"2022 cierra rozando máximos de empleo, aunque en un mes de diciembre en el que se enfrió el mercado laboral. El año terminó con casi 20,3 millones de personas con empleo afiliadas a la Seguridad Social, con 471.300 trabajadores más en los últimos 12 meses, y con un total de 2,8 millones de personas paradas registradas en las oficinas del SEPE, la cifra más baja desde 2007, tras reducirse en 268.000 personas en el conjunto del año. Sin embargo, diciembre desluce algo las cifras porque deja una tímida creación de empleo, 12.640 trabajadores más de media, el menor empuje desde 2006. En términos desestacionalizados, el número de trabajadores se redujo (-8.300).
Pese a este último mes, el balance de 2022 es de casi medio millón de trabajadores más (471.360) de media, en un año muy complejo por la gran incertidumbre económica derivada la guerra en Ucrania y la crisis energética y de precios desatada a nivel mundial, que ha desacelerado la actividad económica. El crecimiento interanual del empleo desaceleró en diciembre, hasta situarse en el 2,4% interanual del empleo. (...)
Y, no solo se mantuvo una fuerte creación de empleo a lo largo del año, sino que este fue de mayor calidad tras la reforma laboral, que ha disparado la contratación indefinida y reducido la temporal como nunca antes. “Los afiliados con contrato indefinido a finales de 2022 son 2,3 millones más que los que había a finales de 2021”, destaca la Seguridad Social.
La tasa de temporalidad, el número de temporales sobre el total de trabajadores asalariados, cayó en picado en este año a raíz de la nueva legislación. En los últimos meses, parece que el porcentaje se estabiliza en el mínimo del 15,5%.
Este año también destaca el máximo histórico de mujeres trabajando, con 9.559.179 trabajadoras afiliadas de media a la Seguridad Social. “Es un balance del que me siento especialmente orgullosa y satisfecha, porque esta vez las mujeres no son las que pagan la crisis con la pérdida de su empleo”, destacó la semana pasada la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz.
Donoso apunta que los “motores” del crecimiento de 2022 han sido dos: unos precios de la luz disparados tras la guerra en Ucrania, “que han hecho que la gente vea esto como una necesidad de ahorrar en la factura, y no solo ciudadanos, también empresas”. Y las ayudas europeas del Plan de Recuperación, que hacen que los plazos de amortización de las instalaciones se hayan acelerado de manera destacada.
A eso se suma el efecto de las deducciones de hasta cinco años en el impuesto de bienes inmuebles, el IBI, que han puesto en marcha muchos ayuntamientos españoles. Y lo que Donoso llama el “efecto demostración”: “Había gente que tenía un poco de miedo a entrar, pero ve que su vecino lo pone, funciona y está contento con lo que está ahorrando, y se decide también a hacerlo”, apunta por teléfono.
“Una pasada”
“Esperábamos un crecimiento de dos dígitos y lo hemos tenido de tres. Es una pasada”, resume el presidente de la sección de Autoconsumo de APPA, Jon Macías. Los 2,4 GW instalados en 2022 que pronostica su asociación supondrán, recuerda, “duplicar lo que teníamos. Y el año pasado ya duplicamos lo que había hasta entonces. En dos años hemos multiplicado por cuatro”, resume. (...)
“Desde el verano, no damos abasto”, explica a pie de obra Pepe Arévalo, instalador de placas de Fusebox, una empresa de automatización industrial radicada en Boadilla del Monte (Madrid). Este técnico afirma que en los últimos meses, y cuando la lluvia no lo ha impedido, ha cubierto de paneles junto a sus dos compañeros una media de 3-4 viviendas por semana.
Arévalo trabaja en exclusiva para Simel, una pequeña empresa de instalaciones eléctricas de Galapagar, uno de esos municipios plagados de unifamiliares que pueblan la zona Noroeste de la Comunidad de Madrid. Y más en este pueblo de unos 35.000 habitantes a los pies de la Sierra de Guadarrama con un amplísimo término municipal, que tiene la particularidad de ser la localidad madrileña de gran tamaño con una menor altura media de sus edificios: 2,06 plantas, según los datos del especial de elDiario.es España vive en pisos.
Allí un colectivo vecinal, Iniciativa por Galapagar, se organizó hace tiempo para llevar una compra conjunta de paneles con el objetivo de conseguir mejores precios. Eligieron como proveedor a esta compañía, que no da abasto: hasta ahora han instalado más de 2.800 paneles en la zona (800 más solo desde septiembre). Y lo que comenzó como una iniciativa para una compra colectiva de gasoil está ya empezando a organizarse para montar comunidades energéticas en la zona. (...)
El instalador Pepe Arévalo, que lleva tres años colocando paneles, confirma que en su empresa les cuesta encontrar personal cualificado. Es un trabajo bien pagado, pero duro: “Tienes que estar en el tejado con frío en invierno, en verano con calor, y son bastantes horas”. Y coincide en señalar otro problema adicional que apuntan otros consultados: en este entorno de alto crecimiento se han producido casos de intrusismo y “empresas pirata” con bajos estándares de calidad.
En opinión de Donoso, el gran “atascazo” está en la gestión de las ayudas. Especialmente para el autoconsumo industrial, que requiere inversiones mayores que el doméstico. La gestión de las comunidades autónomas, que son las que canalizan los fondos europeos que distribuye el Instituto para la Diversificación y el Ahorro Energético (IDAE), “va con un año de retraso”. Y no se han concedido todavía las solicitadas desde septiembre de 2021, indica.
“Las subvenciones tardan meses y meses en abonarse”, abunda Fernando Prieto, director del Observatorio de la Sostenibilidad, que opina que este crecimiento es “todavía muy insuficiente” y reclama al Gobierno “darle una vuelta” a la cuestión del balance neto para compensar los excedentes de los autoproductores.
Muy crítico con la afectación al territorio de los grandes
macroparques, Prieto también pide más ambición: que se obligue a
instalar placas “en todas las cubiertas de centros comerciales, zonas
industriales, polígonos...”. Y en los edificios de todas las
administraciones publicas: “Sobre todo, ayuntamientos, edificios
municipales, polideportivos, hospitales, campos de fútbol...”. (...)" (Antonio M. vélez, eldiario.es, 02/01/23)
No hay comentarios:
Publicar un comentario