políticas públicas aplicadas tanto por la derecha como por la
izquierda.
Lo vemos en cuanto se trata de las prácticas musulmanas
(velo, comedores escolares, etc.), de los rom o recientemente con los
refugiados.
En los años 30, había una confrontación con una izquierda potente que ya no existe.
Hoy hay factores tranquilizadores y agravantes. ¿Tranquilizadores?
Por ejemplo, la extrema derecha no está militarizada como ayer. Pero el
principal factor agravante es el estado estructural de debilitamiento
militante e intelectual de las izquierdas y del sindicalismo. Sin
embargo, tras los disturbios fascistizantes de febrero de 1934, se creó
el Frente Popular.
En los años 30, personajes como Jacques Doriot pasan de la izquierda a la extrema derecha, pero ahora todavía no ha ocurrido algo así…
Gentes como Philippot simpatizaron con la corriente de Jean-Pierre
Chevènement antes de pasarse al Frente Nacional. Un economista que se
definía como de izquierda y cercano a Jacques Sapir, Philippe Murer, es
asesor de Marine Le Pen.
En cuanto a Sapir, contemplando la posibilidad
de una alianza con el Frente Nacional, es el paso más avanzado de las
seducciones nacional-estatistas en el seno de la izquierda radical. De
momento, tenemos algunos Doriot de opereta, pero… (...)
¿Cómo analiza usted el éxito del Frente Nacional?
La subida del Frente Nacional tiene una de sus motivos principales en
la competición entre dos maneras de representarse la sociedad. Lo que
llamo la tendencia de la justicia social, basada en la producción y el
reparto de los recursos, y la tendencia nacional-racial, el FN jugando a
la ambigüedad entre el referente nacional y el referente étnico-racial.
La tendencia nacional-racial empezó a crecer a primeros de los años 80 a
costa del retroceso de la tendencia de la justicia social,
principalmente por la descomposición del Partido Comunista, el retroceso
de la CGT, la des-sindicalización y la deriva neoliberal del Partido
Socialista.
Por el contrario, durante las huelgas y manifestaciones de
1995, la tendencia de la justicia social retomó fuerza en detrimento de
la nacional-racial. Desde entonces, el Frente Nacional mantiene un
discurso nacional-social por el que la solución social pasa por la
nación en una lectura xenófoba. (...)"
(Entrevista a Philippe Corcuff, sociólogo, miembro de la Federación Anarquista, Siné Mensuel
, Diagonal, 03/01/16 , *Entrevista aparecida en el nº 46 de octubre de Siné Mensuel y publicada online posteriormente, junto con el post scriptum, en Médiapart el 7 de diciembre de 2015. Traducción: Gladys Martínez López)
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