Si hay una opinión en la que coinciden tanto bancos y cajas (que ya es difícil) como expertos es que el Banco de España ha reaccionado en todo momento desde que estalló la crisis con "improvisación" y "sin anticipación".
"No se ha querido reconocer en ningún momento la realidad de la situación", pese a que desde bancos y cajas se le estaba advirtiendo de lo que se venía encima, aseguran representantes de ambos sectores.
Santiago Carbó, catedrático de Economía de la Universidad de Granada, admite que buena parte de la situación actual se debe a que "no se hizo un diagnóstico preciso de los problemas que iba a haber".
Y falló en la primera entidad con problemas. El resto de cajas lo vio, pero él no.
Ordóñez se encastilló y acabó por intervenir CCM ante la imposibilidad de que otra caja le solucionara el problema.La realidad acabó, poco después, por dar la razón a Franco y a Medel y sacó los colores al gobernador, porque para venderla a Cajastur tuvo que conceder unas ayudas de 1.300 millones más una garantía de 2.475 millones para hacer frente a la morosidad que vaya apareciendo. ¿Cómo es posible que quien tenía acceso a los números de CCM no pudiera ver lo que el resto tenía tan claro?
Y no fue la única vez que sucedió. Poco después se repitió la historia con Cajasur. (...)Tras la intervención y su venta a BBK, la caja vasca descubrió que los problemas que había dentro de la cordobesa eran muy superiores a los que el Banco de España había escrito en el cuaderno de venta.
Unos mil millones más de agujero de lo calculado (y eso que la gestión estaba en manos del supervisor), más lo que vaya saliendo. (...)
Y esos malos cálculos no sólo afectan a esas dos entidades y a sus compradoras, la verdadera consecuencia de lo ocurrido tras cada intervención es que "ahora se duda de las cuentas de todas las cajas de ahorros". (...)
Con la CAM se ha dado otra de estas situaciones de recálculo de su realidad, aunque en este caso ha sido el supervisor el que ha elevado la cifra de las dificultades (...)
Y, precisamente, la situación de la CAM es una de las circunstancias que más está poniendo en entredicho la actuación del Banco de España (...)
La realidad, sin embargo, es que podría hacerlo si de verdad sacara a la luz todos sus créditos de riesgo, aseguran fuentes del sector conocedoras de las cuentas de la CAM. Igual que afloró 1.400 millones en enero, podría sacar otros tantos, los suficientes como para que estuviera en una situación de intervención.
"No quiere intervenir y alarga los procesos hasta que no hay más remedio", como hizo en el caso de Cajasur y CCM, asegura el consejero de Economía de una comunidad autónoma (...)
Una de las grandes reclamaciones que desde varios bancos se le dirigen al Banco de España es que no haya aprobado un buen procedimiento de intervención. (...)
Desde la banca se alertó ya en septiembre de 2007, poco después de que saltara la crisis de las hipotecas basura, de que había un problema con las carteras inmobiliarias de las entidades financieras. "Entonces se debería haber empezado a hacer algo", asegura un ejecutivo de un banco.
Y previamente se tendría que haber puesto freno a la concesión de crédito inmobiliario (la burbuja habría sido menor), asegura Carbó, quien añade que el "gran nubarrón" que queda ahora es reconocer la realidad de los balances de las cajas y los bancos."No hemos sido capaces de hacer el gran ejercicio de transparencia", reconoce el catedrático. (...)
Y esas dificultades con el sector inmobiliario que entonces eran asumibles era evidente que iban a convertirse con el tiempo en un grave problema de solvencia, sobre todo en el caso de las cajas, que no podían captar capital porque su normativa se lo impedía.
Pero el supervisor permaneció inmóvil al respecto "cuando todavía había capacidad de maniobra", recuerdan en el sector, por mucho que ahora reclame que no se hicieron reformas cuando se pudo.
No fue hasta julio de 2010 cuando se aprobó una ley de cajas que permitía a estas entidades acceder a fondos con los que elevar su solvencia (y fue por insistencia de las propias cajas). Pero ya el problema era demasiado grave. (...)
Pero en ese tiempo el supervisor pensaba que lo primordial (sin dejar de exigir provisiones y saneamientos millonarios) era aumentar el tamaño de las entidades. Cuando la crisis irlandesa le demostró de nuevo que los problemas eran más graves de lo que quería reconocer, tuvo que dar un nuevo viraje y obligar a las medias fusiones, que hasta ahora había permitido e impulsado (los SIP), a convertirse en integraciones plenas. Para entonces, ya se había llegado a diciembre de 2010, tres años después de estallar la crisis. (...)Lo primordial ya no era el tamaño, ni los saneamientos, ni las fusiones, ahora lo que importaba era el capital, la conversión en bancos y la salida a Bolsa. (...)
Y mientras se cambia de rumbo cada poco tiempo, el volumen de dinero público que se entrega a las entidades sigue creciendo. Y todavía sin que ello haya supuesto que se levante de la silla a los ejecutivos que han llevado a las cajas a esta situación.
"Los gestores malos deberían irse a la calle y nadie les está reclamando nada", critica Niederleytner. (...)
Ordóñez se quejaba de que no se habían hecho las reformas cuando se debió. Tampoco él hizo las que estaban en su mano cuando pudo, le recuerda José Antonio García Rubio, responsable de Economía de IU, quien cree que el gobernador debería dimitir porque "ha cometido errores gravísimos y como vigilante del sistema financiero ha demostrado una incapacidad total".
En buena parte, añade, porque se ha preo-cupado por asuntos que no le correspondían, como la reforma laboral, algo en lo que coincide Chema Martínez, de CCOO-Comfia.
Tras tantos vaivenes, el gobernador sigue teniendo ante sí un sistema financiero con dificultades para financiarse en el extranjero, con fusiones por terminar de concretarse y con problemas de liderazgo, con varias nacionalizaciones de cajas a la vista y con tres o cuatro intentos de salidas a Bolsa que todavía no está claro que vayan a resultar exitosos." (Público, 11/04/2011)
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