"Francia dispone de una durísima política represiva contra la
marihuana que aplica, sin embargo, con cierta laxitud. Sus leyes
contemplan altas multas de hasta 3.750 euros y cárcel incluso a
perpetuidad por tráfico ilegal y la prevalencia del consumo, sin
embargo, es una de las más altas de Europa.
La Fundación Terra Nova,
próxima al Partido Socialista gobernante y en la que figura como
personaje destacado el ex primer ministro Michel Rocard, propone
legalizar su venta, producción y consumo como monopolio del Estado.
Los
firmantes del análisis plantean diversos escenarios, pero se decantan
por esta modalidad siempre que se elevara el precio en un 40% para no
aumentar el consumo. El resultado: el tesoro público recaudaría cada año
1.800 millones de euros.
Según los autores del estudio publicado este viernes en la página web de Terra Nova, la prohibición del cannabis ha resultado un fracaso, una idea que se ha abierto paso hace tiempo en la ONU y en diversos países de la OCDE y de América Latina, mientras que la tolerancia social
hacia esta sustancia sigue en aumento.
Los autores -Pierre Kopp,
profesor de la universidad de la Sorbona, Christian Ben Lakhdar, de la
Universidad de Lille, y Romain Perez, responsable de economía y finanzas
de la fundación- recuerdan, además, el alto coste de la represión en
Francia: 568 millones de euros anuales. Esta factura disminuiría
considerablemente en caso de que el Estado aplicara su propuesta.
El Gobierno de François Hollande, sin embargo, no prevé cambiar su política al respecto.
Para analistas de Terra Nova, limitarse a despenalizar el consumo
impediría controlar el precio y dispararía la demanda, que calculan en
un 16% más de tráfico y un 12% más de consumo.
Legalizar el cultivo, la
venta y el consumo, sin más, generando un mercado legal de libre
competencia también reportaría importantes ingresos al Estado (1.700
millones) y reduciría los precios, pero ello conllevaría un aumento del
consumo. La opción favorita es, por tanto, la del monopolio estatal, que
habría que aplicarlo en fases, permitiendo en un primer estado la
competencia ilegal actual hasta detentar el control absoluto atrayendo a
los usuarios hacia un mercado legal mucho más seguro.
La subida
posterior de un 40% del precio impediría el aumento del consumo, un
cálculo basado en el éxito obtenido por el alza del precio del tabaco,
cuyo consumo ha disminuido en un 37% entre 2001 y 2013, a pesar del
aumento de la población. (...)
El gran argumento utilizado para defender la legalización es la alta
prevalencia del consumo de cannabis en Francia, a pesar de la dura
legislación al respecto. Según los datos del Observatorio Europeo de la
Droga, con sede en Lisboa, Francia está entre los de mayor prevalencia
de Europa, con un 8,44% de la población entre los 15 y los 64 años.
La
prevalencia en España es del 9,6%, pero lo habitual es que allá donde la
permisividad es mayor dicha prevalencia sea menor. Son los casos de
Holanda (7%) y Portugal (2,7%). Especialmente preocupante para Francia
es que entre los jóvenes de 15 a 24 años la prevalencia se ha disparado
hasta el 20,75%, solo por debajo de Dinamarca (23,9%) y ya ligeramente
por encima de España (20,70%).
El análisis recuerda que la mera represión, además de no frenar el
consumo, promueve de alguna forma las redes mafiosas existentes en torno
a la droga. Uno de los problemas de la legislación francesa es que
apenas distingue entre cannabis y otros estupefacientes mucho más
peligrosos para la salud." (
Gabriela Cañas
, El País , París
19 DIC 2014)
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