17.4.20

“Que no pare el negocio”: la sanidad privada exige que se financie el 75% de su facturación... prevén, asimismo, ERTE para 28.000 de sus trabajadores y reclama la exención de impuestos y cuotas de la Seguridad Social

"La sanidad privada se encuentra tratando al 19% de los hospitalizados y al 10% de los casos de UCI. Solicita acceso a líneas de financiación gratuita y a líneas de avales por el Ejecutivo por importe del 75% de su facturación. Estos empresarios de la salud prevén, asimismo, ERTE para 28.000 de sus trabajadores y reclama la exención de impuestos y cuotas de la Seguridad Social.

La Alianza de la Sanidad Privada Española (ASPE) ha propuesto al Gobierno un decálogo de medidas que permitan “asegurar la viabilidad económica de la sanidad privada”, si bien desde la patronal afirman que “la colaboración está fuera de toda duda” lo que si cuestionan es lo que realmente les importa: la falta de facturación y la imposibilidad de continuar incrementando las ganancias. Piden por ello al gobierno que aporte el 75% de su facturación y les otorgue privilegios fiscales.

Durante los primeros días de la pandemia, mientras la sanidad privada desviaba a la sanidad pública una buena parte de los infectados por coronavirus, el gobierno acabó anunciando, contra su voluntad y empujado por la crisis sanitaria, que tomaba el control de la sanidad privada, ordenando que se desprogramaran todas las actividades de los centros privados que no tuvieran carácter urgente para la atención de pacientes con coronavirus.

La patronal se lamenta de que esto ha supuesto una caída de su actividad del 80%, explica Carlos Rus, presidente de la patronal ASPE que agrupa al 80% del sector. No explican sin embargo como ante la pandemia ya anunciada, en vez de reconvertir sus instalaciones, los hospitales privados continuaron desarrollando actividades no esenciales para combatir al Covid-19. Esto en parte se debe a que el 70% de los ingresos de los hospitales privados proviene de las pólizas de salud.

“Entre esta desprogramación y la caída de actividad por el confinamiento de los ciudadanos, está suponiendo que muchos centros económicamente no tengan ingresos” añade Rus. Para la patronal es una lástima que no acudan clientes de sus pólizas de salud debido al confinamiento al mismo tiempo que lamentan el gasto que supone tener que volcarse en la crisis sanitaria. Esta curiosa paradoja se explica por el modelo irracional en que se basa la sanidad privada, anteponiendo ante todo los beneficios empresariales a la salud de las personas.

Es por ello que han presentado un decálogo de medidas solicitando al Gobierno “ayudas directas a centros implicados en la atención a pacientes con coronavirus”. Esto no es todo, piden subvenciones al Estado y reclaman la exención del pago de las cuotas de la Seguridad Social, exención del pago de impuestos y el acceso a líneas de financiación gratuita y a líneas de avales establecidas por el Ejecutivo, así como créditos blandos. Exigen acceso a una línea de financiación específica, por importe del 75% de la facturación del sector hospitalario durante dos meses.  (...)"             (José Lavín, Izquierda Diario, 31/03/20)

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