"(...) No se trata de arrimar el ascua a la sardina sino de empezar a
pensar en cómo capear el golpe que viene. Sin olvidar la carrera de
fondo de la crisis climática y sus desgraciadas semejanzas y relaciones
con el coronavirus: provoca muertes y sufrimiento, afecta a los
más vulnerables, resta biodiversidad a unos ecosistemas que nos sirven
de escudo ante los virus más peligrosos. Los tiempos de la urgencia,
evidentemente, son distintos.
La clave está en que el Green New Deal (GND) no es solo un programa climático sino también social, si es que se pueden separar los ámbitos. "Hay que intentar entender que el Green New Deal no es solo una respuesta a la emergencia climática, también una respuesta a los problemas del XXI", explica el doctor en Antropología y coautor de ¿Qué hacer en caso de incendio?, Emilio Santiago. Vivimos semanas en las que parece que las recetas de austeridad están perdiendo terreno en pos de medidas de estímulo, de dinero público para intentar amortiguar la caída y para evitar que las clases más bajas sean las que más sufran, como ya ha pasado en otras crisis estructurales o transitorias del capitalismo.
La clave está en que el Green New Deal (GND) no es solo un programa climático sino también social, si es que se pueden separar los ámbitos. "Hay que intentar entender que el Green New Deal no es solo una respuesta a la emergencia climática, también una respuesta a los problemas del XXI", explica el doctor en Antropología y coautor de ¿Qué hacer en caso de incendio?, Emilio Santiago. Vivimos semanas en las que parece que las recetas de austeridad están perdiendo terreno en pos de medidas de estímulo, de dinero público para intentar amortiguar la caída y para evitar que las clases más bajas sean las que más sufran, como ya ha pasado en otras crisis estructurales o transitorias del capitalismo.
En líneas
generales, el Green New Deal, aún con las enormes diferencias entre
distintos planes propuestos desde distintas tradiciones y escuelas
políticas, propone una enorme inversión pública para descarbonizar la economía y con ello instalar renovables como si no hubiera un mañana –casi
literalmente-, y de paso ofrecer empleos estables y de calidad,
repensar las ciudades, la manera de movernos, de relacionarnos entre
nosotros, de entender la industria, el transporte o el consumo.
Santiago cree que se puede abrir una ventana "para que haya oídos más sensibles" a la perspectiva de que ante una crisis económica causada por una pandemia en primer plano y una crisis ecológica de fondo, el GND pueda considerarse una solución y gane adeptos como política de estímulo. Creando miles de empleos verdes, estables y bien remunerados, que ayuden a remontar las altas cifras de paro que sufriremos por las consecuencias del estado de alerta.
Santiago cree que se puede abrir una ventana "para que haya oídos más sensibles" a la perspectiva de que ante una crisis económica causada por una pandemia en primer plano y una crisis ecológica de fondo, el GND pueda considerarse una solución y gane adeptos como política de estímulo. Creando miles de empleos verdes, estables y bien remunerados, que ayuden a remontar las altas cifras de paro que sufriremos por las consecuencias del estado de alerta.
"Quiero
pensar que la austeridad va a pasar a mejor vida. El 2020 puede ser como
la caída del Muro, pero en 2008 podía haberlo sido y no lo fue". Al
final, desde la óptica del progresismo, considera que se resume en
"ofrecer una alternativa mejor que la del adversario" cuando toque
reconstruir los mimbres que se han derrumbado. Cree que se está
generando un espacio propicio: "Los partidarios de la austeridad están
pensando en esto como un paréntesis (…) pero me parece que va a ser
difícil que un partido se presente a las elecciones prometiendo recortes
en la sanidad pública a partir de ahora", defiende.
Desde el colectivo climático Contra el Diluvio, y siempre apelando a la cautela, también valoran la posibilidad de que las tesis del Green New Deal ganen fuerza en el futuro próximo. "Sí es cierto que en tan poco tiempo las instituciones (europeas, estatales) parecen haber apartado, al menos momentáneamente y de manera un poco torticera, la fe ciega en la austeridad cargada de desigualdad, aunque siempre corremos el peligro de que nos endose ese gasto a posteriori.
Desde el colectivo climático Contra el Diluvio, y siempre apelando a la cautela, también valoran la posibilidad de que las tesis del Green New Deal ganen fuerza en el futuro próximo. "Sí es cierto que en tan poco tiempo las instituciones (europeas, estatales) parecen haber apartado, al menos momentáneamente y de manera un poco torticera, la fe ciega en la austeridad cargada de desigualdad, aunque siempre corremos el peligro de que nos endose ese gasto a posteriori.
Así que ahora, abierta esa
posibilidad solo nos queda mantenerla abierta y hacerla crecer",
explican. Sin embargo, perciben una debilidad en la situación actual: el
confinamiento dificulta la organización social. Para explicarlo hay que
entender de dónde viene la expresión Green New Deal, y por qué es
difícilmente traducible: proviene del New Deal original,
impulsado por el Gobierno estadounidense de Franklin Roosevelt para
impulsar la economía de los Estados Unidos ante los efectos de la Gran
Depresión. La maniobra quedó inserta en el imaginario norteamericano y,
comunicativamente, plantear un nuevo paquete de medidas con un nombre
derivado tiene mucha fuerza.
"El New Deal original no cayó de los cielos, como ninguna victoria de
las trabajadoras, sino que llegó acompañado de una lucha de clases
masiva en los centros de trabajo y en las calles. Las condiciones
actuales de aislamiento más o menos impiden eso (…). Es complicado pensar que vaya a tener lugar ese tipo de viraje sin una cantidad considerable de presión social;
una vez terminado el aislamiento y teniendo en cuenta el viraje
institucional que hemos visto, esta presión debería agudizarse",
explican desde Contra el Diluvio. No creen, en definitiva, que ninguna
mejora vaya a venir sin movilización, sin protestas en la calle, sin
concienciación, sin divulgación, sin pelearlo. (...)
Ya surge en el debate público
Más País, posiblemente la formación parlamentaria que más ha apostado por un Green New Deal completo (no solo como sinónimo de política climática, sino en su acepción de paquete de estímulo económico y de transformación radical) ya ha empezado a poner sobre la mesa la necesidad de salir de la crisis que se nos viene encima con inversiones estratégicas y públicas que no solo alivien ante el impacto de la pandemia sino que también mitiguen y nos adapten al cambio climático.
Más País, posiblemente la formación parlamentaria que más ha apostado por un Green New Deal completo (no solo como sinónimo de política climática, sino en su acepción de paquete de estímulo económico y de transformación radical) ya ha empezado a poner sobre la mesa la necesidad de salir de la crisis que se nos viene encima con inversiones estratégicas y públicas que no solo alivien ante el impacto de la pandemia sino que también mitiguen y nos adapten al cambio climático.
En Estados Unidos, la demócrata Alexandria Ocasio-Cortez –una de las
caras más visibles de la doctrina, que enarbola el candidato de las
primarias Bernie Sanders– también ha defendido el GND como posible
salida a la futura recesión, pero teniendo claras las prioridades. "A
corto plazo, necesitamos medidas de emergencia para ayudar a las
personas.
A largo plazo, deberíamos considerar el uso de las
tasas de interés actuales y realizar inversiones radicales que generen
millones de empleos descarbonizando nuestra economía. El GND
fue escrito como un estímulo para las personas y para el planeta",
aseguró en Twitter. Incluso la Agencia Meteorológica Mundial se ha
subido al carro: "Ahora es el momento de considerar cómo usar paquetes
de estímulo económico para apoyar un cambio a largo plazo hacia
prácticas amigables con el medio ambiente y el clima", dijo su secretario general, Petteri Taalas. Unidas Podemos y el Gobierno, en boca de la ministra Ribera, también han apoyado públicamente nuevas y masivas inversiones verdes.
Las señales de que Occidente puede estar encaminándose hacia el fin de la austeridad son claras, aunque aún reina la cautela, se vislumbran resistencias y es demasiado pronto para asegurar nada. (...)
Las señales de que Occidente puede estar encaminándose hacia el fin de la austeridad son claras, aunque aún reina la cautela, se vislumbran resistencias y es demasiado pronto para asegurar nada. (...)
Pero el escenario puede ser propicio. Tas una pandemia, defiende el sociólogo y científico del CSIC Luis Miller, "los ciudadanos
(incluidos los más ricos) están dispuestos aceptar políticas que
suponen unos mayores sacrificios, por ejemplo, aceptando impuestos más
altos que contribuyan a la reconstrucción tras la catástrofe".
Si sus predicciones se cumplen, el GND tiene un hueco en el mundo
postcoronavirus: necesitará aún ganar varias batallas políticas y
económicas y, como propone Sanders en EEUU, una reforma fiscal intensa
para que los ricos paguen mucho más de lo que pagan." (Javier Martínez, InfoLibre, 05/04/20)
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