1.12.17

Siete medidas progresistas que el Gobierno de Portugal ha aprobado en sus Presupuestos de 2018

"Hace dos años era motivo de mofa. "El Gobierno de la geringonça", o sea, de la chapuza, lo bautizó un analista de la prensa local creando tendencia. 

Ahora, en el ecuador de su legislatura, nadie se atreve a hacer una afirmación así. Quienes vaticinaban un "mandato efímero", de "gestores blandos" y apoyado en el "populismo antisistema" se ven obligados a reconocer los datos del nuevo Portugal: el que ha frenado el austericidio, el que ha aglutinado a la izquierda, el que es piropeado por la Comisión Europea o el Fondo Monetario Internacional.

En el país vecino lleva las riendas un primer ministro socialista, Antonio Costa, que no tiene socios en el Ejecutivo sino partidos en los que se apoya puntualmente, con los que firma acuerdos bilaterales sobre políticas concretas, permitiendo la gobernabilidad.

 Es un escenario parecido al que dejaron las fallidas elecciones del 20 de diciembre de 2015 en España. Mariano Rajoy sin posibilidades de formar gabinete pese a su victoria, el rey encargando la tarea a Pedro Sánchez... En Portugal sí cuajó y da frutos el pacto que aquí estudiaron el PSOE y Unidos Podemos y que nunca llegó. 

Lo que hubiera pasado en nuestro país si se hubiera replicado este pacto es cosa de periodismo ficción. Lo que sí tenemos son datos concretos de lo bien que se están haciendo las cosas al otro lado de la frontera, incluso por encima de lo esperado.

Por ejemplo: se ha acordado la subida gradual del salario mínimo de un 25% en cuatro años -está ahora en 557 euros y a finales de la legislatura alcanzará los 600 euros-; se ha devuelto al tajo a 95.000 trabajadores que estaban en el paro; la tasa de desempleo ha bajado al 9,4% (el mejor dato en una década), cuando en plena crisis llegó a 16%; el crecimiento económico esperado para este año es del 3%; el aumento anual de exportaciones a la UE ha crecido un 10% y las de países no comunitarios, un 20%; se han subido las pensiones y se han mejorado los salarios de los funcionarios quienes, además, ahora trabajan 35 horas semanales; se ha aprobado además un plan de choque contra la pobreza energética.


Más: Costa y sus aliados han recuperado la inversión pública, hundida por los recortes, lo que se ha notado sobre todo en la sanidad, que ha pasado de estar en el puesto 20 de los 35 países más desarrollados de Europa a la 14, según el criterio de los propios usuarios; ahora los libros de texto son gratis en el tramo de educación primaria y se han suprimido los conciertos con centros privados en aquellas zonas en las que ya hay un colegio o instituto público que preste servicio; las becas universitarias se han incrementado, al tiempo que han bajado las tasas; se han paralizado privatizaciones iniciadas por la derecha -líneas de autobús, de metro, la compañía de aviones TAP...- y se ha bajado el IVA de la restauración (del 23 al 13%), a la vez que se ha creado un impuesto de patrimonio para viviendas de lujo de más de 500.000 euros.


DEL RESCATE A LOS APLAUSOS


Costa recibió un gobierno que se tuvo que enfrentar al rescate de Europa, de 78.000 millones de euros -una ruina- y le dejó un país con dos millones de personas en riesgo de pobreza, el 20% de la población. Al igual que pasó con Grecia, la Troika (FMI, la Comisión E y el Banco Central Europeo) impuso durísimas condiciones de austeridad, que llevaron a recortes generalizados aplicados por el anterior ejecutivo.


Sin embargo, ya en 2016, con el nuevo mando, el PIB creció un 1,4%, en el último trimestre ya subió al 2% y acumula 13 trimestres consecutivos al alza, según datos del Ministerio de Finanzas que comanda Mario Centeno, al que se le conoce como el Cristiano Ronaldo de los dineros y cuyo nombre suena incluso para presidir el Eurogrupo

 El déficit fiscal lo han reducido hasta el 2,1%, cuatro décimas por debajo de la exigencia que hizo Europa, el FMI, el BCE y hasta la propia Administración portuguesa, una cifra desconocida desde que volvió la democracia al país en 1975 y que se ha alcanzado antes de llegar a la mitad de la legislatura. En España, por comparar, supera el 4,30.


Algunos de los hitos que marcan este segundo año de Gobierno son, por ejemplo, la salida en junio del procedimiento de déficit excesivo, bajo el que se encontraba desde 2009. El pasado 30 de junio, el Fondo Monetario Internacional aseguraba que Portugal había conseguido un "progreso encomiable en afrontar los riesgos a corto plazo" que se cernían sobre su economía. 

Como detalla EFE, además "ha resonado especialmente la mejora que la agencia de calificación Standard and Poor's (S&P) realizó en septiembre de la nota de la deuda soberana del país, a la que sacó del nivel de bono basura, donde permanecía desde enero de 2012".


Fitch, otra agencia internacional de calificación crediticia, ha destacado en sus análisis la "habilidad" de Costa para poner orden en las políticas multicolores propias y de sus apoyos y su capacidad de dar "estabilidad política suficiente como para impulsar las reformas estructurales" que el estado necesita.


Esta batería de logros, que la prensa europea empieza a defender como un ejemplo a seguir para otras izquierdas comunitarias, mantiene la intención de voto para el primer ministro -que no fue la primera opción de los votantes portugueses- en un insólito 42%, casi 17 puntos por encima de los democristianos, según las encuestas.

¿Es perfecta la gestión de la izquierda portuguesa? No. La deuda pública es de lo poco que no ha mejorado y alcanza el 130,4% del Producto Interno Bruto, más de 232.000 millones de euros, y las perspectivas a corto plazo no son buenas. 

La prima de riesgo de esa deuda se ha triplicado con el actual primer ministro, aunque ha mejorado sensiblemente ahora que su economía no se cataloga como BB+. También está siendo difícil afrontar el coste de la recapitalización bancaria, a medio acometer, con el sistema financiero aún endeble -"salir de la UCI no es tener el alta hospitalaria", escriben en Público-.


Pero aún con todo lo trascendental que es la economía, lo que más daño ha hecho al Gobierno ha sido la oleada de incendios, que deja este año más de cien muertos, que le costó la dimisión a Constança Urbano de Sousa, la ministra del Interior, y llevó a que el pasado octubre la Asamblea portuguesa votase una moción de censura contra el Ejecutivo, que fue rechazada con 122 votos en contra y 105 a favor. (...)"               (Carmen Rengel, HuffPost, 27/11/17)


"(...) Las cuentas públicas de Portugal estiman un crecimiento de la economía para 2018 del 2,2% y una reducción del déficit hasta el 1%. 

Estas son algunas de las medidas de signo progresista que contienen:

Menos impuestos las rentas bajas 





En 2018, aumentan de cinco a siete los tramos de renta del IRPF, conocido en Portugal como IRS y que tiene unos tipos muy superiores a los de España. Se traducirá en una rebaja de la recaudación que el Gobierno estima en unos 230 millones de euros. 

Tributarán al 14,5% (como hasta ahora) las rentas de hasta 7.091 euros, pero se introduce un tramo nuevo que grava con el 23% las que van de 7.091 a los 10.700 euros y otro al 28,5% para las comprendidas entre 10.700 y 20.261 euros. Tributarán al 35% las comprendidas entre 20.261 y 25.000 euros y al 37% las que estén entre 25.000 y 36.856 euros.

Todos estos tramos (salvo el primero) disfrutarán de una rebaja que no afecta a los escalones más altos: para rentas de entre 36.856 euros y 80.640 euros el tipo se mantiene en el 45% y a partir de esa cifra, en el 48%.  (...)

Por último, se amplía el mínimo exento del IRS, que pasa de los actuales 8.500 euros netos por unidad familiar a unos 8.980 euros. Beneficiará a unas 210.000 familias con bajos ingresos.

 

Más impuestos a grandes empresas 


La denominada "derrama estadual" en el Impuesto de Sociedades para las empresas con beneficios superiores a 35 millones de euros anuales subirá dos puntos, del 7% al 9%. La subida recaudará unos 70 millones y afectará a un número "residual" de compañías, según Jornal de Negócios.  (...)

 

Subida de las pensiones 


En enero, todas las pensiones se actualizarán de acuerdo con una fórmula legal indexada a la evolución de la inflación y al crecimiento de la economía. En agosto habrá un aumento "extraordinario" de entre 6 y 10 euros mensuales a abonar para los 1,6 millones de pensionistas que reciben hasta 632 euros de prestación.  (...)

 

Subidas de sueldo para los funcionarios públicos


La "descongelación" de las carreras profesionales de los empleados públicos se producirá en cuatro fases, 25% a partir de enero, otro 25% en septiembre, y ya en 2019, otras dos subidas en mayo y diciembre. Tendrá un impacto negativo en el déficit público de 211 millones, otros 222 millones en 2019 y 189 millones en 2020, según el diario  Público.  

 

Butano, libros de texto y parados


En el ámbito de la energía, se extenderá automáticamente el bono social de la electricidad y del gas natural al butano con una "tarifa solidaria" con descuentos para los usuarios vulnerables de esta fuente, que suelen ser familias de bajos recursos; en educación, habrá más libros de texto gratuitos en las escuelas públicas y una reducción de la ratio de alumnos por aula en la enseñanza básica; también se habilitan descuentos del 25% en el transporte público para niños de 4 a 18 años; y se pondrá fin a un recorte del 10% en el subsidio de desempleo cuando se agotan los seis meses de prestación.  (...)

El principal punto de fricción ha sido un impuesto a las energías renovables que fue descartado a última hora por los socialistas el lunes.

La nueva tasa, que había sido propuesta por el Bloco de Esquerda, habría extendido a la energía eólica la "contribución extraordinaria" que fue creada para la generación convencional por el anterior Gobierno en 2014. Habría permitido abaratar el recibo de la luz en 2018 con una recaudación de unos 250 millones, según los cálculos del diario Observador. La principal perjudicada habría sido la antigua eléctrica estatal, EdP.  

También se han quedado por el camino, entre otras medidas, un "impuesto a la sal" que había propuesto el Gobierno para gravar este producto para financiar el gasto sanitario y que iba a recaudar 30 millones. (...)"               (Antonio M. Vélez, eldiario.es, 28/11/17)

No hay comentarios: