"Es contradictorio que en un mismo país: sea
obligatoria la facturación electrónica para las empresas, que muchos
puestos ambulantes emitan un tique fiscal y que haya profesionales que
sigan haciendo trabajos en B.
Pues eso es lo que ocurre normalmente en
Italia, el país que más evade de la UE, donde puede ser tan normal pagar
un café en efectivo –no en todos sitios, que conste– como que un
experto de aires acondicionados pregunte: "¿El precio es sin
factura...vale?". Una frase clásica en Italia y, por supuesto, también
en otros países.
Como respuesta para evitar el aumento del IVA, Italia pretende luchar contra la evasión de impuestos a golpe de datáfono
para financiar su Ley de Presupuestos. Se trata de una medida polémica
por varios frentes, ya que por el momento muchos seguirán facturando en B
por si las moscas. La nueva reforma, es una de las grandes medidas
propuestas por el presidente del Gobierno italiano, Giuseppe Conte, nombrado de nuevo premier del país a principios de septiembre como resultado de la coalición entre el Movimiento 5 Estrellas (M5E) de Luigi Di Maio y el socialista Partido Democrático (PD) de Nicola Zingaretti.
Italia cuenta con una evasión fiscal de casi 200.000 millones de euros
–el 11% de su PIB–, la mayor de toda Europa. La evasión fiscal, según
recuerda el Corriere della Sera, es un "monstruo" que quita al Estado
italiano una cifra de 100.000 millones de euros al año. El Ejecutivo
transalpino, así pues, va incentivar el uso de las tarjetas de débito y de crédito
y aumentar las penas contra quienes no pagan los impuestos. El Gobierno
está intencionado a tomar medidas lo antes posible, basando su
estrategia en la trazabilidad de los pagos de la vida económica
transalpina.
La dudosa cuestión, para muchos, es si se trata de una
medida suficiente, teniendo en cuesta que el impulsar el uso del datáfono
es algo que involucra a consumidores y clientes de actividades privadas
de acceso público. Dicho en breve, usar las tarjetas de débido y de
crédito no puede impedir, de por sí, la facturación en B y la evasión
fiscal de las grandes empresas.
En lo que se refiere a las comisiones de los bancos por
uso del datáfono, el Gobierno italiano prevé la reducción casi total de
las mismas para pagos de menos de 5 euros y de disminuirlas mucho más
para las que no superen los 25 euros. Para impulsar el pago electrónico
también entre los clientes y consumidores, el Ejecutivo de Conte está
meditando una suerte de reembolso a modo de descuentos fiscales,
aunque todavía no se sabe exactamente en qué fecha del año tendrían
lugar. Por otra parte, a medio plazo se podrían introducir medidas
sancionadoras contra aquellos profesionales que no dispongan de un
datáfono.
Según aconseja el propio Corriere della Sera, se podrían impulsar medidas que faciliten "el desgravar los gastos vinculados a la fontanería, carpintería, etc". Según una encuesta recogida por la prensa del país, el 50% de los italianos verían con agrado la nueva reforma, pero sólo el 35% considera que sea efectiva. Pero sólo la mitad de los transalpinos estaría dispuesto a dejar de usar el dinero metálico.
Las grandes empresas evaden más que las pymes
¿Quién evade más? Las grandes empresas evaden 16 veces más que las pymes. Según datos de la Hacienda italiana
publicados por varias agencias, se conoce que, de media, una gran
empresa italiana paga poco menos de 1 millón de euros, una mediana
365.000 euros y una pequeña 63.000 euros. El experto Paolo Zabeo,
responsable del estudio llevado a cabo por Confartigianato –la entidad
que represente a las pymes en Italia– explica: "Estos datos aclaran que
la evasión de las grandes empresas es enormemente superior respecto a
las pequeñas".
Y aclara la razón: "Las modalidades de evasión de un
holding no se puede comparar con la falta de tiques o recibos, pero sí
vincular a los fraudes aduaneros y a las operaciones realizadas entre diferentes países extranjeros". (...)" (Manuel Tori, Público, 14/10/19)
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