"Las vidas de las personas que han muerto no valen 170 millones"
" La querella que la Fiscalía ha presentado contra dos altos cargos de la Xunta de Galicia a los que atribuye los delitos de homicidio por imprudencia profesional grave y prevaricación en el Juzgado número 3 de Santiago está armada con decenas de documentos, normativa de la Consellería de Sanidade y testimonios de médicos que tuvieron contacto directo con los pacientes. Pero sobre todo indaga en las historias clínicas de seis enfermos con hepatitis C que acabaron muriendo en 2014. (...)
El "tratamiento inadecuado" de Jesús C. R.
Este hombre fue clasificado en el Hospital Clínico de Santiago de
Compostela como "paciente afectado por una hepatitis recurrente
post-transplante en febrero de 2014 con mal pronóstico de supervivencia
del injerto", según reveló la biopsia que se le realizó entonces.
El
resumen de su historial clínico, incorporado al sumario, establece que
los médicos que le atendían solicitaron el tratamiento el 18 de marzo de
2014, después de recabar el consentimiento informado del paciente. En
las observaciones de la solicitud, los médicos que lo tratan escriben:
"La situación clínica del paciente es preocupante tanto por la
incertidumbre de la evolución de la hepatitis recurrente como por la
situación clínica actual".
Las
conclusiones del informe de la farmacia hospitalaria del clínico de
Santiago aquel mes de abril subrayaban que el paciente "es candidato a
recibir Sofosbuvir [el nombre técnico del Sovaldi] y que esta es la
opción más idónea actualmente disponible para la supervivencia del
injerto".
La empresa biofarmacéutica Gilead Sciences SL acepta el
paciente para "uso compasivo" ya el 19 de marzo, al día siguiente de
recibir la petición, "siendo esta aceptación uno de los requisitos
esenciales y se estipula como coste de la medicación 16.270 euros".
Los
médicos de Jesús C. R. solicitaban que se le administrase una
combinación de tres fármacos que se habían relevado muy efectivos contra
esta variante de la hepatitis: Sofosbuvir, Interferón y Rivarina.
El 22 de abril, siguiendo el trámite previsto, el servicio de farmacia
del hospital emitió un informe favorable que remitió a la Subdirección
General de Farmacia del Gobierno gallego. Sin embargo, según la
Fiscalía, la documentación enviada al Ministerio Público por esa
Subdirección General cuando arrancó la investigación hace constar el 1
de julio como fecha de entrada de la petición, obviando un correo
electrónico anterior, enviado el 28 de abril de 2014.
La denuncia
sostiene que pasaron 64 días sin que se solicitase a la subcomisión
específica de la Xunta para la hepatitis C que autorizase el tratamiento
"y sin dar prioridad a tal solicitud, pese a la urgencia de dicha
petición".
En mitad de la espera, un laboratorio farmacéutico se ofreció
a correr con el coste de 300 tratamientos en toda España, siempre que
se diesen unas condiciones muy concretas, lo que llevó al Gobierno
gallego a iniciar de nuevo el procedimiento para lograr que fuese el
laboratorio el que financiase las medicinas de este paciente. Esa
decisión retrasó durante semanas la llegada de los fármacos.
Mientras corría ese tiempo -crucial según los expertos para un enfermo
con ese pronóstico-, el médico que trataba a Jesús C. R. hizo constar
por escrito que al no disponer de Sofosbuvir le tenía que "suministrar
Interferón y Rivavirina, aun a sabiendas de que este tratamiento no era
el más adecuado, pero era el único del que disponía en ese momento para
intentar salvar el hígado del paciente, perdiendo la oportunidad única
de no desarrollar un rechazo crónico, como grave riesgo del uso del
Interferón". (...)
El 28 de agosto de 2014, el estado de
Jesús se agrava. El diagnóstico médico señala "un rechazo crónico por
inmuno-aclaramiento del virus, por el uso de interferón", la medicación
que su médico tuvo que administrar pese a considerarla inadecuada por no
disponer de los fármacos especiales. El 3 de septiembre de 2014 se
certifica la defunción del paciente, "por una disfunción del injerto de
rechazo crónico".
David G. B: Fechas que no cuadran en el informe oficial
Este paciente estaba en lista activa de trasplantes desde el 30 de
abril de 2014 y, como tal, según la normativa de la Xunta, era un
posible candidato al tratamiento de la hepatitis crónica. Según su
historia clínica, el médico a su cargo solicitó la medicación en mayo de
2014 y esta había sido concedida por el laboratorio.
El 11 de junio, detalla la denuncia de la Fiscalía, se establece por
la Subdirección General de Farmacia -que dirige Carolina González-Criado
Mateo, uno de los dos cargos públicos imputados- que no cumplía los
requisitos y que por tanto "no ha sido evaluado, ni remetida la petición
del facultativo responsable a la subcomisión [de la Xunta que analiza
cada caso] estableciendo unos nuevos criterios que no constan regulados
ni autorizados con carácter previo, ni remitidos a los facultativos
omitiendo el procedimiento por ellos mismos regulados".
El 2 de septiembre de 2014 los médicos vuelven a reclamar el
tratamiento para David G. B. El 27 de octubre de 2014, cinco meses
después y ante la falta de respuesta del Servicio Galego de Saúde, se
cursa una nueva solicitud. Pese a que la petición advertía de la
urgencia, no recibe contestación.
Y la dirección del hospital insiste el
20 de noviembre. Esta última fecha es la que registra la Dirección
General de Asistencia Médica como fecha de solicitud de tratamiento en
la documentación que remite al juzgado. La Fiscalía da por hecho que la
verdadera petición había sido en mayo de 2014 (seis meses antes) y que
no se había tramitado.(...)
"El dilatado plazo" que Félix T. R. no pudo aguantar
Ingresó en el Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña el 7 de
abril de 2014 con el siguiente diagnóstico: "disfunción del injerto
hepático y con recidiva viral". La dirección de ese hospital público
tramitó la petición del tratamiento el 23 de abril de 2014.
En su
historial clínico consta el informe de la farmacéutica Gilead en abril
de 2014, donde se refleja la necesidad del tratamiento, ya que "sufre de
hepatitis recurrente grave con empeoramiento en los últimos tres
meses".
La entrada en la Subdirección General de Farmacia consta el 2 de
mayo de 2014, si bien este organismo lo devuelve el 22 de mayo sin
pronunciarse sobre la petición formulada. Dicha solicitud no se registra
hasta el 2 de junio, según se deriva la documentación remitida al
juzgado cuando empezó a investigar estas prácticas.
La Fiscalía alerta
del "dilatado plazo que transcurre desde que se reclamó la primera vez
el tratamiento hasta que entra en la Subdirección General de Farmacia de
la Xunta. El paciente recibe la medicación el 18 de junio de 2014.
Muere el 25 de septiembre de ese mismo año.
Isolina S. P: Un tratamiento tardío que ya no hizo efecto
Los medicos de Isolina S. P. reclamaron la medicación el 20 de junio de
2014 desde el Hospital Clínico Universitario de A Coruña donde estaba
ingresada. No le fue autorizado hasta el 13 de enero de 2015, siete
meses más tarde. El siete de febrero, según la denuncia de la Fiscalía,
"se le tuvo que retirar la medicación ya que ante el retraso en su
dispensa, la paciente empeoró". Murió el 10 de febrero de 2015.
"Las reiteradas peticiones" de José Ramón R. G.
Este hombre era, según los informes médicos incorporados al sumario,
"un paciente afectado por hepatitis crónica que no responde al
tratamiento antiviral con Interferón". Los facultativos del Hospital
Clínico Universitario de A Coruña pidieron la medicación el 10 de enero
de 2014, "como paciente trasplantado hepático en 2004, candidato al
retrasplante por su edad" (tenía 53 años).
Los médicos subrayan que no
es adecuado el tratamiento con Interferón y solicitan el Sovaldi
combinado con Ribavirina para 12 semanas. El 28 de enero de 2014 y el 12
de febrero reiteran esas peticiones cuando se agravaba la salud de
Isolina S. P. El 14 de marzo la médico a su cargo vuelve a prescribir el
Sovaldi sin obtener respuesta. (...)
El 2 de junio de 2014 se obtiene
resolución favorable de la subcomisión para la prescripción de
Sofosbuvir y Daclatasvir, "aun cuando en la historia clínica consta el
30 de junio de 2014", relata la denuncia. El informe de finalización de
tratamiento hace constar que recibe la medicación con Sofosbuvir y
Daclatasvir desde el 18 de junio de 2014 hasta el 6 de agosto, día en
que el paciente muere.
María José y José Emilio: "No consta el tratamiento"
María José I. M. En el caso de esta paciente con hepatitis C la
solicitud de Sofosbuvir y Simeprevir firmada por sus médicos lleva la
fecha de 12 de diciembre de 2014 y es autorizada el 30 de enero de 2015.
El 19 de diciembre de 2014 figura en su historia clínica que será vista
por un doctor (cuyo nombre indica) para el inicio del tratamiento
antiviral, si bien en el informe no consta que haya recibido
tratamiento. Como el resto de pacientes que motivan la denuncia, muere.
José Emilio F. B. Era un enfermo de hepatitis que
estaba ingresado en el Hospital Clínico de Santiago de Compostela. Su
caso se relata en la pieza documental número 10 incorporada al sumario.
Los médicos que lo atienden solicitan un tratamiento de Telaprevir,
Ribavirina y Pegifn el 11 de febrero de 2013.
El 16 de mayo, escribe su
historial médico, la petición continúa sin resolver. Según la
documentación del hospital remitida al juzgado, el 7 de junio de 2013
figura como autorizado el tratamiento, "pero el 21 de agosto [dos meses y
medio después] no consta la medicación". El paciente fallece el 13 de
septiembre de 2013. (...)" (José Precedo, Público, 18/04/16)
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