"Los 'big five' de las residencias en España naufragan con el virus.
Naufragio de los big five o cinco grandes de las residencias en España con el coronavirus. Vitalia Home, DomusVi, Orpea, Ballesol y Sanitas Mayores facturan juntas más de 1.000 millones de euros al año cuidando a personas mayores en España. Sus cuentas de explotación están en negro: todas arrojan beneficios.
No obstante, la pandemia del virus SARS-CoV-2 les ha cogido con el paso cambiado y ahora sus geriátricos están entre los que más contagios presentan y más muertes de ancianos han encajado. (...). Muchos de los centros han tenido que ser rescatados por el Estado. (...)
Toda la red de residencias de mayores se ha sumido en el caos, con 1.407 muertes de mayores hasta el 11 de abril y geriátricos con más de un 50% de gente mayor contagiada en Cataluña. En España eran 8.328 fallecidos a fecha del viernes, 10 de abril. Solo DomusVi ha encajado 150 muertes en ocho de sus geriátricos en España.
Cinco de ellas, en Alcoi (21 muertes), en Premià de Mar (Barcelona); en Alcalá de Henares (Madrid); Vigo y Cangas do Morrazo (Pontevedra), han tenido que ser intervenidas por los gobiernos autonómicos. En el equipamiento DomusVi Santa Justa, en Sevilla, Fiscalía trata de cerciorarse de cómo pudieron morir 12 ancianos. En Galdácano (Vizcaya), el grupo francés que preside Sylvain Rabuel se ha anotado la misma cifra de óbitos, que suben a 14, según fuentes no oficiales.
A su vez, Vitalia Home --controlada por un fondo británico-- ha sufrido los 21 fallecimientos --29 según los familiares-- en Sants (Barcelona), sí, pero otros 50 mayores han muerto en Vitalia Leganés, cifra que las familias suben a 67. El centro ha sido, también, intervenido por la Comunidad de Madrid. Orpea, encuadrada en el grupo francés homónimo, ha aportado 26 muertos al trágico conteo general de fallecidos por Covid-19 con la residencia Orpea Loreto (Madrid); 16 con Orpea Madrid y 25, según cifras de las familias no confirmadas por la empresa, en Alcobendas. Ballesol, por su parte, tiene el dudoso honor de tener uno de los geriátricos con más fallecidos: Ballesol Alcalá, con 41 exitus de residentes.
El conglomerado que dirige Braulio Arsuaga se ha anotado otras diez muertes de usuarios en Ballesol Mirasierra desde que estalló la pandemia. Por último, Sanitas Mayores, el brazo de cuidado de ancianos del gigante asegurador, tiene dos focos abiertos: Sanitas Vitoria (18 muertos hasta el momento) y el Centro Residencial Carabanchel -- Sanitas Mayores, en la localidad madrileña (31 muertos).
Oenegé: "Priorizan el beneficio económico"
Ante el silencio de las cinco compañías a las preguntas de este medio, quien sí ha hablado es la asociación privada El Defensor del Paciente. Esta oenegé con sede en Madrid fue la primera que llamó a la Fiscalía General del Estado a investigar los fallecimientos de mayores en geriátricos de la Comunidad de Madrid.
La oficina de Dolores Delgado se inhibió en favor de las fiscalías territoriales, que sí investigan en la capital, pero también en Cataluña. "Es evidente que el sistema de cuidado de nuestros mayores ha fallado. Hay algo que no ha funcionado y desde la asociación tememos que es la priorización económica: poco personal para tantos mayores. Residencias que son grandes parkings de ancianos con 200 plazas. No han sabido atajar la pandemia al ser gigantescos, con poco personal y escasamente medicalizados", lamenta la portavoz de El Defensor, Carmen Flores.
"Si quieren hacer beneficio es lícito, pero es que a la postre dependen de conciertos públicos", alerta la defensora. Fuentes del sector apostillan su versión. "Las grandes estructuras para ancianos han sido ineficaces contra la pandemia y han acabado rescatadas. Es ahora que podrán jugar otro papel: albergar a los ancianos sanos, pues tienen una ventaja: instalaciones grandes y diáfanas", han explicado. (...)
Según la organización empresarial que comanda Cinta Pascual, "la inmensa mayoría de centros públicos y privados han librado una lucha contra la pandemia con poquísimos recursos y materiales sanitarios [...]. La pregunta que se impone es por qué estuvimos olvidados tantos años durante los que advertimos que era necesaria una mayor financiación a la atención a gente mayor con dependencia". Llegados a este punto de contagios y fallecimientos de mayores en cascada, ¿qué propone ACRA? "Más recursos económicos, más recursos materiales y más recursos humanos. Y, sobre todo, mayor coordinación sociosanitaria para que las personas usuarias puedan tener acceso al sistema de salud público". (...)
El sector de atención a las personas mayores pide más recursos, pero lo factual es que hasta ahora ha sido un provechoso negocio para algunos. Los demuestran las cifras anuales de facturación y beneficios de los big five de las residencias de mayores en España. Todas juntas presentan cuentas de explotación en positivo y solo cinco operadores facturan más de 1.000 millones de euros al año, sin contar otras grandes empresas como Amavir, con 43 geriátricos y centros de día en siete comunidades autónomas. (...)
El brazo de cuidado de ciudadanos de edad avanzada de Sanitas tampoco ha podido doblegar el virus SARS-CoV-2 pese a que el global del grupo facturó 2.200 millones de euros en 2018, último ejercicio disponible, y elevó un 8,7% su beneficio bruto antes de impuestos (ebitda) a más de 200 millones. Ahora, la división de mayores de Sanitas brega contra dos virulentísimos brotes en Vitoria --nuevo geriátrico que inauguró en 2019-- y Carabanchel. (...)" (Ignasi Jorro, Crónica Global, 13/04/20)
"Según datos de la patronal, en 2017 había en España 381.000 plazas de residencia de mayores, de las cuales el 52 por ciento estaba en manos privadas.
El magistrado Joaquim Bosch asegura que ese porcentaje de privatización del sector es muy superior, ya que roza el 75 por ciento, tal como recuerda en su muro de Facebook.
Naufragio de los big five o cinco grandes de las residencias en España con el coronavirus. Vitalia Home, DomusVi, Orpea, Ballesol y Sanitas Mayores facturan juntas más de 1.000 millones de euros al año cuidando a personas mayores en España. Sus cuentas de explotación están en negro: todas arrojan beneficios.
No obstante, la pandemia del virus SARS-CoV-2 les ha cogido con el paso cambiado y ahora sus geriátricos están entre los que más contagios presentan y más muertes de ancianos han encajado. (...). Muchos de los centros han tenido que ser rescatados por el Estado. (...)
Toda la red de residencias de mayores se ha sumido en el caos, con 1.407 muertes de mayores hasta el 11 de abril y geriátricos con más de un 50% de gente mayor contagiada en Cataluña. En España eran 8.328 fallecidos a fecha del viernes, 10 de abril. Solo DomusVi ha encajado 150 muertes en ocho de sus geriátricos en España.
Cinco de ellas, en Alcoi (21 muertes), en Premià de Mar (Barcelona); en Alcalá de Henares (Madrid); Vigo y Cangas do Morrazo (Pontevedra), han tenido que ser intervenidas por los gobiernos autonómicos. En el equipamiento DomusVi Santa Justa, en Sevilla, Fiscalía trata de cerciorarse de cómo pudieron morir 12 ancianos. En Galdácano (Vizcaya), el grupo francés que preside Sylvain Rabuel se ha anotado la misma cifra de óbitos, que suben a 14, según fuentes no oficiales.
A su vez, Vitalia Home --controlada por un fondo británico-- ha sufrido los 21 fallecimientos --29 según los familiares-- en Sants (Barcelona), sí, pero otros 50 mayores han muerto en Vitalia Leganés, cifra que las familias suben a 67. El centro ha sido, también, intervenido por la Comunidad de Madrid. Orpea, encuadrada en el grupo francés homónimo, ha aportado 26 muertos al trágico conteo general de fallecidos por Covid-19 con la residencia Orpea Loreto (Madrid); 16 con Orpea Madrid y 25, según cifras de las familias no confirmadas por la empresa, en Alcobendas. Ballesol, por su parte, tiene el dudoso honor de tener uno de los geriátricos con más fallecidos: Ballesol Alcalá, con 41 exitus de residentes.
El conglomerado que dirige Braulio Arsuaga se ha anotado otras diez muertes de usuarios en Ballesol Mirasierra desde que estalló la pandemia. Por último, Sanitas Mayores, el brazo de cuidado de ancianos del gigante asegurador, tiene dos focos abiertos: Sanitas Vitoria (18 muertos hasta el momento) y el Centro Residencial Carabanchel -- Sanitas Mayores, en la localidad madrileña (31 muertos).
Oenegé: "Priorizan el beneficio económico"
Ante el silencio de las cinco compañías a las preguntas de este medio, quien sí ha hablado es la asociación privada El Defensor del Paciente. Esta oenegé con sede en Madrid fue la primera que llamó a la Fiscalía General del Estado a investigar los fallecimientos de mayores en geriátricos de la Comunidad de Madrid.
La oficina de Dolores Delgado se inhibió en favor de las fiscalías territoriales, que sí investigan en la capital, pero también en Cataluña. "Es evidente que el sistema de cuidado de nuestros mayores ha fallado. Hay algo que no ha funcionado y desde la asociación tememos que es la priorización económica: poco personal para tantos mayores. Residencias que son grandes parkings de ancianos con 200 plazas. No han sabido atajar la pandemia al ser gigantescos, con poco personal y escasamente medicalizados", lamenta la portavoz de El Defensor, Carmen Flores.
"Si quieren hacer beneficio es lícito, pero es que a la postre dependen de conciertos públicos", alerta la defensora. Fuentes del sector apostillan su versión. "Las grandes estructuras para ancianos han sido ineficaces contra la pandemia y han acabado rescatadas. Es ahora que podrán jugar otro papel: albergar a los ancianos sanos, pues tienen una ventaja: instalaciones grandes y diáfanas", han explicado. (...)
Según la organización empresarial que comanda Cinta Pascual, "la inmensa mayoría de centros públicos y privados han librado una lucha contra la pandemia con poquísimos recursos y materiales sanitarios [...]. La pregunta que se impone es por qué estuvimos olvidados tantos años durante los que advertimos que era necesaria una mayor financiación a la atención a gente mayor con dependencia". Llegados a este punto de contagios y fallecimientos de mayores en cascada, ¿qué propone ACRA? "Más recursos económicos, más recursos materiales y más recursos humanos. Y, sobre todo, mayor coordinación sociosanitaria para que las personas usuarias puedan tener acceso al sistema de salud público". (...)
El sector de atención a las personas mayores pide más recursos, pero lo factual es que hasta ahora ha sido un provechoso negocio para algunos. Los demuestran las cifras anuales de facturación y beneficios de los big five de las residencias de mayores en España. Todas juntas presentan cuentas de explotación en positivo y solo cinco operadores facturan más de 1.000 millones de euros al año, sin contar otras grandes empresas como Amavir, con 43 geriátricos y centros de día en siete comunidades autónomas. (...)
El brazo de cuidado de ciudadanos de edad avanzada de Sanitas tampoco ha podido doblegar el virus SARS-CoV-2 pese a que el global del grupo facturó 2.200 millones de euros en 2018, último ejercicio disponible, y elevó un 8,7% su beneficio bruto antes de impuestos (ebitda) a más de 200 millones. Ahora, la división de mayores de Sanitas brega contra dos virulentísimos brotes en Vitoria --nuevo geriátrico que inauguró en 2019-- y Carabanchel. (...)" (Ignasi Jorro, Crónica Global, 13/04/20)
"Según datos de la patronal, en 2017 había en España 381.000 plazas de residencia de mayores, de las cuales el 52 por ciento estaba en manos privadas.
El magistrado Joaquim Bosch asegura que ese porcentaje de privatización del sector es muy superior, ya que roza el 75 por ciento, tal como recuerda en su muro de Facebook.
“La gran mayoría de ellas se financia con dinero público y así pueden
obtener enormes beneficios. Si no cuestionamos que la salud de nuestros
mayores sea un negocio, no habremos aprendido nada de esta crisis”,
asegura el juez valenciano exportavoz de la organización Jueces para la Democracia.
Cuando haya pasado la pandemia del
coronavirus habrá que replantearse muchas cosas. Una de ellas será el modelo
ultraprivatizador de los hogares de la tercera edad, un servicio asistencial
con el que algunos han hecho mucho dinero, quizá demasiado, en los últimos
años.
(...) resulta evidente que el fiasco en la gestión de comunidades autónomas como Madrid
−donde solo en el mes de marzo perdieron la vida en estos centros más
de 3.000 personas víctimas del coronavirus− debe ser seriamente
analizado y corregido para extraer conclusiones y depurar
responsabilidades en su caso. Fuentes del grupo parlamentario Unidas Podemos en Les Corts Valencianes
defienden incluso la reversión “completa” del modelo privatizador de
las residencias de mayores, que consideran “precarizado y heredado de
los 20 años de gobierno de la derecha”. Ello significaría la práctica
nacionalización de todo el sector, pasando de manos privadas a la
gestión por parte de la Conselleria de Sanidad o de Servicios Sociales.
El objetivo es que nunca más vuelva a
ocurrir una tragedia como la que estamos viviendo. La Fiscalía “ya ha iniciado los procedimientos para investigar lo
sucedido en las distintas residencias donde se han producido muertes y
ocultación de cadáveres” en España pero ahora se tratará de ir un paso más allá
en el ámbito político para llevar a cabo “una intervención total” del Estado y “garantizar
la seguridad y la vida de nuestras personas mayores”.
Pero al margen de propuestas de futuro, lo cierto es que el modelo
privado ha sido letal en esta crisis del coronavirus.
Hasta tal punto
que tuvo que intervenir la UME (la Unidad Militar de Emergencias)
para desinfectar los edificios devorados por los gérmenes mortales. Las
negligencias en la prevención, la falta de higiene, la escasez de
material sanitario adecuado, la desatención de los mayores (cuando no la
desidia), la insuficiencia de personal, la falta de sustituciones ante
las bajas de trabajadoras que caían con síntomas del coronavirus y en
definitiva la falta de profesionalidad del modelo privado ha llevado a
que cientos de abuelos hayan tenido que morir solos, desamparados,
aterrorizados y en condiciones de vida lamentables. (...)
Con diferencias, todas las
residencias de mayores del país, con independencia de la comunidad autónoma,
presentan graves deficiencias. (...)
Según publicaba un artículo de La Vanguardia bajo el
título Las empresas impulsan residencias privadas por el ahogo de las públicas
(2017), en nuestro país ha habido un auténtico boom de las residencias como
modelo de negocio.
“Las aseguradoras y los grupos financieros se han lanzado a
construir residencias privadas de la tercera edad en España para crecer en un
sector con alta demanda pero en el que los centros concertados están al borde
del colapso financiero por falta de financiación pública”. La empresa privada facturaba hace tres años
cerca de 4.200 millones de euros en residencias de ancianos. El 25% de las
instalaciones estaba en manos de solo diez grandes firmas." (José antequera, Diario16, 13/04/20)
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