"(...) Si algo puede consolar a España es que Italia se encuentra en una
posición más debilitada. Si hay que rescatar un país, sin lugar a dudas,
Italia tiene todas las papeletas para coger el primer número del rescate financiero. (...)
El problema de base para Italia es que es del todo improbable que el débil sistema bancario pueda permanecer solvente o sin problemas de liquidez en las condiciones actuales de bloqueo nacional. (...)
España presenta una mejor posición frente a Italia, pero eso no
significa que, en un momento de serías dificultades económicas, será
capaz de financiar su deuda en los mercados. (...)
Hemos visto en el mes de marzo cómo se perdían 830.000 afiliados a la Seguridad Social,
por lo que si se extienden las medidas de confinamiento, el Gobierno
español deberá incrementar el volumen de emisiones. Y de no poder
llevarlas a cabo, por los altos intereses exigidos, debería asumir un segundo rescate, aunque esta vez no sea para su sistema bancario.
El rescate sigiloso ya ha empezado..
.
Cuando hablamos de rescatar un país o prestarle asistencia financiera se trata, al fin y al cabo, de rebajar la cuantía de los intereses que debería afrontar en relación al riesgo como emisor, para hacer frente a sus necesidades financieras.
Hay muchas maneras de alterar la percepción del riesgo de un emisor. La más extendida es la que anunció el Banco Central Europeo con un programa de compra deuda valorado en 750.000 millones de euros.
La operación es simple, autoridad monetaria amplia su balance creando
dinero de la nada, y lo inyecta en el mercado secundario de deuda para
que el precio de los bonos suba y relajar así las rentabilidades de los
bonos soberanos.
Para que la intervención monetaria sea lo más amplia posible y
reduzca los intereses de Italia y España el BCE ha roto los límites
autoimpuestos, podrá comprar deuda de muy corto plazo
con un vencimiento de tan solo 70 días y no se aplicará un límite para
comprar no más del 33% de la deuda de ningún país en circulación. Si se
está interviniendo todas la curva de rendimientos de un bono se trata de
un rescate en toda regla.
En total, el plan específico eleva las compras previstas por el BCE
para este año a 1,1 billones de euros, y solo las compras recientemente
acordadas representan el 6% del PIB de la Eurozona.
Esta medida se trata, a su vez, un regalo a la banca porque podrían
esperar una menor rentabilidad de la deuda soberana por la subida de
precio de los bonos, y estos beneficios del mercado incrementan inmediatamente su capital. (...)
Si todo falla, si la crisis es más intensa de lo esperada, si Italia y
España no pueden financiar el alto déficit que se espera este año por
los altos intereses exigidos por el mercado, solo quedará una opción, el rescate puro y duro. Aprovechar los 410.000 millones de euros que quedan en el Mecanismo Europeo de Estabilidad,
un fondo de rescate establecido para ayudar a los países durante la
crisis de la deuda de la UE hace ocho años que iría acompañado de duras
condiciones para asegurar la devolución." (Marc Fortuño, El blog salmón, 03/04/20)
No hay comentarios:
Publicar un comentario