2.3.17

Peores empleos, peores salarios y más gente pobre tras cinco años de reforma laboral

"Hoy hace cinco años que el Consejo de Ministros de Rajoy aprobó el Real Decreto de la reforma laboral de 2012. Su objetivo era "facilitar la contratación, con especial atención a los jóvenes y a los parados de larga duración; potenciar los contratos indefinidos frente a los temporales y que el despido sea el último recurso de las empresas en crisis". 

También pretendía "acabar con la rigidez del mercado de trabajo y sentar las bases para crear empleo estable". A día de hoy sólo ha cumplido alguno de los objetivos que se marcó: los más lesivos para los trabajadores. (...)

Pero lo cierto es que España es más pobre, más desigual y más precaria que hace cinco años, denuncia UGT en un extenso informe en el que analiza el impacto de la reforma en el mercado laboral, en la contratación, en la negociación colectiva, en la cobertura por desempleo y en los salarios. En definitiva, en la calidad de vida de la mayoría de los españoles.

En primer lugar, UGT destaca que 2016 se cerró con 80.000 ocupados menos que en 2011, que se han perdido 265.000 asalariados indefinidos y 372.000 trabajadores a jornada completa, al tiempo que hay casi 100.000 empleados temporales y casi 300.000 trabajadores a tiempo parcial más que hace cinco años.

El drama no se encuentra sólo en el número de parados, sino en las condiciones de trabajo de los que mantienen su empleo y de los que consiguen uno ahora, en plena recuperación económica. El sindicato pone sobre la mesa que hay "mayor precariedad, más temporalidad, peores jornadas, trabajos menos cualificados y salarios más bajos". A eso se suma el aumento de la figura del falso autónomo, que corre a cargo de su Seguridad Social aunque a efectos sea una asalariado más de una empresa. Nada que ver con el discurso de Rajoy y su equipo.

La tasa de temporalidad en la contratación es del 26%, el doble de la media europea, sólo superada por Polonia. Por su parte, el empleo a tiempo parcial es inferior al del resto de países europeos, ya que en realidad, el contrato a tiempo parcial es una opción de los trabajadores que, en España, se ha convertido en una imposición. El 60% de los que están contratados de este modo preferiría trabajar a tiempo completo.  (...)

Especial preocupación meren los jóvenes menores de 25 años. Antes de la reforma estaban en el paro el 46% y hoy, el 50,8%, aunque  el peor dato fue el de 2013, un 55,4%. Sin embargo, la reducción del paro juvenil no se corresponde con la creación de empleo en esa franja de edad. "Sólo se explica por la caída de actividad entre los 16 y los 35 años, fruto no sólo del envejecimiento de la población, sino de la salida de jóvenes a otros países en busca de oportunidades de mejores empleos y formación", critica UGT. (...)

La reforma también se ha cebado con los mayores de 55 años, cuya tasa de paro ha subido más de dos puntos en cinco años, hasta el 16,8%. Los parados de larga duración, uno de los supuestos objetivos de la reforma, no sólo persiste, sino que amenaza con convertirse en estructural. 

El 57,3% de los parados lleva sin trabajo más de un año, el 48%, más de dos años. Son 18 puntos más que en 2011, mientras que la cobertura por desempleo ha caído desde el 70% en 2011 al 55% en 2016.

En cuanto a la contratación, en cinco años han aumentado tanto los contratos temporales como los indefinidos, aunque la proporción es muy gráfica de la calidad del empleo: El 91,4% de los contratos que se firman siguen siendo temporales.  (...)

También han aumentado los contratos de duración muy reducida. La media de duración de los contratos temporales ha pasado de casi 63 días en 2011 a 50,6 en 2016. Entre ellos, el de menos de siete días, que en 2011 acaparaba el 20% de la contratación temporal y en 2016 supone más del 25%. (...)

Si los contratos indefinidos han aumentado, ha sido en buena parte gracias al contrato de apoyo a emprendedores, introducido en 2012. Ha pasado del 5,4% de los contratos indefinidos al 10,4% en 2016, más de 177.500. UGT denuncia se está utilizando como contrato temporal, ya que puede despedirse al trabajador sin ningún coste tras un año de prueba. La mitad de estos contratos no ha superado el año de duración. (...)"             (Público, 09/02/17)