3.2.17

Contra la trampa de una "salida de derecha" de la Unión Europea, Candelier, diputado comunista, propone una "salida de izquierda" de la Unión Europea

"En el 2016 uno de los acontecimientos que estremeció a Europa, y a las relaciones internacionales en su conjunto, fue el referendo sobre la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea, denominado brexit (combinación de las palabras en inglés Britain, Gran Bretaña y exit, salida), el que seguirá suscitando la atención de los observadores internacionales durante todo el año 2017 y durante mucho tiempo en adelante.(...)

Para la extrema derecha el 23 de junio de 2016 simboliza, en la historia británica, el “día de la independencia”, lo cual también ha sido motivo de festejo para los principales representantes de los partidos nacionalistas y de extrema derecha en todo el Viejo Continente, quienes llamaron a celebrar referendos similares en sus respectivos países: Francia, Holanda, Austria, Dinamarca, entre los más significativos. 

A la vez, partidos progresistas, comunistas y de extrema izquierda acogieron el referendo británico como una muestra de que las clases populares y los trabajadores desean reformar o suprimir una Unión Europea de las élites burguesas y de las transnacionales. 

Por ejemplo, el diputado comunista del norte de Francia, Jean-Jacques Candelier, en su página de Facebook, propuso salir por la izquierda de la Unión Europea, y llamó a un gran debate popular en Europa con el objetivo de frustrar todos los pronósticos y las presiones de la oligarquía, la que ha desarrollado un referendo caracterizado por un falso dilema impuesto por los partidarios de la austeridad: permanecer en la Unión Europea neoliberal o salir por la derecha para una política neoliberal en Gran Bretaña. 

Para Candelier, si el rechazo a las políticas de la Unión Europea es legítimo, no hay gran cosa a mantener de esa Europa de la austeridad y los trabajadores británicos pueden temer que los poderosos utilizan el brexit para acentuar las políticas thatcherianas en el país. 

Sin embargo, la Unión Europea no es un bastión contra el ultraliberalismo, sino todo lo contrario. La prioridad de la Europa actual es favorecer el mundo de los negocios, la austeridad y las privatizaciones en todo el continente. 

El diputado francés también exigió no más engaño, pues la economía de mercado y la competencia libre y sin distorsiones prescritas por la Unión Europea son pretextos formidables para permitir que los capitalistas reduzcan los salarios y destruyan los servicios públicos; así como la protección social.

También dijo que está firmemente comprometido con el derecho de los pueblos a disponer de sí mismos y a ejercer su soberanía. Y que la Unión Europea puede, por lo tanto, en muchos sentidos, representar una "cárcel de los pueblos". Y es esto lo que dejó de interesarles a los británicos. 

Contra la trampa de una "salida de derecha" de la Unión Europea, Candelier propone una "salida de izquierda" de la Unión Europea, para volver a nacionalizar los sectores estratégicos de las economías quebradas; para volver a poner el mundo del trabajo en el centro de la vida nacional; para cooperar con todos los países de todos los continentes y reabrir la vía de la cooperación internacional. 

En su declaración, Candelier explicó que la reconquista de la soberanía británica puede ser una oxigenación para todos los pueblos de Europa ahogados por los tratados supranacionales y neoliberales de la Unión Europea, y obligados por su pertenencia a la OTAN. 

Así anunció que, en Francia, la campaña presidencial y legislativa para 2017 debe ser la ocasión de un gran debate popular, pues no hay nada que esperar de los artesanos de la Europa neoliberal en los partidos socialdemócratas y de la derecha europea. 

Por todo lo anterior, el brexit es un desafío para el futuro de la Unión Europea, porque es un hecho político sin parangón, en medio de la crisis económica más grave de Europa en décadas. En estas condiciones, un evento político de esta naturaleza enviará ondas de choque a través del continente durante el 2017. Visto así, el brexit es una grieta en la Unión Europea y una llamada de atención para los burócratas de Bruxelas.(...)"             (Leyde E. Rodríguez Hernández , Rebelión, 01/02/17)