18.7.19

El REC es la moneda social utilizada en Barcelona... se paga un ingreso mínimo garantizado, es decir, un dinero público a las personas que más lo necesitan y una parte de ese dinero público revierte en mejorar la economía del barrio pues quiénes los aceptan son los comercios de proximidad locales

"El REC recibió ataques por parte del entonces gobernador del Banco de España, Fernando Restoy, que afirmó que la emisión de una moneda social en Barcelona no sólo le parecía imposible sino indeseable. Tras diez meses desde su lanzamiento, el pasado 28 de septiembre, hablamos con Susana Martín Belmonte, la responsable de modelo monetario, legal y tecnológico del REC. Una mujer que ha sido cofundadora del IMS —Instituto de Moneda Social— , promotora del Eurocat, un prototipo monetario y financiero para crear una economía al servicio de las personas y participante en Finance Watch. 

Susana, ¿En qué consiste el REC? Cuéntanos un poco los inicios, de dónde viene el nombre, cómo funciona... 

(...) Es algo que riega la actividad y las cosas florecen. Por otro lado, REC es Recurso Económico Ciudadano y en inglés lo hemos traducido como Real Economy Currency (Moneda de Economía Real). Por todas esas razones nos gustaba mucho el nombre. 

Es un proyecto europeo con el que se paga un ingreso mínimo garantizado, es decir, un dinero público a las personas que más lo necesitan y una parte de ese dinero público revierte en mejorar la economía del barrio. A una parte de los ciudadanos que reciben ese ingreso mínimo garantizado se les da una ayuda para que cambien un 25% de euros a REC. Quien acepta los REC son los comercios de proximidad locales, que además tienen una gestión independiente, es decir, tienen capacidad total de decisión. 

Esto nos va a permitir ver si estas personas consiguen tomar decisiones respecto a sus aprovisionamientos y a sus estrategias de gasto, de forma que consigamos aumentar el multiplicador económico local de este gasto público. Hemos medido el multiplicador económico local antes del REC dando ayudas similares a estas en euros y estamos midiendo qué pasa cuando esto funciona en REC —el 25% de la ayuda—. Llevamos 7 meses y los resultados están siendo bastante interesantes.

La tasa de recirculación es el indicador con el cual medimos qué porcentaje de los ingresos que reciben los comerciantes en REC se gastan en REC en lugar de cambiarse a euros. En el primer mes era del 2%, en el cuarto de 17% y en el sexto de 29%. Ha subido bastante, pero todavía no hemos conseguido cerrar el círculo.

No hemos conseguido que un gasto en REC que se hace en un comercio local vaya a un mayorista local o a un proveedor local de otro tipo de bienes y servicios que también es minorista. Hay minoristas que son autónomos y lo gastan también en el barrio en algunos casos. Es muy poco el porcentaje de REC que conseguimos que den la vuelta completa y vuelvan a la casilla de partida para volver a recircular.

¿Cómo es el esquema de la moneda? ¿En qué consiste?

El ciudadano que cambia euros a REC es el beneficiario de la ayuda, pero cualquier ciudadano lo puede hacer también. La aplicación de pagos que usamos permite que cualquier ciudadano pueda meter su tarjeta de crédito o débito y hacer cambios de euros a REC. Una vez que lo han cambiado pueden gastarlo en los comercios del barrio y estos comercios se lo aceptan y no tienen ninguna penalización para cambiarlo a euros de nuevo. 

Queríamos ver cómo funcionaba la posibilidad de que los comerciantes que reciban REC puedan cambiar libremente a euros. Aún así les invitamos a considerar los beneficios de no cambiar y gastar en REC. La tasa de recirculación muestran que los comerciantes son cada vez más conscientes y hacen esfuerzos por recircular el REC.

En cuanto al funcionamiento, los euros van a una entidad de pagos certificada de la cual somos agentes y a las cuentas de pago que tienen los comerciantes, de forma que esos comerciantes lo tienen ahí en depósito, no pueden acceder a estos fondos salvo que traigan los REC y nos los devuelvan. 

Ahora mismo el REC se crea como préstamos a los comerciantes, lo único que tecnológicamente los comerciantes no reciben esos REC, sino que van directamente al particular en el proceso de cambio. El comerciante tiene un activo —que es el euro— guardado en la entidad de pagos y un pasivo, que son los préstamos en REC que les estamos dando para cambiar a los usuarios finales. 

 En cualquier momento puedes deshacer esas dos posiciones, es decir, si quieres quieres salir del sistema, por ejemplo, ese activo y ese pasivo pasa a otro y ya está. Si reciben REC en pago y quieren cambiar a euros nos tienen que enviar los REC a la cuenta central y nosotros de la cuenta de euros que tienen les activamos la salida a su banco de esa cantidad. 

El REC es una moneda virtual pero se pone en circulación como préstamo a los comerciantes y está 100% respaldado con las cuentas de pago en euros.

Me dices que se da como préstamo a los comerciantes y por otro a gente que recibe ayudas públicas...

El usuario que cambia recibe la ayuda en euros e inmediatamente se hace el cambio a REC. El proceso de cambio consiste en que nosotros les hacemos un cambio en su tarjeta, con lo cual los euros ya quedan en la cuenta de pago del comerciante, el comerciante hace de punto de intercambio. El comerciante tiene una función adicional que es ser punto de intercambio. 

Al usuario le hacemos el cargo en la tarjeta, esos fondos en euros van a la cuenta del comerciante, la cuenta central paga REC al comerciante y del comerciante al individuo. Así es como se hace el cambio de REC a euros al beneficiario. Es la forma que nos parecía más adecuada.

La puesta en circulación es mediante los pagos por préstamos a los usuarios comerciantes. Desde la cuenta central se les paga a través de estos préstamos, que están respaldados por la cuenta en euros, con lo cual para la entidad gestora es riesgo cero porque la cuenta en euros la manejamos nosotros, está a nombre del comerciante y es algo que tendrá potencialmente si nos devuelve los REC, pero si no nos los devuelve no pasa nada, la deuda en REC y el activo en euros lo pasamos a otro comerciante y ya está. 

Los REC están distribuidos, por lo tanto están. El comerciante sirve de punto de intercambio, pero no tiene ningún REC (en posesión), han pasado por él, pero no se los ha quedado, se los ha dado al particular.

 El particular va al comercio y se lo gasta, y se lo puede gastar en ese comerciante que le ha hecho de punto de intercambio o en cualquier otro. Todo lo demás es gasto en REC en bienes y servicios. Después lo que ocurre es que cuando los comerciantes tienen los REC acumulados, y esto es sólo por ventas, porque en el cambio inicial no obtienen ningún REC. 

 Con estos ingresos en REC pueden hacer dos cosas, gastarlos o cambiarlos a euros, de momento no hay penalizaciones por cambiar a euros, pero intentamos animarlos a que gasten en REC y les damos instrumentos, por ejemplo que paguen salarios, que cobren ingresos propios en REC, algunos lo hacen, ya porque son autónomos. A los que tienen empleados estamos informándoles.

¿Qué rol juega el Ayuntamiento de Barcelona?

Tenemos un convenio no económico. Tiene 3 papeles importantes. Es el responsable de la ayuda europea que estamos recibiendo y nos financia en un 20%, el 80% es financiación europea que viene del proyecto B-mincome. El segundo rol ha sido que los técnicos de comercio colaboran con nosotros, nos pasan peticiones de comerciantes que quieren entrar en el REC, vamos a verles, nos hacen llegar quejas o cualquier posible problema que pueda haber y lo podamos resolver, nos dan apoyo. 

Por otro lado, tenemos un convenio no económico mediante el cual nosotros nos comprometemos a un nivel mínimo de servicio en cuanto a que el usuario se pueda gastar los REC en los bienes de primera necesidad y ellos a la vez se comprometen a condicionar el cobro de soporte mínimo de inclusión a la condición de que el 25% se cambie a REC, que es la manera de que nosotros podamos tener masa monetaria. 

No hay que dar la espalda al pequeño y mediano comercio, que están sufriendo mucho. Se está dando un proceso de desertificación comercial en el que cada día hay menos comercios de proximidad independientes. 

 ¿Qué previsión de continuación tenéis?

Llevamos ya seis meses en circulación, ahora otros seis meses dentro del b-mincome, porque acaba en octubre. Pero la idea era tener 2 años de [proyecto] piloto y solo vamos a tener uno, así que lo que se ha acordado con el Ayuntamiento es que ellos van a financiar un segundo año de piloto. El REC no es una moneda municipal, sino una moneda gestionada por una entidad ciudadana.

¿Qué feedback habéis recibido de comercios y usuarios? 

El feedback es bastante bueno porque un 80% de los usuarios que están contentos con el REC, están satisfechos en general con la moneda. Les parece muy fácil de usar en un 90% y algunos comercios han dicho que les han aumentado el número de clientes y el volumen de ventas. Empezamos con 80 comercios y en 6 meses han llegado a ser 170. Ha funcionado mucho el boca-oreja. Al principio no hemos puesto restricciones y está habiendo bastantes comercios, digamos que ese aumento de ventas que se esperaba se está repartiendo mucho. Las cantidades no son muy significativas pero se está valorando el nivel de ventas como muy bueno.

La gente ha valorado positivamente el mapa, hay un mapa con todos los comercios, se pueden listar también, se pueden poner ofertas, etc. Con cuatro clics el comerciante puede hacerle una foto al producto y ponerlo como oferta. También han valorado muy positivamente la gestión de usuarios dentro de la aplicación. Un comerciante puede cobrar con su propio móvil. En general el feedback es bueno. 

 ¿Qué recomendación harías a otras monedas sociales que se están desarrollando en el país?

Es un instrumento de política pública fantástico y es muy bueno tener apoyo del Ayuntamiento, hace que mucha gente confíe en el sistema. Mi recomendación sería intentar unir fuerzas, hacer un 15M de la economía. No dar la espalda al pequeño y mediano comercio, que están sufriendo mucho. 

En el Besós cada día hay menos comercios de proximidad e independientes. Está todo siendo absorbido por el comercio electrónico y las grandes cadenas, que dejan muy poca riqueza en la localidad. Yo creo que lo potente es aunar los objetivos del propio municipio, revitalizar la economía local, no dejar que se mueran los comercios que están ahí cada día con sus persianas abiertas. Con esto se genera un círculo virtuoso muy interesante que se apoya en estas tres patas: ciudadanía, comercio local y Ayuntamiento. 

Lo bueno de estas monedas es que luego pueden ir mucho más allá de fomentar el comercio de proximidad a producto de proximidad, objetivos de kilómetro cero y otras cuestiones más ambiciosas.
Hay que ir paso a paso, lo primero es que no desaparezca el comercio de proximidad, porque si desaparece ya no tienes aliados para otros objetivos. 

Datos interesantes sobre el REC

-Hay 199 comercios que los han usado, de los cuales 151 están activos.
-Hay 600 usuarios particulares activos.
-Se han creado 539.951,72 RECs, de los cuales 364.847,05 se han cambiado a euros.
-81,3% de tasa de conversión inversa (de recs a euros).
-23,4% de tasa de reutilización media.
-3.206,19 RECs ingresados de media por comercio. "             

(Entrevista a Susana Martín Belmonte,  responsable de modelo monetario, legal y tecnológico del REC. Genoveva López, El Salto, 13/07/19)


Otras monedas locales, como el de Totona (Murcia).


 Para conseguir la soberanía financiera y, también, como alternativa a la salida del euro: 
 En Italia recurren a los mini-bot:
 Y una europeseta electrónica, como medida definitiva para España:

Existe una descripción con mucho humor, de economía-ficción, sobre los beneficiosos efectos que se producirían si en Italia, el gobierno impusiera una moneda digital (allá por el 2020), para salir de la quiebra económica y política a la que la permanencia en el euro habría llevado al país. El objetivo se conseguiría rápidamente.

Los únicos perjudicados, los especuladores de la deuda. Ver: J. D. Alt: ‘Europa, 2020: una ucronía iluminadora’. http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=5467 )

Los artículos de Juan José R. Calaza, Juan José Santamaría y Juan Güell muestran con gran claridad las ventajas de una europeseta electrónica de circulación interna: 

- Para entender la europeseta electrónica. Qué es y, sobre todo, qué no es. Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2012/12/02/entender-europeseta-electronica/720458.html

- Para salir de la crisis sin salir del euro: España debe emitir europesetas (electrónicas). Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2011/11/27/salir-crisis-salir-euro-espana-debe-emitir-europesetas-electronicas/601154.html

- Las europesetas electrónicas, complementarias al euro, estimularán el crédito sin efectos colaterales perversos. Enlace: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=165815

Juan Torres insiste en que es necesario emitir una moneda complementaria al euro. Sus artículos:

- Marear la perdiz. Enlace: http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/02/08/andalucia/1360327224_588117.html

- Hay alternativas, incluso dentro del euro. Enlace: http://juantorreslopez.com/publicaciones/hay-alternativas-incluso-dentro-del-euro/ mmmm

Más información en: 'Si Grecia, España, o Andalucía emitiesen una moneda digital, respaldada por la energía solar instalada en sus tejados, alcanzarían la soberanía financiera. La de dar créditos a familias y empresas': http://comentariosdebombero.blogspot.com.es/2014/06/si-una-autonomia-o-una-gran-ciudad.html

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