"(...) Zapatero congeló las pensiones cuando podría haber conseguido más dinero
manteniendo el impuesto de patrimonio o anulando la rebaja del de
sucesiones, o que Rajoy podía haber revertido la bajada del impuesto de
sociedades de las empresas que facturaban 150 millones de euros al año y
que representaban menos del 0,12% de todas las empresas, consiguiendo
con ello casi el mismo dinero que el que consiguió recortando 6.000
millones de euros de la sanidad pública.
Se habrían evitado los recortes
si hubieran seguido las alternativas que nosotros sugeríamos. Estos
datos, fácilmente entendibles, mostraban claramente la falsedad del
argumento de que no había alternativas, argumento utilizado por la
estructura del poder para defender políticas sumamente impopulares. Se
mostraba así que el PSOE había dejado de ser socialdemócrata.
Y es ahí
donde el maridaje entre el aparato del partido y los lobbies financieros
y económicos apareció en toda su crudeza, en la aplicación de las
políticas de austeridad y de reforma laboral que inició el gobierno del
PSOE, y que más tarde el gobierno del PP continuó y expandió.
Hacía falta una nueva fuerza política basada en el rechazo a tales
políticas, y que recuperara el proyecto de establecer una sociedad más
justa y más solidaria que había sido abandonado por el PSOE.(...)"
(Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Pensamiento Crítico” en el diario PÚBLICO, 8 de junio de 2016, en vnavarro.org, 08/06/16)
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