"(...) Dos son en mi opinión los elementos a tener en consideración, por una
parte la política interesada del PP que con un sobreactuado discurso de
firmeza frente al independentismo gana votos en el conjunto del Estado y
por otra, la falta de un discurso coherente y homogéneo por parte de
los contrarios a la independencia en general y de la izquierda
alternativa, tanto catalana como española, en particular.
El PP que tiene poco que ganar en Cataluña, es el quinto partido en
escaños, ha encontrado la manera de desviar la atención de los problemas
reales que le desgastan, (corrupción, desigualdad social, paro, etc.) y
liderar el nacionalismo español y los sectores más anticatalanistas del
conjunto del Estado, presentándose a sí mismos como los únicos capaces
de pararle los pies a los independentistas, lo que le permite frenar la
pérdida de apoyos que estaba sufriendo y situarse en condiciones de
recuperar los perdidos.
La falta de propuestas políticas, durante tanto tiempo, para encauzar
el conflicto y la actuación autoritaria del PP en la gestión de la
crisis están ahondando la fractura social y amenaza con hacer
irreconciliables las posiciones tanto en Cataluña como en España.
La izquierda aparece totalmente dividida entre quienes creen
necesario respetar las leyes y a la vez reclamar un diálogo que pueda
desembocar en un pacto que articule un nuevo espacio legal de relación
entre Cataluña y España y quienes restan importancia al cumplimiento de
las leyes porque buscan un entendimiento con los independentistas, bien
para no perder espacios en Cataluña, bien para desgastar al PSOE y al
PP, no percibiendo que de esta manera consiguen justo lo contrario.
La izquierda alternativa no ha sido capaz de articular una estrategia
y un discurso propio, más allá de la defensa genérica de un dialogo sin
concretar contenido, ha hecho suya la consigna de “el derecho a
decidir” y la puesta en cuestión del carácter democrático del Estado,
asumiendo un discurso subalterno en Cataluña e incomprensible en el
resto de España, al mostrarse indiferente, cuando no aliada, de quienes
son los responsables de la grave crisis territorial que estamos viviendo
a ojos de la mayoría de los españoles.
La política de ambigüedad
calculada de Cataluña en Comú para tratar de mantener sus apoyos,además
de darle una importante baza al independentismo al legitimar su apuesta,
tendrá un alto coste electoral para Podemos cuyo principal beneficiario
no será otro que el PSOE." (Andrés Hidalgo. Miembro de la Presidencia de Izquierda Unida Comunidad de Madrid, Crónica Popular, 29/09/17)
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