30.1.17

El paro baja porque nos quedamos sin gente... que a estas alturas haya que hacer estas aclaraciones...

"(...) ¿Cómo es posible que con 413.900 nuevos empleos las horas trabajadas a la semana se hayan reducido en el último trimestre de 2016 en casi dos millones respecto al año anterior o que el número medio de horas trabajadas a la semana haya pasado de 34,7 a 33,9? 

Porque los recién llegados al mercado de trabajo no lo hacen a jornada completa sino a tiempo parcial. En esta proliferación de contratos basura y sueldos a juego, por eso de estar conjuntados, está la causa del drama que vive la Seguridad Social pese al aumento de la afiliación.

Se dirá –Báñez no para de hacerlo- que es todo un éxito haber reducido la tasa de paro al 18,63% desde el 26,94% del primer trimestre de 2013, cuando alcanzó la estratosfera. Y sería así si el dato no escondiera la mayor de las trampas de esta película de chinos. 

Desde entonces hasta la actualidad hay 1,47 millones de ocupados más y dos millones menos de parados, pero con una población activa más reducida, que en 2013 era de 23,3 millones de personas y ahora es de 22,74 millones. O lo que es lo mismo, hay 563.000 personas menos en disposición de trabajar que se han volatilizado, posiblemente camino de la emigración.

De hecho, si la población activa se hubiera mantenido invariable en estos años la tasa de paro ya no sería del 18,63% sino del 20,59%, y de ahí, posiblemente, que el Gobierno no crea que la fuga de cerebros sea un problema, sobre todo si lo hacen en masa y permiten a Báñez hacer bajar a empujones la cifra real de desempleados.

Eliminado el maquillaje oficial, la realidad no invita a lanzar ninguna campana al vuelo aunque se agradezcan los servicios de la Virgen del Rocío que, aun voluntariosa, no ha podido evitar que persistan 1,4 millones de hogares con todos sus miembros en paro. 

Pinchada la burbuja de la construcción, el nuevo modelo productivo construye un país de camareros, que sirve cañas al turismo tres meses al año y aguarda paciente el siguiente verano. Urge derogar una reforma laboral que está perpetuando la precariedad y los bajos salarios o llegaremos al pleno empleo estadístico y seguirán sin poder pagarse las pensiones. Al tiempo."                  (Juan Carlos Escudier, Público, 27/01/17)