8.3.17

Estamos en el final de la aparente recuperación económica impulsada por los estímulos de Obama y de la Reserva Federal... y el inicio de un nuevo ciclo de aversión al riesgo en los mercados financieros, profundamente sobrevalorados

"(...) La economía global, profundamente inestable, podría registrar una notable desaceleración a partir del eslabón que, tanto analistas como economistas, consideran más fuerte, los Estados Unidos.

La razón hay que buscarla en un riesgo endógeno olvidado por gran parte de dichos analistas y economistas, el inicio de un nuevo ciclo de aversión al riesgo en los mercados financieros, profundamente sobrevalorados.

Dicho ciclo se iniciaría en los mercados financieros yankees, los más sobrevalorados del planeta, con una divisa excesivamente apreciada, y en un contexto de desaceleración-recesión de dicha economía no anticipada por la mayoría de analistas. Pero vayamos a los datos. (...)

Para Estados Unidos disponemos del modelo GDPNow alimentado por la Reserva Federal de Atlanta, y que ofrece una previsión o estimación oficial del PIB actual, previa a su publicación y que se va modificando con la publicación de nuevos datos, tanto de indicadores de actividad como de encuestas.

Con los datos publicados este viernes de consumo y renta personal prevé un crecimiento intertrimestral anualizado del +1,8% para el trimestre en curso, lo que supone una fuerte desaceleración respecto a lo que preveía con anterioridad a la publicación de este dato.

 La evolución del mismo sugiere que los Estados Unidos podrían registrar un crecimiento inferior al 1% intertrimestral anualizado. Prácticamente ha acertado todas las previsiones desde su aparición en el año 2015.  (...)

La razón de la fuerte desaceleración que el modelo GDPNow apunta para los Estados Unidos es el hundimiento del gasto personal en términos reales en enero de 2017. Cayó un -0.3% desde diciembre. Se trata del registro más bajo desde septiembre de 2009, justo después del final de la Gran Recesión, según el National Bureau of Economic Research (NBER) en junio de 2009.

Coincide además con un momento en el que los mercados financieros asignan una probabilidad de aumento en los tipos de interés oficiales por parte de la Reserva Federal del 82% en su reunión del 15 de marzo. Pero ya veremos.

 Estamos en el final de la aparente recuperación económica impulsada por los estímulos de Obama y de la Reserva Federal. Y aunque no es culpa de Donald Trump, como no se remangue y se ponga a trabajar duro durante los siguientes trimestres, implementado las distintas propuestas económicas que contenía su programa, la economía estadounidense colapsará, arrastrando al resto de las economías del planeta.

Para ello debería empezar a poner en macha el tan cacareado plan de gasto en infraestructuras públicas, de hasta un billón de dólares, en un contexto donde la inversión privada está estancada por falta de demanda efectiva. Y todo ello combinado con otra de sus promesas, la subida del salario mínimo a 10 dólares la hora.

 Como dudo que al final se haga todo aquello que se recogió en dicho programa económico, hemos de estar preparados para el siguiente cataclismo, que vendrá de nuevo de un aumento de la aversión al riesgo en los mercados financieros, tal como sucedió en 2000-2002 y 2007-2009. (...)"          (Juan Laborda, Vox Populi, 05/03/17)