"(...) un brexit sin acuerdo es realmente un Acuerdo Trump Brexit. Eso sería
lo opuesto a recuperar el control. Estaríamos entregando el futuro de
nuestro país al presidente de los Estados Unidos y a su política
“América Primero”.
Por supuesto, Trump está encantado de tener un primer
ministro británico obediente en su patio trasero. Un Trump Brexit
significaría que las corporaciones de EE.UU. obtengan luz verde para la
toma de control absoluta de nuestros servicios públicos.
No estoy preparado para apoyar que nuestro servicio nacional de salud
sea sacrificado en el altar de las grandes empresas de EE.UU. O de
cualquier otro país. Y en las próximas elecciones generales, los
laboristas serán el único partido importante del Reino Unido dispuesto a
dar a la gente la última palabra sobre el Brexit.
Necesitamos que el brexit sea pactado, y hacerlo de una manera que no deje a nuestra economía o a nuestra democracia rota. (...)
Los laboristas terminaremos con la crisis del Brexit devolviendo la
decisión al pueblo, con la opción de un acuerdo de salida creíble o la
de permanecer. (...)
Las próximas elecciones serán una oportunidad única para un cambio real. (...)
Una oportunidad de dar a nuestro sistema nacional de salud, a nuestras
escuelas y a nuestra policía el dinero que necesitan, exigiendo a los
que están arriba que paguen su justa parte. Una oportunidad de tomar
medidas urgentes sobre el medio ambiente antes de que sea demasiado
tarde para nuestros hijos. Y una oportunidad para poner fin a la crisis
del brexit dejando que la gente, y no los políticos, tengan la última
palabra. (...)
Los laboristas representamos el cambio real que Gran Bretaña necesita después de años de recortes y fracasos conservadores. (...)
Vivimos en un país donde los altos ejecutivos ingresan en solo dos días y
medio lo que gana un trabajador promedio en todo un año. (...)
Hemos tenido la mayor caída salarial desde que se construyeron los primeros trenes de vapor. (...)
Para compartir la riqueza, necesitamos compartir el poder. Y eso es
lo que haremos cuando estemos en el gobierno con medidas audaces y
radicales como dar a la fuerza laboral una participación del 10% en las
grandes empresas, y pagando un dividendo de hasta 500 libras al año a
cada empleado.
Traeremos la mayor extensión de derechos para los trabajadores que
nuestro país haya visto.
Eliminaremos los contratos de cero horas;
introduciremos una renta vital de 10 libras, incluso para jóvenes a
partir de los 16 años; daremos a todos los trabajadores los mismos
derechos desde su primer día de trabajo; tomaremos medidas contra las
brechas salariales de género, discapacidad y etnia; e introduciremos un
horario de trabajo flexible para las trabajadoras que experimentan la
menopausia.
El laborismo pondrá más dinero en sus bolsillos, en lugar de llenar los bolsillos de multimillonarios. (...)
En los primeros 100 días de nuestro gobierno, eliminaremos la Ley de Sindicatos de los tories. (...)
Y haremos que el ferrocarril, el correo, el agua y la red eléctrica
nacional formen parte de la red de propiedad pública para que los
servicios esenciales de los que todos dependemos sean administrados por y
para el público sin ánimo de lucro.
Ayer conocí a Luis Walker, un maravilloso niño de nueve años. Luis vive
con fibrosis quística. Todos los días necesita al menos cuatro horas de
tratamiento y a menudo está en el hospital, lo que le aleja de la
escuela y de sus amigos. La vida de Luis podría ser muy diferente con la
ayuda de un medicamento llamado Orkambi. Pero a Luis se le niega el
medicamento que necesita porque su fabricante se niega a vendérselo al
sistema nacional de salud a un precio asequible.
A Luis, y a decenas de miles de personas que padecen enfermedades
como la fibrosis quística, la hepatitis C o el cáncer de pecho, se les
niegan medicamentos que salvan vidas por un sistema que sitúa las
ganancias de los accionistas antes que las vidas de las personas.
El laborismo afrontará esto. Rediseñaremos el sistema para atender la
salud pública, no la riqueza privada, utilizando licencias obligatorias
para asegurar versiones genéricas de medicamentos patentados. Les
diremos a las compañías farmacéuticas que, si quieren financiación
pública para la investigación, tendrán que hacer que sus medicamentos
sean asequibles para todos. Y crearemos un nuevo fabricante de
medicamentos genéricos de propiedad pública para suministrar
medicamentos más baratos a nuestro sistema de salud, ahorrándole dinero y salvando vidas. (...)
Y compañeros: haremos recetas gratis en Inglaterra, como llevan
haciendo en Gales desde 2007, cuando el gobierno laborista galés abolió
el copago.
Y necesitamos hablar también sobre los servicios sociales. Cuando las
personas mayores, que han pagado al sistema toda su vida, necesitan un
poco de ayuda, no debemos negársela. Por tanto, introduciremos una
atención personal gratuita para quienes la necesiten como primer paso de
nuestro plan para un Servicio Nacional de Cuidados.
Educación gratuita para todos a lo largo de la vida como un derecho,
no como un privilegio. No más tasas universitarias. Cuidado de niños
gratuito y un nuevo programa Sure Start [iniciativa de mejora
del cuidado infantil, la educación temprana, la salud y el apoyo a las
familias]. Educación vocacional y técnica gratuita. Y formación gratuita
para adultos.
Y cuando se trate de pagar por nuestros servicios públicos, los
laboristas aumentaremos los impuestos, pero solo al 5% más rico. (...)
El laborismo hará que las grandes corporaciones paguen los impuestos que deben. (...)
¿Cómo puede ser justo que las empresas más grandes y las personas más
ricas reciban regalos fiscales mientras en el otro extremo hay madres y
padres renunciando a comidas para poder alimentar a sus hijos? ¿No
debería ser una fuente de vergüenza que las Naciones Unidas –las
Naciones Unidas– tuvieran que amonestar a nuestro gobierno este año por
el impactante hecho de que 14 millones de personas viven en la pobreza
en el quinto país más rico del mundo? (...)
El laborismo defenderá a los inquilinos, a los trabajadores mal pagados y
a todos aquellos que luchan para llegar a fin de mes. Lanzaremos el
mayor programa de construcción de vivienda pública en una generación.
Porque el laborismo antepone las personas al privilegio. Terminaremos
con la austeridad y ayudaremos a reconstruir vuestras comunidades.
Restauraremos el orgullo local, reviviremos las calles principales y los
centros de nuestras ciudades, y revertiremos los recortes que han
provocado que se dupliquen los delitos violentos.
El laborismo hará que nuestra economía funcione en todas las
ciudades, pueblos y regiones con un bombardeo de inversión récord, y
aumentaremos los presupuestos de Gales y Escocia. Actualizaremos la
distribución de energía y las infraestructuras de banda ancha con una
inversión de 250.000 millones de libras. Insuflaremos nueva vida a cada
comunidad, con otros 250.000 millones de capital para empresas y
cooperativas. Una inversión en una escala que nuestro país nunca ha
conocido, creando buenos nuevos empleos y crecimiento en los lugares en
los que vivimos.
Esa es la escala de la ambición laborista.
No haremos parches para quedar bien. Estos no son números abstractos
en una hoja de cálculo. Representan una transformación económica que
cambiará vuestra vida diaria.
Déjenme darles un ejemplo concreto de lo que significará. El partido
laborista invertirá en una línea ferroviaria rápida en el norte para
unir nuestras grandes ciudades norteñas, desde Liverpool hasta Hull y
Newcastle en el noreste. Y restauraremos los servicios de autobuses que
se han eliminado dejando a las personas aisladas de sus comunidades. (...)
Con una estrategia industrial seria y un Gobierno laborista radical,
la economía puede ser una herramienta en nuestras manos en lugar de ser
la dueño de nuestro destino. Y con un gobierno que esté preparado para
intervenir podemos priorizar las cosas que más importan.
Que es precisamente lo que demanda nuestra época, porque nada importa
más que la emergencia climática. Eso significa enfrentarse a los
grandes contaminadores y acaparadores de riqueza que se benefician del
sistema actual. Reducir nuestras emisiones a cero neto no sucederá por
sí solo. Solo será posible con una inversión pública masiva en energías
renovables y tecnología verde.
Eso no es una carga. Es una oportunidad para iniciar una Revolución
Industrial Verde que creará cientos de miles de empleos sindicalizados,
de alta calificación y altos salarios, a medida que tripliquemos la
energía solar, dupliquemos la energía eólica terrestre y multiplicaremos
por siete los proyectos de energía eólica marina.
Por eso hoy anunciamos que el próximo gobierno laborista construirá
tres nuevas plantas de baterías en el sur de Gales, en Stoke-on-Trent y
en Swindon.
La emergencia climática y ambiental que enfrentamos es un problema de seguridad global. (...)
El gobierno laborista que lideraré se enfrentará a quienes realmente
dirigen nuestro país –los especuladores financieros, los evasores de
impuestos y los grandes contaminadores– para que los verdaderos
creadores de riqueza, la gente de este país, puedan tener los trabajos,
los servicios y el futuro que se merecen.
Cuando el laborismo gana, gana la enfermera, el pensionista, el
estudiante, el empleado de oficina, el ingeniero. Ganamos todos. (...)
La política que defendemos consiste en darles a las personas que no
tienen mucho dinero y que no tienen amigos importantes la oportunidad de
hacerse con el control de sus propias vidas. Mi trabajo como líder, y
nuestro trabajo como Partido Laborista, es defender a esas personas,
defender a esas comunidades y lograr el cambio real que nuestro país
necesita. (...)
La marea está cambiando. Los años de retirada y derrota están llegando a
su fin. Juntos, desalojaremos a los privilegiados y pondremos a las
personas en el poder. Gracias." (Jeremy Corbyn, programa laborista, CTXT, 25/09/19)
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