8.1.19

Cómo Corbyn y John McDonnell planea transformar el Estado inglés desde dentro... pues implantando “el socialismo desde arriba”... con Fideicomisos de Tierras Comunitarias desarrollados por comunidades locales... nacionalizando los ferrocarriles de Gran Bretaña, la energía, el agua y el Correo Real, que pasarían a ser gestionados democráticamente por los mismos trabajadores, consumidores y representantes de la comunidad...

"¿Puede la izquierda explotar el Estado o debe transformarlo? Este debate se ha repetido a lo largo de la historia de las ideas progresistas. La tradición laborista sostiene que el Estado británico –uno de los Estados más centralizados del mundo occidental– podría ser usado para implantar “el socialismo desde arriba”. (...)

John McDonnell. En un evento de Red Pepper la pasada noche en la iglesia de St Pancras, en Londres, el canciller en la sombra declaró que la izquierda debe estar simultáneamente “a favor y en contra del Estado”.

McDonnell explicó: “El Estado es un conjunto de instituciones, es una relación, es una relación de dominación, particularmente una dominación sobre la gente de clase obrera acerca de cómo deben comportarse, como deben recibir cualquier tipo de ayuda o beneficio del Estado, los parámetros en los que operan o incluso los parámetros en los que piensan, para ajustarse a la distribución existente de riqueza y poder dentro de nuestra sociedad”.  (...)

Con este fin, McDonnell prometió abolir la cámara de los lores y reemplazarla por un senado elegido, revivir el gobierno local, promover la propiedad colectiva de la tierra, establecer servicios públicos gestionados democráticamente y asegurar una mayor rendición de cuentas de los miembros del Parlamento (él también es, en particular, partidario de la representación proporcional).

El discurso de McDonnell demuestra cómo, tal y como él ha prometido anteriormente, el próximo manifiesto laborista será “más radical que el anterior”.

 Además de un programa para transformar la economía –con ideas como la renta básica universal, semanas de cuatro días y la propiedad de trabajadores, ahora en discusión–  el partido también posee un programa para transformar el Estado. El corbinismo 2.0, tal y como lo he llamado, se vuelve más claro a cada día.

Sobre la propiedad de tierra –con un 69 por ciento de los 60 millones de acres de Gran Bretaña propiedad de solo el 0.6 por ciento de la población– McDonnell dijo: “uno de los asuntos más grandes que estamos discutiendo ahora es sobre la tierra, Fideicomisos de Tierras Comunitarias, el Desarrollo de éstos por comunidades locales –este es un desafío enorme a las relaciones de poder existentes en nuestra Sociedad en este momento, es uno que, creo, podría ser fundamentalmente importante–. Es el desarrollo de las ideas de ‘a favor y en contra del Estado’ a nivel local”.

El Partido laborista ha prometido nacionalizar los ferrocarriles de Gran Bretaña, la energía, el agua y el Correo Real. Pero McDonnell juró evitar la nacionalización de arriba abajo de la era de Attlee: “Devolver los servicios públicos privatizados a su propiedad pública, pero en la base de que estos sean gestionados democráticamente por los mismos trabajadores, consumidores y representantes de la comunidad”.

Recordando su pasado como presidente de finanzas del Consejo del Gran Londres, añadió: “una de las cosas más efectivas que hizo transparente a London Transport fue cuando nombramos a Ernes Rodker, el anarquista, en la junta del London Transport, él conocía todas las rutas de autobuses, cuál era el horario justo y que podía permitirse la gente común, un nuevo compromiso y discusión e ideas sobre cómo puedes desarrollar políticas de transporte basadas en las necesidades reales de las comunidades de clase obrera. 

No es sorprendente que la primera cosa que ellos [los conservadores] hicieron cuando descuartizaron el GLC fuera expulsar a Ernest Rodker de la junta”.  (...)

McDonnell también defendió que los miembros del Parlamento laboristas nunca más serán simplemente elegidos y “enviados a su aire”. Dijo que les debe poder hacer rendir cuentas –el Partido Laborista ha modificado recientemente sus reglas de selección parlamentaria para hacer las revocaciones de mandato más sencillas– y que deben ser complementados por “nuevas personas según se van ofreciendo, así como la nueva generación que se presenta también” (no más de 20 de los 257 miembros del parlamento laborista se identifican con la izquierda del partido).

Añadió que, mientras se celebraban los logros de más de 500.000 miembros laboristas, “nosotros tenemos que convertir a los miembros ordinarios y simpatizantes en cuadros reales que entienden y analizan la sociedad y que están, continuamente, construyendo nuevas ideas”.   (...)

“No creo que haya ninguna fuerza ahí fuera que pueda, en algún modo, desarmarnos o vencernos. Más bien, el mayor miedo que tengo es nuestra falta de ambición y falta de movilización”. (...)"                (George Eaton  , Sin Permiso, 15/12/2018. Fuente NewStatesman)

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