"(...) La prensa proeuropea y los partidos socialdemócratas, liberales y
conservadores explican el resultado achacándolo al criterio racista, es
decir, como resultado de la creciente xenofobia que viven los pueblos
europeos.
Es muy posible que este factor también haya influido, pero
creemos que no es el principal. Porque el brexit profundiza esta
crisis de la Europa del gran capital, de la Europa de la austeridad, de
la Europa del desprecio a los trabajadores, de la Europa al servicio de
las grandes empresas transnacionales y del TTIP. Es un palo en la rueda
de todo ello y por eso el brexit es un halo de esperanza.
La
clase obrera, presente sobre todo en las zonas profundas de Inglaterra,
se ha opuesto con su voto a quienes durante años llevan haciéndoles la
vida imposible. Y ellos lo saben. (...)
Es cierto igualmente que otro gran argumento para la decisión del brexit
fue el relativo al control de las fronteras y de la inmigración, pero
este voto procede de un caldo de cultivo que riega la extrema derecha,
precisamente porque la izquierda europea (y británica) no ha sabido
identificar bien el enemigo y hacérselo ver así a las clases
trabajadoras.
Y desgraciadamente una parte de la izquierda
transformadora europea aún no ve claro, o se opone, a esta
desintegración de la Unión Europea. Pensamos que se equivocan. Y no
porque apliquen el argumento del internacionalismo (enfrentado al
nacionalismo), con el cual por supuesto estamos de acuerdo, sino porque
pensamos que no acaban de comprender, como decíamos en la cita de
entradilla, que esta Unión Europea es irreformable.
Ellos buscan el
sueño de una Europa social y de los pueblos intentando reformar lo que
hay, desde dentro, pero esa tarea es imposible. Hay cosas que no se
arreglan si antes no se desarreglan del todo.
Por tanto los que abogamos
por una salida del euro y de la UE no lo hacemos bajo criterios
nacionalistas, sino bajo criterios de recuperación de la soberanía para,
a partir de la misma, poder plantear los cambios necesarios a nivel
local que recuperen las conquistas obreras y el camino de la igualdad y
la justicia social.
Se podrá rebatir esto diciendo que la recuperación
de la soberanía no nos garantiza dicho escenario, pero será mucho más
fácil conseguirlo sin la constante presión de instituciones
supranacionales que nos obligan a tomar determinadas medidas. Se podrá
también argumentar que el euro es sólo una moneda, pero es mucho más que
eso, ya que una moneda es la expresión de la soberanía económica de un
pueblo, su instrumento para proyectar determinadas políticas. (...)" (Rafael Silva Martínez , Rebelión, 02/07/16)
No hay comentarios:
Publicar un comentario