"Las regiones de Francia anunciaron ayer la ruptura indefinida de todo diálogo con el Gobierno del presidente Emmanuel Macron.
Sucedió en Orleans tras un discurso del primer ministro, Édouard Philippe,
ante la Asociación de las Regiones, en la que éste anunció la supresión
de un fondo de 450 millones de euros que será reducido en el mejor de
los casos a 150 millones. El recorte, que forma parte de la voluntad de reducir el déficit público al 2,9% este año y al 2,6% en el 2018, ha sido la gota que ha colmado el vaso.
Con un voto unánime el foro de las regiones decidió su
ruptura con el Gobierno. “Esto viene de muy lejos, pero se ha rebasado
el límite”, resumió el influyente presidente de la región
Hauts-de-France, Xavier Bertrand, del partido conservador, Los
Republicanos.
Apenas iniciada su aplicación, la austeridad de Macron se está derrumbando sobre el Gobierno, que el miércoles presentó los presupuestos del Estado en la Asamblea Nacional.
Los presupuestos suponen una clara transferencia fiscal de
recursos de los sectores más modestos de la sociedad hacia los más
ricos, expresada en dos aspectos: la reforma del impuesto sobre las
fortunas (ISF) y el incremento de la Contribución Social Generalizada
(CSG), el impuesto destinado a financiar la protección social.
Si lo
primero permitirá un ahorro de 4.500 millones de euros exclusivamente
para los más ricos (se estima que Bernard Arnault, primera fortuna de
Francia y apoyo de Macron, se ahorrará 532 millones), lo segundo recae
sobre todos los asalariados, empleados públicos y privados,
funcionarios, autónomos y jubilados, excepto sobre los ingresos del
capital.
La transformación del ISF “permitirá a los más ricos del país
economizar 15.000 euros por cada millón de euros de patrimonio”, estima
un estudio de la organización no gubernamental Oxfam, publicado ayer.
Dos tercios de los franceses (65%) consideran “injustos” estos
presupuestos, según un sondeo del instituto Doxa Dentsu-Consulting,
divulgado por el diario conservador Le Figaro y la emisora Franceinfo.
Por categorías sociales, los presupuestos son tachados de “injustos”
por el 70% de los empleados, el 70% de los parados y el 68% de los
jubilados.
Decenas de miles de jubilados tomaron ayer las calles en
Francia, protestando, precisamente, contra el aumento de la mencionada
Contribución Social Generalizada, cuyo incremento se descuenta de
salarios y pensiones. (...)
El porcentaje de jubilados pobres, que en Alemania
es un problema serio, afecta solo al 7,2% de los jubilados franceses, es
decir la mitad del índice medio nacional de población bajo el umbral de
la pobreza.
La economía del jubilado francés es bastante
dinámica. Responde de la mitad de los coches nuevos comprados en el
país, genera más de 300.000 empleos en el sector servicios y contribuye
activamente a la solidaridad intergeneracional: el 80% de los jubilados
dedican el 4% de sus ingresos a ayudar a otros, lo que mueve 10.000
millones al año. Desde hace años, la Unión Europea exige que Francia
reduzca un 20% las pensiones de jubilación." (Rafael Poch, 29/09/2017)
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