23.5.26

Denuncian torturas y violencia sexual contra activistas de la Flotilla Global Sumud tras el secuestro de las embarcaciones... Parte médico de la flotilla: huesos fracturados, heridas de balines y agresiones sexuales... “Hay tres bastante graves. Uno tiene [fracturas] en rodilla, hombro, costillas, mandíbula y le dijeron que podía tener también daños en órganos internos, pero no hay confirmación. Otro tiene las costillas rotas y algo en el hombro. Y un tercero tiene también daños internos. Pero todos tenemos hematomas por los golpes, disparos de balas de goma o por estar esposados”... “Si esto nos lo hacen a nosotros que tenemos la atención del mundo y el privilegio de ciertos pasaportes, qué no harán a los palestinos en las cárceles”... tres —dos turcos y una francesa— han sido intervenidos por tener heridas abiertas de varios centímetros de diámetro provocados por disparos de balines de metal recubiertos de goma a corta distancia... “Hay al menos 15 casos de agresiones sexuales, incluidas violaciones... “No hay una forma fácil de decir esto, pero tengo que decirlo: hubo personas violadas en la Flotilla Global Sumud. Estos soldados violaron a nuestros participantes. No fue uno, ni dos, ni tres; son muchos casos de violencia sexual” (Andrés Mourenza)

Thiago Ávila @thiagoavilabr

¡Esos maníacos genocidas VIOLARON a una activista humanitaria que intentaba llevar comida y medicinas a niños en Gaza! Y lo peor es que incluso esto lo escalan a formas mucho peores con los 9000 palestinos en mazmorras israelíes (¡casi 400 niños)!

11:15 p. m. · 21 may. 2026·770,1 mil Visualizaciones

 

"Parte médico de la flotilla: huesos fracturados, heridas de balines y agresiones sexuales.

Cuatro de los 44 españoles que viajaban en la misión humanitaria a Gaza han requerido atención médica. España confía en que la UE apruebe sanciones contra el ministro de Seguridad israelí 

 Cuatro de los 44 españoles que viajaban a bordo de la flotilla a Gaza interceptada por Israel y que fueron detenidos y expulsados del país el jueves hacia Turquía han requerido atención médica, según ha desvelado este viernes el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares. Se trata de los que se “encontraban en peores condiciones” y necesitaban tratamiento médico más urgente, según han explicado fuentes diplomáticas en Turquía, si bien un número mayor de integrantes de la delegación española pasó controles médicos a lo largo de la noche del jueves al viernes en el hospital Çam Sakura de Estambul.

“Hay tres bastante graves. Uno tiene [fracturas] en rodilla, hombro, costillas, mandíbula y le dijeron que podía tener también daños en órganos internos, pero no hay confirmación. Otro tiene las costillas rotas y algo en el hombro. Y un tercero tiene también daños internos”, explicó a EL PAÍS la catalana Ariadna Masmitjà. “Pero todos tenemos hematomas por los golpes, disparos de balas de goma o por estar esposados”, añadió.

Su retorno a España se ha retrasado al menos hasta el fin de semana precisamente por la necesidad de descanso de los integrantes tras prácticamente una noche entera en el hospital y entre tres y cuatro días –según el momento en que fueron interceptados por las fuerzas israelíes– de palizas y malos tratos, que incluían la interrupción forzada del sueño mediante el uso de bombas aturdidoras, golpeo de los barrotes de las celdas y lanzamiento de agua, de acuerdo con testimonios de varios integrantes de la flotilla recogidos por este periódico.

“Hemos vuelto en estado de shock, por lo que ves que pueden llegar a hacer estas personas. No es solo que no les importe, sino que incluso se ríen mientras están agrediendo a personas. Sabemos que esto lo hacen todos los días con los palestinos, pero vivirlo te hace ser más consciente”, denunció Masmitjà: “Si esto nos lo hacen a nosotros que tenemos la atención del mundo y el privilegio de ciertos pasaportes, qué no harán a los palestinos en las cárceles”.

Según el primer parte médico provisional de la organización Flotilla Sumud Global, hay al menos nueve personas todavía hospitalizadas, cinco de ellas con huesos fracturados en brazos, pies, costillas o en una vértebra, en el caso de una ciudadana francesa. Un italiano está siendo examinado por sospechas de una lesión hepática a causa de los golpes, mientras que tres —dos turcos y una francesa— han sido intervenidos por tener heridas abiertas de varios centímetros de diámetro provocados por disparos de balines de metal recubiertos de goma a corta distancia.

Antes de ser llevada al hospital en una ambulancia, la joven francesa herida, Mathilde Pauline Mollet, explicó a EL PAÍS que el disparo se produjo durante el cautiverio en uno de los dos barcos-prisión israelíes en los que fueron alojados tras ser capturados en aguas internacionales. Estos barcos tenían una cubierta inferior en la que eran alojados los prisioneros a la intemperie o en contenedores; estaban rodeados por otra cubierta superior desde la que los militares israelíes les vigilaban.

“Si les mirabas a la cara, te apuntaban con sus armas, así que yo procuraba mantener la mirada baja”, explicó el activista italiano Dario Depalma. En un momento en que comenzaron a disparar, explicó Mollet, ella no tuvo tiempo de apartarse lo suficiente y el balín le alcanzó en el interior del muslo izquierdo: “Comencé a sangrar y el agujero ha estado abierto durante tres días. Ha empezado a hacer necrosis”.

Una integrante chilena de la flotilla, Carolina Eltit, relató a este diario que vio cómo varios compañeros fueron heridos por disparos de estos balines. “No teníamos cómo tratar a la gente herida, porque no nos dieron nunca medicinas ni parches para ponerles. Les secamos la sangre con nuestras poleras [camisetas]. Cuando nos tiraban agua de mar, porque nos inundaban el suelo todo el tiempo para que no saliéramos de los contenedores, mojábamos las poleras para limpiarles un poco”. Según esta activista, durante los dos o tres días que estuvieron en los buque-prisión, únicamente se les suministraba medio litro de agua potable al día por cada dos personas y en los retretes químicos no había papel higiénico.

Violación con una pistola

En un comunicado, la organización Free Palestine NOW se ha sumado a los denunciantes de malos tratos contra los miembros de la flotilla: “[Hay] al menos 15 casos de agresiones sexuales, incluidas violaciones. Disparos con balas de goma a quemarropa y decenas de personas con fracturas óseas”.

Por su parte, la Flotilla Global Sumud ha documentado “doce agresiones sexuales” únicamente en uno de los buques-prisión en los que fueron recluidos, “incluida una violación anal y la penetración forzosa con una pistola”. “Muchos voluntarios denuncian haber sido fotografiados desnudos durante los registros mientras los guardas se reían de ellos”, asegura el comunicado.

Eltit explicó a EL PAÍS que tiene constancia de “una violación y muchos tocamientos” durante la primera interceptación de la flotilla. La primera interceptación de la flotilla se produjo a finales de abril en aguas internacionales cercanas a la isla de Creta (Grecia) y, posteriormente, todos los activistas menos un español y un brasileño fueron liberados en puertos griegos. Luego se reorganizaron y, junto a otros barcos que partieron de Turquía, conformaron la flotilla abordada por Israel esta semana en aguas al oeste de Chipre. Masmitjà asegura que en esa primera interceptación dos personas sufrieron violaciones y se produjeron “múltiples agresiones sexuales”.

Albares ha precisado, asimismo, que los servicios consulares están “documentando a tres ciudadanos que lo necesitaban” para poder viajar hacia España. Todos ellos habían sido previamente expulsados por Israel en aviones fletados por el Gobierno turco después de que sus embarcaciones fueran interceptadas por la Marina israelí en aguas internacionales a principios de semana.

Sanciones contra Ben Gvir

Por otra parte, el titular español de Exteriores ha expresado su confianza en que los Veintisiete adopten sanciones contra el ministro de Seguridad israelí, Itamar Ben Gvir, después de que se publicara en redes sociales un vídeo en el que humilla a los detenidos de la flotilla, arrodillados y con la cara contra el suelo. Estas imágenes han generado una ola de críticas y condenas internacionales, e incluso la reprobación por parte del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y de su ministro de Exteriores, Gideon Saar.

“Es algo que, desde luego, nosotros ya habíamos planteado”, ha señalado Albares en referencia a las sanciones. Tanto Ben Gvir como Bezalel Smotrich, otro ministro ultra del Gobierno israelí, ya tienen prohibida su entrada en España desde hace tiempo.

“Ahora queremos que sea una medida de la UE”, ha subrayado el titular de Exteriores español, que ya hablado este viernes sobre el tema con su homólogo italiano, Antonio Tajani ―quien ya había dicho que solicitará estas sanciones―, y con el polaco Radoslaw Sikorski. Aunque la medida requiere unanimidad, España confía en que prospere. “Espero que sí”, ha dicho, amparándose en la “brutalidad” del vídeo de Ben Gvir y en “la sensibilidad que ha levantado”, tanto en España como en otros países de la UE.

(Andrés Mourenza,, El País, 22/05/26) 



"Denuncian torturas y violencia sexual contra activistas de la Flotilla Global Sumud tras el secuestro de las embarcaciones.

22 de mayo. Tras la liberación y deportación de los activistas secuestrados por Israel luego de la interceptación de la Flotilla Global Sumud en aguas internacionales del Mediterráneo, continúan conociéndose testimonios y denuncias sobre las torturas, agresiones físicas, violencia sexual y tratos degradantes sufridos por integrantes de la misión humanitaria.

El operativo israelí no transcurrió en silencio ni en secreto: el secuestro de las embarcaciones, el traslado forzado de activistas y posteriores escenas de humillación fueron registradas en imágenes y material audiovisual que circularon globalmente, provocando condenas internacionales y cuestionamientos incluso de gobiernos aliados de Israel.

A esas evidencias públicas se suman ahora testimonios directos de sobrevivientes y documentación legal recopilada por organismos de derechos humanos.

El activista brasileño Thiago Ávila, integrante de la Flotilla Global Sumud y detenido anteriormente por Israel, denunció públicamente que activistas detenidos por fuerzas israelíes fueron víctimas de violencia física extrema y abusos sexuales.

“No hay una forma fácil de decir esto, pero tengo que decirlo: hubo personas violadas en la Flotilla Global Sumud. Estos soldados violaron a nuestros participantes. No fue uno, ni dos, ni tres; son muchos casos de violencia sexual”, afirmó tras reencontrarse con personas liberadas.

Según relató, los testimonios describen fracturas, golpizas, lesiones múltiples y violencia sistemática durante el traslado y la detención.

Las denuncias coinciden con la actualización difundida por Adalah (Centro Jurídico para los Derechos de la Minoría Árabe en Israel), organización que brindó asistencia legal a los activistas secuestrados.

Según el equipo jurídico, todas las personas detenidas fueron trasladadas a la prisión de Ktziot, mientras denunciaban “violaciones sistemáticas de garantías procesales” y violencia física y psicológica generalizada.

Abogados que asistieron a los detenidos documentaron denuncias sobre:

  • fracturas de costillas y dificultades respiratorias
  • uso frecuente de pistolas Taser
  • heridas provocadas por balas de goma
  • posiciones de estrés durante traslados
  • obligación de permanecer arrodillados por largos períodos
  • humillaciones, vejaciones y violencia sexual
  • mujeres a quienes les arrancaron el hiyab

Adalah sostuvo además que la interceptación fue ilegal, al producirse en aguas internacionales, y calificó toda la operación —desde el abordaje hasta la detención y deportación— como una flagrante violación del derecho internacional.

El escándalo escaló aún más cuando se difundieron imágenes del ministro de Seguridad israelí Itamar Ben Gvir humillando públicamente a activistas esposados y arrodillados en el puerto de Ashdod, tras su traslado por parte de la Armada israelí.

Las imágenes generaron repudio internacional inmediato. Gobiernos como Francia, España, Italia y hasta el embajador estadounidense en Israel, Mike Huckabee, cuestionaron el trato recibido por los activistas.

Bajo esa presión internacional, Israel terminó liberando el jueves 21 de mayo a los activistas internacionales detenidos para proceder a su deportación.

Sin embargo, el caso continúa abierto. La organización Adalah confirmó que la activista israelí Zohar Regev continúa enfrentando un proceso judicial bajo acusaciones que calificó como absurdas.

Thiago Ávila aseguró que los testimonios, exámenes médicos y documentación legal serán llevados a instancias internacionales.

“Todo esto se convertirá en casos legales. Esto va a ir a la Corte Penal Internacional y a la Corte Internacional de Justicia”, afirmó.

El activista vinculó además lo ocurrido con el sistema de detención israelí contra la población palestina y advirtió que lo vivido por la flotilla representa apenas una muestra de las violencias sistemáticas denunciadas en cárceles israelíes.

Mientras tanto, continúan las acciones civiles internacionales para romper el bloqueo sobre Gaza. Entre ellas se encuentra el convoy terrestre Maghreb Sumud, del que forman parte los directores de Investigación de NODAL, Paula Giménez y Lucas Aguilera, quienes permanecen en territorio libio acompañando la misión humanitaria rumbo a Gaza.

Tras el repudio global por el maltrato, Israel libera a los activistas de la Flotilla Sumud

Las autoridades de Israel liberaron este jueves a todos los activistas de la flotilla abordada por la Armada israelí en aguas internacionales en el mar Mediterráneo de cara a su deportación, tras el escándalo surgido tras la divulgación de maltratos y humillación sufridas por orden del ministro de Seguridad israelí, Itamar Ben Gvir, que motivó quejas desde todo el mundo, incluido el aliado EEUU.

Según confirmó el grupo de abogados Adalah, todos los detenidos salieron ya del centro de detención de Ktziot. «Adalah recibió confirmación oficial del Servicio de Prisiones de Israel (IPS) y funcionarios estatales de que todos los activistas detenidos de la Global Sumud Flotilla y la Freedom Flotilla Coalition fueron liberados del centro de detención de Ktziot y están ya en ruta para su deportación«, señaló la organización.

A través de un comunicado se indicó que «la mayoría» de los activistas «están siendo trasladados al aeropuerto de Ramon para salir del país por vía aérea». «El equipo legal de Adalah está supervisando activamente el proceso de tránsito para garantizar que todos los activistas están a salvo y son deportados sin más demora», ha agregado.

Por último, Adalah reiteró que «toda la operación, desde la interceptación ilegal en aguas internacionales hasta la tortura sistemática, la humillación y la detención arbitraria de activistas pacíficos, constituye una flagrante violación del Derecho Internacional«.

Las liberaciones tienen lugar un día después de la catarata de condenas internacionales contra el ministro de Seguridad Nacional de Israel, el ultraderechista Itamar Ben Gvir, quien publicó el miércoles un vídeo reprendiendo y humillando a los activistas de la flotilla interceptada, entre los que habría cuatro argentinos, y forzó al propio Benjamín Netanyahu a criticar su accionar.

En el vídeo se puede ver a Ben Gvir ondeando una bandera israelí y paseándose entre activistas esposados y arrodillados en el puerto de Ashdod, a donde fueron trasladados por la Armada de Israel tras la interceptación de la flotilla. «Así es como recibimos a los que apoyan el terrorismo. Bienvenidos a Israel», dijo.

La difusión de las imágenes motivó la queja formal de gobiernos como los de Francia, España, Italia, y el propio aliado Estados Unidos, a través de su embajador en Israel, Mike Huckabee, quien criticó las «despreciables acciones» del ministro de Seguridad y resaltó que el funcionario de extrema derecha «traicionó la dignidad de su nación».

Activista israelí

Por otro lado, las autoridades de Israel llevaron este jueves ante un juez a una activista israelí que figura entre las detenidas tras el abordaje de la última flotilla a la Franja de Gaza según el grupo de abogados Adalah.

«Si bien todos los participantes internacionales de la flotilla se encuentran actualmente a la espera de ser deportados por las autoridades israelíes, se está celebrando una vista judicial en el Tribunal de Primera Instancia de Ascalón contra la activista Zohar Regev, que tiene ciudadanía israelí«, dijo Adalah en un comunicado.

«Las autoridades israelíes la retienen bajo acusaciones infundadas y contradictorias sobre ‘entrada ilegal a Israel’, ‘estancia ilegal’ e intentar romper el bloqueo a Gaza», señaló antes de reseñar que «estos cargos son absurdos».

Parlamentarios argentinos del Parlamento del MERCOSUR (PARLASUR) presentaron una iniciativa formal ante la Cancillería argentina para exigir acciones diplomáticas urgentes frente a la situación que atraviesan ciudadanos argentinos que integran la Global Sumud Flotilla y el convoy terrestre Maghreb Sumud, dos misiones humanitarias internacionales que buscan romper el bloqueo sobre Gaza y garantizar el ingreso de asistencia a la población palestina.

La presentación fue encabezada por Victoria Donda Pérez, presidenta de la Comisión de Ciudadanía y Derechos Humanos del PARLASUR; Gustavo Arrieta, vicepresidente del organismo; y Franco Metaza, presidente del bloque Unión por la Patria en el PARLASUR, quienes reclamaron al canciller Pablo Quirno la inmediata intervención del Estado argentino para resguardar la integridad de los y las participantes de ambas misiones.

El reclamo se produce luego de que parte de las embarcaciones de la flotilla fueran interceptadas el 18 de mayo por fuerzas armadas israelíes mientras navegaban en aguas internacionales rumbo a la Franja de Gaza con ayuda humanitaria. Según denunciaron los propios integrantes antes de quedar incomunicados, las embarcaciones fueron abordadas y sus ocupantes retenidos contra su voluntad, con riesgo de ser trasladados a centros de detención bajo control israelí.

En paralelo, el convoy terrestre Maghreb Sumud, que avanza por el norte de África con destino al paso de Rafah, denunció bloqueos y restricciones a su circulación en territorio libio, lo que impide el avance de la misión humanitaria.

Entre las y los ciudadanos argentinos involucrados en estas iniciativas figuran Paula Giménez, psicóloga y directora de investigación de NODAL; Lucas Aguilera, médico veterinario; Nicolás Cortez, médico generalista; Victoria Pi de la Serra, abogada; Ramiro Giganti, periodista; Lautaro Rivara, sociólogo y periodista; y Male Lavenas, activista independiente.

En el documento dirigido a Cancillería, la Comisión de Ciudadanía y Derechos Humanos del PARLASUR sostiene que la intercepción de embarcaciones civiles en aguas internacionales, la retención de voluntarios humanitarios y la obstrucción del acceso de asistencia a población civil constituyen “violaciones flagrantes del derecho internacional humanitario, la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar y los instrumentos fundamentales del sistema universal de derechos humanos”.

En ese marco, las y los parlamentarios exigieron al gobierno argentino que garantice contacto consular inmediato con cada uno de los ciudadanos retenidos, reclame ante Israel la liberación inmediata e incondicional de los integrantes de la flotilla, asegure su retorno seguro al país, impulse acciones diplomáticas conjuntas con otros Estados cuyos nacionales participan de la misión y presente protestas formales ante los organismos internacionales correspondientes.

“La solidaridad humanitaria no es un delito”, subraya el texto, que además remarca que la protección de los ciudadanos argentinos en el exterior “es una obligación irrenunciable del Estado”, independientemente de sus convicciones políticas o de las causas que defiendan.

La iniciativa fue acompañada además por una movilización frente al edificio de la Cancillería argentina, donde organizaciones sociales, políticas y de derechos humanos manifestaron su apoyo a las misiones internacionales y reclamaron la intervención urgente del gobierno argentino ante el agravamiento de la situación.

El reclamo se suma a una creciente ola de pronunciamientos en distintos países que exigen garantías para las misiones humanitarias rumbo a Gaza y denuncian las restricciones impuestas al ingreso de ayuda en medio de la crisis humanitaria que atraviesa el territorio palestino.

20 de mayo. En medio del bloqueo que mantiene paralizado en Libia al convoy terrestre internacional Maghreb Sumud rumbo a Gaza, integrantes de la delegación internacional redoblaron el reclamo por la liberación inmediata de las y los activistas secuestrados por Israel tras la intercepción de la flotilla humanitaria en aguas internacionales.

Desde territorio libio, donde permanecen junto a cientos de activistas internacionales a la espera de poder retomar el trayecto hacia la frontera con Egipto, Paula Giménez y Lucas Aguilera, directores de Investigación de NODAL e integrantes del convoy, difundieron un mensaje de solidaridad con quienes fueron retenidos por fuerzas israelíes durante el operativo contra la flotilla marítima.

“Mi nombre es Paula Giménez. Estoy aquí en Libia en el convoy terrestre Maghreb Sumud. Y quiero apoyar a la flotilla que ha sido interceptada por Israel”, expresó Giménez en un video difundido desde el campamento del convoy.

En su mensaje, exigió “al gobierno sionista de Israel el libre tránsito de la flotilla que va por mar con ayuda humanitaria y solidaria hasta Palestina” y remarcó que “el libre tránsito por aguas internacionales es un derecho de toda ciudadanía”. Además, subrayó que romper el bloqueo sobre Gaza y garantizar el ingreso de ayuda humanitaria constituye una necesidad urgente frente a la crisis humanitaria que atraviesa la población palestina.

La directora de Investigación de NODAL también reclamó garantías para la integridad física de las personas secuestradas en el operativo: “Pedimos la integridad física y con vida de todos los integrantes de la flotilla”. El mensaje concluyó con un llamado a sostener la movilización internacional: “No están solos. Palestina libre”.

El reclamo se produce mientras circulan imágenes difundidas tras el secuestro de integrantes de la flotilla, en las que pueden observarse escenas de maltrato y hostigamiento contra activistas internacionales retenidos por fuerzas israelíes. Los registros, ampliamente compartidos en redes y espacios de solidaridad con Palestina, exponen el trato dispensado a personas civiles cuyo objetivo era transportar ayuda humanitaria y denunciar el bloqueo impuesto sobre Gaza.

La intercepción de la flotilla se produjo en aguas internacionales, donde embarcaciones civiles avanzaban con asistencia humanitaria y delegaciones de distintos países en una nueva tentativa por romper el cerco sobre la Franja. Entre las personas retenidas se encuentra la delegación argentina integrada por Ramiro Giganti, Victoria Pi de la Serra, Malena Lavenas, Lautaro Rivara y Nicolás Cortez.

Desde el convoy terrestre, que continúa bloqueado en las inmediaciones de Sirte junto a más de 500 activistas de 30 países, el mensaje fue claro: la ofensiva contra las misiones humanitarias no frenará la solidaridad internacional con el pueblo palestino."

(nodal, 22/05/26) 

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