Compañías eléctricas municipales creadas desde 2005 (en la parte
oeste del país). La oleada de remunicipalización en la parte este tuvo
lugar en la década de los 90 (ver fuente)
"Si hablamos de nacionalización y red eléctrica probablemente lo
primero que nos venga a la mente sea Bolivia, donde el Gobierno de Evo
Morales ha nacionalizado recientemente varias empresas de transporte y
distribución de electricidad. En ambas ocasiones, la repercusión
mediática en nuestro país fue muy amplia porque las multinacionales
propietarias de estas redes eran españolas.
La empresa Transportadora de
Electricidad (TDE) que era propiedad de Red Eléctrica Internacional se nacionalizó en mayo de 2012 y las distribuidoras Electropaz y Elfeo,
anteriormente en manos de Iberdrola, se nacionalizaron en diciembre de
ese mismo año. Algunos argumentos para propiciar el debate informado
sobre estos procesos, que no es el objetivo de este artículo, pueden
encontrarse en los enlaces anteriores.
Sin embargo, la decisión de numerosos municipios alemanes de hacer
pública la gestión de sus redes de distribución eléctrica ha tenido
bastante menos repercusión mediática. En un artículo reciente
hablamos del cambio de la generación eléctrica en Alemania hacia un mix
basado en renovables y de cómo los consumidores habían asumido el coste
de esta transición. En este texto repasaremos algunas de las recientes
remunicipalizaciones ocurridas en el país germano.
Una de las localidades pioneras en constituir una empresa de
electricidad municipal fue Schönau. Tras el accidente de Chernóbil en
1986, la convicción de un grupo de ciudadanos de querer dejar de
consumir electricidad de origen nuclear llevó a la creación de la
empresa municipal de electricidad EWS
en 1994. Tres años después, y tras superar dos referendos públicos, EWS
se hacía con la distribución de la electricidad en la localidad.
El recomendable documental El espíritu de Schönau pone
de manifiesto cómo la concienciación ciudadana fue clave para el éxito
de esta empresa. Numerosos conciertos, charlas y visitas puerta a puerta
consiguieron movilizar a la ciudadanía para luchar contra la maquinaria
de comunicación de la compañía que operaba la red en régimen de
monopolio hasta la fecha.
La principal argumentación de dicha compañía
era que la recién constituida empresa municipal estaba formada por un
grupo de aficionados que no sabrían hacer funcionar la red. Hoy, 17 años
después, EWS sigue distribuyendo electricidad en Schönau a precios muy
competitivos y es generadora de la mitad de la energía que distribuye
vetando la energía nuclear y favoreciendo el suministro de energía de
origen renovable.
EWS se convirtió además en la primera comercializadora
de energía verde para particulares y suministra actualmente su
electricidad a 150.000 hogares.
Con este mismo espíritu, 72 eléctricas municipales han sido creadas
en Alemania desde 2005 enfocadas a obtener mejores resultados en cuanto a
impacto económico local, transición energética y protección del medio
ambiente. Objetivos que difícilmente pueden alcanzarse dejando que todas
las decisiones sean tomadas en base al libre mercado.
Esta ola de
remunicipalizaciones se produce porque en los últimos años están
caducando muchas de las concesiones privadas que se concedieron por un
periodo de 20 años. La mayor de estas remunicipalizaciones se ha llevado
a cabo recientemente en la ciudad de Hamburgo, donde los ciudadanos decidieron democráticamente remunicipalizar las redes de distribución de electricidad, gas y calefacción doméstica.
En Berlín
también se está produciendo el debate sobre la remunicipalización,
aunque la idea no prosperó en un reciente referéndum. En este caso, los
ciudadanos se quejan de que la empresa que suministra la electricidad,
Vattenfall, basa su generación exclusivamente en centrales de carbón,
con la consecuente contaminación asociada. Además, el desarrollo de las
renovables en la capital germana es prácticamente nulo.
Por último, la
ciudad de Stuttgart también ha vivido un proceso de recuperación del
control público en la gestión de los servicios. En 2011, el Gobierno
local recuperó la empresa pública Stadwerke Stuttgart y desde marzo de
2014 esta empresa es la encargada, junto a la eléctrica EnBW, de administrar las redes de gas y electricidad de la ciudad.
Este es uno de los debates que probablemente deberíamos abordar en
España. Tras años de un funcionamiento sobrerretribuido de las redes de
distribución y centrales de generación, ¿funcionarían éstas mejor si los
propios municipios fueran sus propietarios?
¿Sería más fácil imponer
objetivos más sensatos, tales como el desarrollo de renovables o unas
tarifas eléctricas razonables, en lugar de la omnipresente maximización
del beneficio privado? (...)" (Marta Victoria y Cristóbal J. Gallego, Observatorio Crítico de la Energía, colaboradores del círculo de Economía, Energía y Ecología de Podemos, en Econonuestra, Vox Populi, 04/03/2015)

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