"Una instrucción firmada por el director del Servei Català de la Salut
(CatSalut), Josep Maria Padrosa, el pasado jueves 26 de marzo, autoriza a
los centros de la red sanitaria pública catalana a ofrecer sanidad privada en sus instalaciones.
Esta directriz
del organismo que gestiona la Sanidad pública catalana ha entrado en
vigor este miércoles 1 de abril y establece que podrán ofrecer sanidad
privada todos los “centros, servicios y establecimientos sanitarios del
sistema sanitario integral de utilización pública de Cataluña (SISCAT)
gestionados por entidades en que el Departament de Salut de la
Generalitat, el CatSalut u otra entidad pública del Departament de Salut
tengan una participación mayoritaria, o centros de titularidad privada
que utilicen bienes del CatSalut”.
El SISCAT lo configuran
prácticamente todos los hospitales y centros sanitarios de Cataluña: los
que gestiona el Institut Català de la Salut (ICS) -los 8 grandes hospitales públicos y 470 unidades de atención primaria-,
el resto de centros públicos, así como aquellos de titularidad privada
que presten servicios previstos en el Pla de Salut de Catalunya, y los
consorcios público-privados.
El documento establece que a partir de
ahora los centros públicos pueden ofrecer servicios sanitarios privados de todo tipo,
incluso los que no se encuentren contemplados en la Cartera de
Servicios del Sistema Nacional de Salud, a personas que no tengan la
condición de asegurados, pero también a aquellas que quieran renunciar a
la cobertura pública para ser atendidas como pacientes privados.
La instrucción del CatSalut especifica que se deberá garantizar la separación del acceso entre la cobertura pública y los servicios privados,
“para evitar derivaciones no legítimas y también evitar la competencia
desleal”. No está claro sin embargo cómo se controlará este aspecto.
Un
caso ya en funcionamiento como el de Barnaclínic*, una clínica que ofrece sanidad privada en el Hospital Clínic, ha generado una doble lista de espera:
la pública, y la de aquellos que pagando son atendidos con celeridad.
La Coordinadora de Usuarios de la Sanidad ha recibido varias denuncias
de que los propios médicos públicos del hospital ofrecen pasar a la
privada a los pacientes que deben esperar para una operación.
La instrucción blinda actividades como la de Barnaclínic,
que en estos momentos se encuentra bajo lupa después de que el
Parlament instase a realizar una auditoría para esclarecer si la
actividad privada de la clínica está suficientemente separada de la
pública del Clínic.
Según denuncian varios de los trabajadores del
hospital, la existencia de Barnaclínic afecta a la actividad habitual de
la sanidad pública en el centro, debido a las presiones ejercidas por
los directivos y el personal médico que atiende en la clínica para priorizar la atención a los clientes privados.
Sobre este aspecto, el Catsalut especifica que “la actividad privada no
puede perjudicar el tiempo de resolución de la actividad pública”, pero
también al contrario, que la actividad pública no puede perjudicar a la
privada.
Entre las condiciones sobre la utilización de los
recursos públicos para la prestación de asistencia sanitaria privada, el
CatSalut establece que se deberá fijar un canon para la utilización de
estos bienes (sufragados con recursos públicos), así como establecer un
régimen de alquiler o utilización de espacios.
Asimismo, señala que
estos centros deberán desarrollar un “código ético específico sobre atención privada, que prevea las correspondientes directrices, criterios, procedimientos y circuitos”. (...)" (Brais Benítez , La Marea, en Rebelión, 02/04/2015)
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