15.5.20

¿Puede ser Alemania un problema para Europa? Lo es... una solución sería la propuesta por Stiglitz: o salida del euro de Alemania, o de los países del sur... o la formación de dos bloques que utilizasen el euro del norte y el euro del sur

 "Stiglitz apuesta por la salida de Alemania del euro para salvar Europa.

 (...) La crítica frontal de Stiglitz es contra Alemania. Entiende el economista que los alemanes se aprovecharon de su propia estructura laboral, de la propia forma de actuar de sus sindicatos y patronales, para rebajar salarios, dentro ya del euro, y buscar una enorme ventaja competitiva, sabiendo que el resto de países no podía devaluar ya las monedas. (...)

 La idea de Stiglitz es que Europa debería asumir su realidad, y avanzar en una de las dos direcciones que tiene por delante: "O ser más Europa, o menos Europa". Si la opción es el primero caso, eso reclamará "llevar a cabo reformas que hagan que el euro funcione para toda Europa", y eso pasa por "un esquema de fondos de garantía de depósitos común para toda Europa", con una "autoridad central" que puede ser más pequeño que el de Estados Unidos (Banco Central Europeo, respecto a Reserva Federal), pero, en cualquier caso, mayor al actual.

La otra opción, la de menos Europa, implicaría "rebajar las expectativas del proyecto de la moneda única". ¿Qué quiere decir con ello? Stiglitz explica que "la manera más fácil y menos costosa sería que saliera Alemania", porque, a su juicio, distorsiona toda la zona euro. (...)

Lo que propone Stiglitz, en todo caso, es que las autoridades europeas tomen una dirección. En el caso de que se descarte la opción de la salida de Alemania, el economista propone que, "con un coste más elevado" salgan de euro algunos de los países periféricos. Otra alternativa sería "la formación de dos bloques que utilizasen el euro del norte y el euro del sur". Y una cuarta posibilidad sería la creación de un "euro flexible".

Lo que Stiglitz rechaza es "la situación intermedia actual, porque es insostenible, porque los intentos de mantener la moneda única a partir de tapar agujeros comportará unos costes políticos, sociales y económicos indescriptibles".  (...)"                (Manel Manchón, Economía Digital, 06/10/16)


"(...) No es la primera vez que el TC alemán ha puesto límites al proceso de integración europea, pero en esta ocasión ha cruzado todas las líneas porque vulnera fundamentos del Derecho comunitario nunca antes cuestionados; como, en particular, la primacía absolutamente consolidada del Tribunal de Justicia de la UE (el TJUE de Luxemburgo) en sus ámbitos competenciales. 

Esta negativa decisión judicial alemana se une a la frontal oposición de Angela Merkel a la integración fiscal de la UE, un bloqueo no sólo objetivamente grave en las actuales circunstancias de pandemia, sino regresivo en lo político al poner en peligro la construcción europea.
Todo esto suscita una pregunta que antes parecía impensable: ¿qué ocurre en Alemania, país fundador de las Comunidades Europeas y tradicionalmente europeísta? (...)


Se trata de un Estado que hoy presenta una contradicción no resuelta: la mayor potencia económica comunitaria ni lidera la integración europea ni permite que culmine (Hans Kundnani: ‘La paradoja del poder alemán’, Galaxia Gutenberg, Barcelona, 2016).

 Se trata de una estrategia miope y cortoplacista de las principales élites políticas e institucionales del país: cálculos electorales inmediatos y egoísmo interesado (el euro sin integración fiscal europea ha sido un buen negocio nacional) son los principales obstáculos para avanzar en la construcción europea.  (...)

Lo único aprovechable que se puede deducir de esta infortunada sentencia es que plantea objetivamente una cuestión de fondo ineludible a largo plazo: o la UE se acaba dotando de modo explícito de poderes fiscales propios o seguir recurriendo a subterfugios que rozan o incluso van más allá de lo previsto para sus instituciones –en particular, el BCE– es persistir en una vía muy insegura, poco recomendable y que se presta a más decisiones jurisdiccionales contradictorias.


Como es notorio, la frontal oposición de las tres derechas alemanas a la emisión de ‘eurobonos’ es la otra cara de la moneda en la estrategia re-nacionalizadora de parte de los dirigentes de ese país. Sin entrar aquí en el análisis de esta cuestión, que ha generado una muy abundante literatura, sí tiene interés recordar sumariamente las posiciones de los partidos alemanes, porque reflejan una clara divisoria entre las derechas y las izquierdas. Como es sabido, Merkel señaló que jamás habría eurobonos mientras ella estuviera viva (políticamente, se supone): una combinación de principios egoístas que van desde la retórica sobre el riesgo moral de tales instrumentos de mutualización de la deuda hasta necesidades mucho más prosaicas de interés y beneficio inmediatos.


Sin embargo, hay unos pocos políticos de CDU que no descartan tales instrumentos a largo plazo o incluso una versión inmediata más modesta, como podrían ser los coronabonos. La derecha radical de AfD es rotundamente contraria a los eurobonos por sus pulsiones euroescépticas y ultranacionalistas, y los liberales del FDP están en este terreno en plena sintonía con fundamentalistas como el ministro de Finanzas holandés, Wopke Hoekstra.


En el caso del SPD, hay una cierta división entre un sector gubernamental que no lo ve claro y los dirigentes del partido (Norbert Walter-Borjans y Saskia Esken), favorables sin reservas. Por su parte, Die Linke mantuvo una inicial ambigüedad, pero ahora acepta los eurobonos, cuyos principales valedores alemanes son los Verdes precisamente porque defienden la culminación federal de la integración europea.


Esta división de las tres derechas contrarias a la unión fiscal europea y las tres izquierdas favorables a la misma pone de relieve que estamos en un momento crucial. Como el actual modelo es insostenible a largo plazo (moneda común sin unión fiscal) y la apuesta por salvar el euro es general en Alemania (salvo por parte de AfD), este debate irá a más. Desde luego, no parece que la provocadora boutade de Joseph E. Stiglitz pudiera ser solución, ya que este afamado economista neokeynesiano siempre consideró un error el diseño del euro, aunque ha reconocido que ahora sería mucho peor desmantelarlo, sugiriendo que para salvar la moneda común habría que pedir a Alemania que la abandonara.


La crisis de la Covid-19 podría acabar favoreciendo una mayor integración europea, aunque sólo sea por razones de supervivencia del mercado único, algo en lo que todos están de acuerdo. El hecho de que se hayan asumido transferencias casi incondicionadas y préstamos con intereses muy bajos y muy a largo plazo parece indicar que la UE ha aprendido las lecciones de la desastrosa gestión de la crisis de 2008.  (...)"                        ( , Agenda Pública, 12 mayo 2020)


  Para luchar contra las epidemias y como alternativa a la salida del euro de los países del Sur, o como salida de emergencia ante la ruptura (más probable), de la UE por parte de los países del Norte... hay que conseguir la soberanía financiera... implantando una moneda digital paralela de circulación interna, en paridad 1:1 con el euro (¿europeseta electrónica?), en España: 

La propuesta de Garzón, basada en el Trabajo Garantizado:

Cómo aplicar el Trabajo Garantizado en ayuntamientos y autonomías... financiándolo con créditos fiscales municipales

Para Ecuador:

Hacia una "moneda electrónica paralela" para afrontar la crisis... en Ecuador (o en España) ¿Por qué y cómo hacerlo?

Para conseguir un monopolio financiero mundial, Facebook propone su propia moneda digital... LIBRA

Otras propuestas: 


Susana Martín Belmonte propone una 'coronamoneda' digital para potenciar la renta de cuarentena... una renta vehiculada a través de una moneda ciudadana digital descargable de una app y con respaldo del Banco de España.
Enlace: http://ojeandoelestadodelpais.blogspot.com/2020/04/coronamoneda-digital-para-potenciar-la.html

El prometedor dinero fiscal

Emitir 'GREUROS'. Entre la salida del Euro, y la aceptación de la austeridad de la Troika, existe una tercera vía que se basa en la recuperación parcial de la soberanía monetaria

Existe una descripción con mucho humor, de economía-ficción, sobre los beneficiosos efectos que se producirían si en Italia, el gobierno impusiera una moneda digital (allá por el 2020), para salir de la quiebra económica y política a la que la permanencia en el euro habría llevado al país. El objetivo se conseguiría rápidamente.


Los únicos perjudicados, los especuladores de la deuda. Ver: J. D. Alt: ‘Europa, 2020: una ucronía iluminadora’. http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=5467 )

Los artículos de Juan José R. Calaza, Juan José Santamaría y Juan Güell muestran con gran claridad las ventajas de una europeseta electrónica de circulación interna:

- Para entender la europeseta electrónica. Qué es y, sobre todo, qué no es. Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2012/12/02/entender-europeseta-electronica/720458.html


- Para salir de la crisis sin salir del euro: España debe emitir europesetas (electrónicas). Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2011/11/27/salir-crisis-salir-euro-espana-debe-emitir-europesetas-electronicas/601154.html

- Las europesetas electrónicas, complementarias al euro, estimularán el crédito sin efectos colaterales perversos. Enlace: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=165815

Juan Torres insiste en que es necesario emitir una moneda complementaria al euro. Sus artículos:

- Marear la perdiz. Enlace: http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/02/08/andalucia/1360327224_588117.html

- Hay alternativas, incluso dentro del euro. Enlace: http://juantorreslopez.com/publicaciones/hay-alternativas-incluso-dentro-del-euro/ mmmm

Más información en: 'Si Grecia, España, o Andalucía emitiesen una moneda digital, respaldada por la energía solar instalada en sus tejados, alcanzarían la soberanía financiera. La de dar créditos a familias y empresas': http://comentariosdebombero.blogspot.com.es/2014/06/si-una-autonomia-o-una-gran-ciudad.html

No hay comentarios: