"El Gobierno está dispuesto a conceder mayor financiación y más
autogobierno para Cataluña. Eso ha afirmado Luis de Guindos. Parece que
se trata de premiar la sedición y el golpe de Estado. Visto así, supongo
que no tardarán en dar otro. Es un extraño juego este del nacionalismo.
Si ganan, porque ganan, y si pierden, porque también ganan. (...)
Resulta una buena idea conceder mayores competencias a la Generalitat,
así se les dota de más medios para que el próximo asalto contra la
Constitución y la proclamación de la independencia tenga éxito. (...)
La concesión de mayores cotas de autonomía nunca contenta a los
nacionalistas; por el contrario, les anima a nuevas reivindicaciones, al
dotarles de mayores medios para presionar. De cesión en cesión hasta la
sedición final.
Sin duda, uno de los mayores obstáculos que están
encontrando tanto el Gobierno como los jueces a la hora de controlar el
golpe ha sido el comportamiento pasivo de los mozos de escuadra.
Y la
mayor dificultad del govern para poder culminar la asonada es no tener
transferida la justicia y no contar con una Hacienda pública al estilo
del País Vasco. Por cierto, es erróneo pensar que el único gobierno
autónomo en Cataluña es el de la Generalitat. Tan autónomo (significado
contrapuesto a heterónomo) es el gobierno municipal como el de la
Generalitat o el del Estado, siempre que sean democráticos. Democracia
es sinónimo de autogobierno.
La dinámica establecida alrededor del procés no deja de ser
paradójica, pues se anatematiza al Gobierno central y se califica su
actuación de antidemocrática, precisamente por aquellos que pretenden
dar un golpe de Estado y romper unilateralmente con la Constitución.
Pero no son solo lo golpistas los que tergiversan los términos.
Más
triste es el papel que está asumiendo determinada izquierda, cuyo
desvarío ha traspasado los límites de Cataluña.
Hasta ahora era la
izquierda de esta Comunidad Autónoma la que, presa del furor
nacionalista, se apartaba de la lucha social para encerrarse en el
conflicto territorial, defendiendo precisamente los privilegios de una
de las regiones más ricas de España. En los momentos actuales, el
contagio incomprensiblemente se ha trasladado fuera de Cataluña.
Partidos como Podemos o la IU del “niño Garzón” se han adentrado en
una vía demencial que ya no es coqueteo (ver mi artículo del 14 de
septiembre), sino que se han enfangado en un abrazo del oso con el
nacionalismo.
Aquellos que se proclamaron herederos del 15-M hoy se
manifiestan no a favor de las pensiones o en contra de la reforma
laboral, o en contra el Banco Central Europeo, o contra las políticas
mal llamadas de austeridad de Bruselas, sino para defender los
privilegios de la burguesía catalana.
Únicamente una gran confusión
ideológica puede conducir a que desde Marinaleda o en general desde
Andalucía -por no decir desde Galicia- se defienda el derecho de
autodeterminación de las regiones ricas, detrás del cual, aunque
disfrazado, se encuentra fundamentalmente el rechazo a la redistribución
de la renta. (...)
Solo un cierto cacao mental, el desconocimiento de la Historia o la
mayor de las demagogias pueden estar en el origen de la afirmación de
que en Cataluña hay presos políticos. (...)
En Cataluña, al igual que en el resto de España, no existen presos
políticos, tan solo políticos presos, y de esos muchos y de todos los
partidos, lo que prueba hasta qué punto la judicatura actúa por su
cuenta y en ejercicio de sus propias competencias. De producirse
detenciones o condenas de prisión a propósito del procés no obedecerían a
motivos políticos.
Los hechos demuestran que la libertad de expresión y
los derechos de los independentistas han estado y están plenamente
garantizados; incluso con el argumento de que no conviene tensar la
situación se les han consentido continuas violaciones de la legalidad
que a ningún otro grupo social o partido se había permitido.
No me parece más grave distraer caudales públicos con la finalidad de
financiar a una formación política que hacerlo para romper la
Constitución y lograr la independencia de una de las regiones más ricas
de España. No creo que exista un solo país que no castigue con penas de
prisión la sedición y el golpe de Estado. Nadie se atrevería a decir que
el general Armada era un preso político.
Los que hoy hablan de fascismo
no han conocido de verdad lo que son presos políticos y muchos menos
han pasado por esa experiencia, ni siquiera la de tener miedo de llegar a
serlo. Lo más parecido hoy al franquismo es el discurso y las
actuaciones de los movimientos independentistas. Y son el Gobierno de la
Generalitat y sus adláteres los que pueden recibir hoy el calificativo
de fascistas. (...)
Diálogo es la palabra mágica que emplean a todas horas, pero que en el
fondo está totalmente vacía de contenido. ¿Dialogar con los que solo
quieren dialogar sobre la forma de robar la soberanía a la totalidad de
los españoles? Habría resultado pintoresco que después del golpe de
Estado del 23 de febrero se hubiera reclamado diálogo con los golpistas. (...)
Los que sí han explicitado una solución política concreta han sido
los empresarios catalanes. Saben perfectamente lo que quieren. Joaquim
Gay de Montellá, presidente de Fomento del Trabajo -la principal
patronal empresarial de Cataluña-, ha abogado por celebrar en 2019 un
referéndum legal para aprobar un nuevo estatuto que debería recoger nada
más ni nada menos que el reconocimiento de la identidad nacional, más
inversiones del Estado, el pacto fiscal y la representación de Cataluña
en organismos internacionales y competiciones deportivas.
A su vez, el presidente del Círculo de Empresarios, Javier Vega de
Seoane, ha requerido una reforma de la financiación autonómica que acabe
con las “transferencias indefinidas y sin condiciones” de las
Comunidades Autónomas con mayor renta per cápita a las más pobres.
“Llevamos 40 años de transferencias y la brecha sigue siendo igual”,
afirmó. Lo cual no es cierto. No hay transferencias entre Comunidades,
sino una política fiscal del Estado que redistribuye la renta tanto en
el plano personal como en el territorial.
Lo que sí es verdad es que
esta redistribución no ha tenido la suficiente fuerza como para reducir
la brecha; por el contrario, la desigualdad se ha incrementado. ¿Pero
alguien puede imaginar cómo habría evolucionado el reparto de la renta y
hasta dónde habrían llegado las diferencias interterritoriales sin esta
política redistributiva del Estado?, ¿y qué nivel alcanzaría la
divergencia entre regiones si se aplicase a Cataluña y a Madrid, tal
como reclama Vega de Seoane, un régimen similar al del País Vasco?
Es un
error mantener, tal como ha afirmado Guindos, que se pueda dotar de
mayores recursos a unas Comunidades sin detrimento de las otras. Se
quiera o no, en esta materia nos movemos en un juego de suma cero.
Lo más sorprendente es que el presidente del Círculo de Empresarios
pone como ejemplo a Europa y sus políticas de solidaridad entre los
Estados (más bien sus “no políticas”) y sostiene, negando los hechos,
que esas políticas han reducido las diferencias entre los Países.
La
realidad es la contraria: en la Eurozona se ha incrementado fuertemente
la divergencia entre los miembros y la causa se encuentra precisamente
en que se ha construido una Unión Monetaria sin crear al mismo tiempo
una Hacienda Pública común suficientemente potente y progresiva que
corrija los desequilibrios que aquella genera. Querer importar este
modelo a nivel regional es introducir en España los mismos o mayores
problemas que está sufriendo Europa.
Hay que reconocer que los empresarios son los únicos que hablan
claro. Retoman el chantaje que Mas lanzó al Gobierno central y que dio
lugar al inició del procés, con la exigencia de que se dotase a la
Generalitat de la misma situación fiscal que disfruta el País Vasco.
Son
los únicos que presentan una solución política concreta, congruente
por otra parte con su ideología, la ruptura de la política
redistributiva del Estado. Pero lo que es lógico y coherente en las
organizaciones empresariales resulta totalmente descabellado para ser
defendido por un partido socialista y no digamos por formaciones
políticas como Podemos e IU. (...)" (
No hay comentarios:
Publicar un comentario