10.8.20

Varoufakis: en los próximos años, al activarse el fondo Next Generation, las élites alemanas revisarán las cuentas de Italia, España y Grecia. Eso contribuirá a desviar el enojo de los trabajadores alemanes por la austeridad que padecen en dirección a sus homólogos italianos, españoles y griegos, que naturalmente les responderán con la misma animosidad... casi parece que esto lo hubiera diseñado algún euroescéptico astuto

"(...) No hay duda de que la mutualización de deudas es una condición necesaria (pero no suficiente) para convertir la eurozona en un área de prosperidad compartida, algo que beneficiará también a los trabajadores alemanes. Pero necesita una implementación correcta y una comunicación persuasiva. Basta pensar en otra unión fiscal (la República Federal de Alemania) y compararla con lo que acaba de crear el Consejo Europeo.

Cuando el capitalismo alemán, por la razón que sea, entra en crisis, el déficit fiscal del gobierno federal aumenta automáticamente, conforme un adicional de fondos fluye hacia los estados federados que hayan sufrido la mayor pérdida de nivel de empleo y recaudación tributaria.

 Lo bueno de esta correcta unión fiscal es que ningún político alemán tiene que decidir el reparto de las transferencias entre los estados alemanes.Imaginemos el desastre que sería si el Bundestag alemán, o un foro de ministros presidentes de los estados, tuviera que negociar cuánto dinero transferirá cada uno de los estados más ricos, como Baviera, Renania del Norte‑Westfalia y Baden‑Württemberg a cada uno de los estados más pobres, como Turingia, Sajonia‑Anhalt y Mecklemburgo‑Pomerania Occidental. 

E imaginemos lo que pasaría si, justo antes del desembolso, el ministro presidente de Baviera pudiera detener la transferencia con destino a Turingia por un plazo de hasta tres meses mientras se analizan sus cuentas públicas. Alemania sería presa de la división y la parálisis.Lo que acabo de describir es el defecto divisivo fatal que se ha introducido en Next Generation EU. 

Como escribí en otro lugar, casi parece que esto lo hubiera diseñado algún euroescéptico astuto.En los próximos años, al activarse el fondo Next Generation EU, las élites alemanas revisarán las cuentas de Italia, España y Grecia. 

Eso contribuirá a desviar el enojo de los trabajadores alemanes por la austeridad que padecen (junto con los trabajadores italianos, griegos y españoles) en dirección a sus homólogos italianos, españoles y griegos, que naturalmente les responderán con la misma animosidad. 

Acá no hay ninguna receta para unificar a Europa, sino un plan para dividir a personas cuyos intereses, de hecho, están alineados.Los que de veras queremos unificar a Europa tenemos el deber de empezar mostrando solidaridad a la mitad de Alemania que posee el 1,5% de su riqueza. 

Antes de hablar siquiera de eurobonos, primero tenemos que defender un aumento de los salarios alemanes, que se prohíba la recompra de acciones y que se pongan grandes límites a las bonificaciones de los ejecutivos.

A continuación tenemos que demostrar a nuestros amigos alemanes que las políticas actuales de la UE fomentan la desigualdad de riqueza en Alemania, ya que contribuyen al patrimonio del 0,1% y a las penurias de la mayoría. Finalmente, tenemos que explicarles el verdadero significado de una unión fiscal: transferencia de riqueza no de Alemania a Grecia o de Países Bajos a Italia, sino de Hamburgo, Lombardía y Atenas septentrional a Turingia, Calabria y Tracia."                        (Yanis Varoufakis, Project Syndicate, 03/08/20)

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