"La reacción de la UE ante la crisis del COVID-19 ha dejado claro que la
Unión no es más que un subterfugio, una especie de sarcasmo macabro para
los países del sur de Europa.
Por eso, quizá haya llegado el momento de
la reflexión definitiva sobre la permanencia de los países latinos en
un «club» en el que sólo se sostienen los intereses de los supuestamente
más ricos (...9
Es el momento de empezar a poner en común intereses frente a los
poderosos del centro y norte de Europa empezando por la Península
Ibérica junto a Italia, Francia y Grecia.
Es fundamental reforzar las relaciones con Portugal y
aprovechar este momento de sintonía política para armar una Alianza
Ibérica, desde la que sumar al resto del arco Mediterráneo y romper ese
muro de cristal que ha separado de forma inexplicable a países hermanos
como España e Italia.
Sin duda, el sur de Europa es fundamental para las economías del
centro y del norte, como consecuencia el tratado de la UE da aún mucho
margen para crearles problemas sin incumplir las reglas del mercado
único europeo.
Si Europa no está ahora donde se la necesita, puede estar consumando
su decadencia como proyecto político y social. Así que, si solo va a
quedar como espacio económico, empecemos por dar esa batalla contundente
y firme.
No podemos dejar pasar la ocasión para suplir el capitalismo
deshonesto y desprovisto de toda ética y moral por el humanismo de la
conciencia social colectiva.
Es el momento de levantar la voz con la palabra desde los principios
fundamentales que configuran al ser humano desde la razón sin miedo. Ha
llegado el momento del SurExit, un concepto que une a todos y todas las
ciudadanas y ciudadanos porque en todos idiomas el punto cardinal se
dice prácticamente igual: Español – Sur; Francés – Sud; Italiano – Sud;
Portugués – Sul.
Es necesario, en este punto en el que las diferencias
se marcan por un concepto geográfico, apostar por la terminología que
une a todos esos países. Además, la raíz grecorromana de desarrollo es
otro nexo de unión milenario al que no se puede renunciar…. sin
renunciar y menos aún olvidar el económico, social y cultural." (Manuel Domínguez, Diario16, 30/03/20)
"La Unión Europea ha muerto o, más bien, la han matado los países más
ricos que se han olvidado de los principios fundacionales de la UE.
Ya
lo hicieron en la crisis de deuda soberana de 2012, cuando las economías
del sur superaron los 600 puntos en la prima de riesgo, lo que les
impedía poder financiarse en los mercados para sostener la protección a
sus respectivos pueblos.
Esos mismos países —Alemania, Holanda y Finlandia, principalmente—
son los que, de un modo u otro, están manteniendo su insolidaridad con
los países del sur en la crisis sanitaria del coronavirus.(...)
En el año 2016, en el número 5 de la revista Diario16, José
Antonio Gómez hizo un análisis sobre el crecimiento del euroescepticismo
en España tras la actuación de la UE en la crisis de deuda soberana de
2012. «El estallido de la crisis económica y la respuesta equivocada de
la Unión Europea hizo que la percepción de la ciudadanía variara de
manera significativa.
Si durante los años de bonanza la gran mayoría de
los europeos veían con buenos ojos la integración de sus países en la UE
y las instituciones tuvieran un grado de aceptación superior al 70%, en
el año 2.013 apenas llegaban al 30% los que continuaban teniendo una
visión tan positiva, igualándose a quienes estaban totalmente en contra
del proyecto de integración europea.
Las políticas de austeridad
impuestas por Bruselas hicieron que más de 40% de los ciudadanos
tuvieran la percepción de que países estaban siendo seriamente
perjudicados por seguir perteneciendo a la UE y que más de un 50%
desconfiara abiertamente de la Comisión, del Banco Central Europeo, del
Consejo de Europa y del Parlamento Europeo», escribía Gómez.
En la crisis del COVID-19 la Unión Europea ha dejado solas a España e
Italia por la actitud opositora de países como Holanda, todo ello con
el apoyo de la prensa neerlandesa que llegó a legitimar la posición de
su primer ministro insultando a los países del sur.
Cuando la pandemia ha matado a casi 20.000 personas, ¿no ha llegado
el momento de que los países del sur de Europa decidan dar un golpe
sobre la mesa y abandonar esta Unión Europea?
Tras certificarse la salida del Reino Unido, la marcha de la tercera y
la cuarta economía de la Eurozona supondría el golpe definitivo para
una UE que ha perdido todo el sentido si se anteponen los intereses
particulares de cada país al interés común de todos.
En los años 80 y 90 del siglo XX, cuando a los países de Centroeuropa
les interesó que el sur se desarrollara para aumentar la capacidad de
consumo y, por tanto, abrir nuevos mercados que sustentaran sus tejidos
industriales, no hubo problema en ayudar. Cuando los países del Bloque
del Este se fueron asentando tras su salida del entorno soviético, las
miradas de estos países del norte y del centro se pusieron colocaron en
el oriente europeo el sur ya no precisaba tanta ayuda y se dejó a los
países meridionales solos para afrontar, por ejemplo, las crisis
migratorias o los problemas de financiación por el crack mundial de
2008. Se abría el mercado del este y había que aprovecharlo.
Ante esta situación, un plantón de los países del sur sería
catastrófico para los del norte y, además, beneficioso para economías
como la española e italiana, puesto que tendrían la posibilidad de
crecer sin necesidad de depender de las decisiones que se adopten en
Bruselas o de las oposiciones de los países ricos a la implementación de
políticas que beneficien a las ciudadanías que ahora están sufriendo la
insolidaridad de la UE. (...)
Cuando se ha pedido ayuda la UE, por la presión de los países ricos,
no lo ha dado. ¿Quién está ayudando a España e Italia? China, Rusia y
Cuba, principalmente. Si la UE ha dado la espalda al sur, ¿para qué
seguir? ¿Por qué no un SurExit? Razones hay de sobra.
En la misma entrevista, Stefano Sannino afirmó que no sabía «por qué
hay reticencias para transformar la cercanía de Italia y España en un
proyecto político común». Ahora ha llegado el momento." (Manuel Domínguez, Diario16, 31/03/20)
Para
luchar contra las epidemias y conseguir la soberanía financiera y,
también, como alternativa a la salida del euro... europeseta electrónica
para España:
La propuesta de Garzón, basada en el Trabajo Garantizado:
Cómo aplicar el Trabajo Garantizado en ayuntamientos y autonomías... financiándolo con créditos fiscales municipales
Para Ecuador:
Hacia una "moneda electrónica paralela" para afrontar la crisis... en Ecuador (o en España) ¿Por qué y cómo hacerlo?
Para conseguir un monopolio financiero mundial, Facebook propone su propia moneda digital... LIBRA
Otras propuestas:
El prometedor dinero fiscal
Emitir 'GREUROS'. Entre la salida del Euro, y la aceptación de la austeridad de la Troika, existe una tercera vía que se basa en la recuperación parcial de la soberanía monetaria
Existe una descripción con mucho humor, de economía-ficción, sobre los beneficiosos efectos que se producirían si en Italia, el gobierno impusiera una moneda digital (allá por el 2020), para salir de la quiebra económica y política a la que la permanencia en el euro habría llevado al país. El objetivo se conseguiría rápidamente.
Los únicos perjudicados, los especuladores de la deuda. Ver: J. D. Alt: ‘Europa, 2020: una ucronía iluminadora’. http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=5467 )
Los artículos de Juan José R. Calaza, Juan José Santamaría y Juan Güell muestran con gran claridad las ventajas de una europeseta electrónica de circulación interna:
- Para entender la europeseta electrónica. Qué es y, sobre todo, qué no es. Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2012/12/02/entender-europeseta-electronica/720458.html
- Para salir de la crisis sin salir del euro: España debe emitir europesetas (electrónicas). Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2011/11/27/salir-crisis-salir-euro-espana-debe-emitir-europesetas-electronicas/601154.html
- Las europesetas electrónicas, complementarias al euro, estimularán el crédito sin efectos colaterales perversos. Enlace: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=165815
Juan Torres insiste en que es necesario emitir una moneda complementaria al euro. Sus artículos:
- Marear la perdiz. Enlace: http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/02/08/andalucia/1360327224_588117.html
- Hay alternativas, incluso dentro del euro. Enlace: http://juantorreslopez.com/publicaciones/hay-alternativas-incluso-dentro-del-euro/ mmmm
Más información en: 'Si Grecia, España, o Andalucía emitiesen una moneda digital, respaldada por la energía solar instalada en sus tejados, alcanzarían la soberanía financiera. La de dar créditos a familias y empresas': http://comentariosdebombero.blogspot.com.es/2014/06/si-una-autonomia-o-una-gran-ciudad.html
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