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24.6.21

El Gobierno socialista de Suecia cae tras intentar suspender el control de alquileres... por su proyecto de ley para quitar en pisos de obra nueva la regulación de los precios del alquiler, vigente desde hace décadas...

 "El Parlamento sueco tumbó este lunes mediante una moción de censura el Gobierno dirigido por el socialdemócrata Stefan Löfven. Con 181 votos a favor de la moción, 109 en contra y 51 abstenciones, una extraña unión de fuerzas compuesta por los partidos de derecha y la formación más izquierdista provocó la caída del Ejecutivo de centroizquierda. ¿La razón del descalabro del Ejecutivo? Un proyecto de ley que buscaba suspender la regulación de los precios del alquiler, vigente en Suecia desde hace décadas, en pisos de obra nueva.

La moción, la primera que pierde un jefe de Gobierno sueco en ejercicio en la historia, fue desencadenada por el órdago del Partido de la Izquierda, que originalmente ofreció al Gobierno un plazo de 48 horas para que "reconsiderara" el nuevo proyecto de ley. Esta formación, herencia del partido comunista sueco, no formaba parte de la coalición gubernamental de socialdemócratas y verdes, pero facilitó la investidura de Löfven en 2019 con su abstención y apoyaba al Gobierno desde el exterior. "El Partido de la Izquierda ya no tiene confianza en el primer ministro sueco", había advertido el jueves su líder, Nooshi Dadgostar. (...)"             (Nuria Vila, El Confidencial, 21/06/21)

 

 "El Parlamento sueco vota este lunes una moción de censura contra el Gobierno dirigido por el socialdemócrata Stefan Löfven, que previsiblemente saldrá adelante. 

Si no hay sorpresas, una unión de fuerzas insólita —la oposición de derechas y el partido situado más a la izquierda del espectro político— provocará la caída del Ejecutivo de centroizquierda, y todo por un proyecto de ley para suspender en pisos de obra nueva la regulación de los precios del alquiler, vigente en Suecia desde hace décadas.

El desencadenante ha sido el órdago del Partido de la Izquierda, que el jueves anunció que le retiraba el apoyo al Gobierno, dejándolo así en minoría parlamentaria, después de que concluyera un plazo de 48 horas que ofreció al Gobierno para que "reconsiderara" el nuevo proyecto de ley. Esta formación, herencia del partido comunista sueco, no formaba parte de la coalición gubernamental de socialdemócratas y verdes, pero facilitó la investidura de Löfven en 2019 con su abstención y apoyaba al Ejecutivo desde el exterior. "El Partido de la Izquierda ya no tiene confianza en el primer ministro sueco", dijo el jueves su líder, Nooshi Dadgostar. 

 El motivo es la propuesta para reformar la ley que regula los precios del alquiler. Con la legislación actual, los propietarios no pueden fijar el precio que les plazca, sino que deben negociarlo con la Asociación Sueca de Inquilinos (Hyresgästföreningen). La reforma propone liberalizar los alquileres, aunque solo en las viviendas de nueva construcción, de manera que los dueños puedan establecer un alquiler acorde con el precio de mercado. Actualmente, el precio depende del denominado 'valor de utilidad', que se calcula en función de las características de la vivienda y su localización.

Con la nueva reforma, además de que el propietario no estaría atado a esa negociación del 'valor de utilidad', la ley le permitiría subir el alquiler anualmente según la inflación y aumentarlo significativamente en caso de que se produzca algún cambio importante, como por ejemplo si el barrio mejora con una nueva estación de transporte público.(...)

 El argumento de quienes defienden la desregularización de los alquileres es que el límite en los precios ahuyenta la construcción de nuevas viviendas, especialmente de pisos pequeños porque son menos rentables. Además, el crecimiento de la población, especialmente en las ciudades, ha conducido a una importante escasez de vivienda. Las colas para obtener un contrato de alquiler de primera mano pueden alargarse durante años (en Estocolmo superan los diez años), lo que supone que muchos inquilinos acaban viviendo en pisos con alquileres de segunda mano (subalquilados). Esta práctica es legal y supuestamente también está regulada, pero la alta demanda hace que estas viviendas suelan alquilarse por precios muy superiores, con un beneficio para los primeros inquilinos.(...)

 La desregularización del alquiler era una de las líneas rojas para el Partido de la Izquierda, que se había comprometido a hacer caer al Gobierno si la traspasaba. El martes le dio un plazo de 48 horas para retirar la propuesta o acceder a empezar de nuevo las negociaciones incluyendo la Asociación de Inquilinos. Pero el Ejecutivo se mantuvo firme, argumentando que la reforma está incluida en el denominado 'Acuerdo de Enero', firmado en 2019 con el Partido de Centro y los Liberales para hacer posible la investidura de Löfven.

Pasado el plazo del ultimátum, el Partido de Izquierda anunció la retirada de su apoyo y la intención de presentar una moción de censura. Sin embargo, no podía hacerlo en solitario, porque no tiene suficientes diputados. Lo que pasó entonces fue que el partido populista y xenófobo, Demócratas de Suecia, —también contrario a la desregularización de los alquileres— presentó su propia moción, a la que se unieron los otros dos partidos de derechas, Conservadores y Democristianos, a pesar de que ambos son favorables a la reforma.(...)"                 (Nuria Vila, El Confidencial, 20/06/21)

13.11.23

Bloqueo total de los trabajadores suecos a Tesla: la huelga que se le ha ido de las manos a Elon Musk... Su negativa firmar un convenio con sus 120 mecánicos del país desata una acción sindical nacional para impedir que sus coches entren en Suecia o que los talleres reciban repuestos... El bloqueo es total. Los sindicatos de estibadores han declarado que no descargarán ni un Tesla más hasta que no se llegue a un acuerdo. Los trabajadores de la red eléctrica no intervendrán en sus puestos de carga ni los repararán cuando se averíen. Los empleados de mantenimiento no pisarán sus instalaciones. Los taxistas se han comprometido a no adquirir ninguno de sus modelos hasta que haya convenio colectivo... “Los empleados de Tesla merecen condiciones laborales dignas y seguras, como todos los trabajadores de Suecia. Es por eso que IF Metall lleva mucho tiempo negociando con Tesla. Desafortunadamente, se han negado a firmar un convenio colectivo y, por lo tanto, violan los principios básicos del mercado laboral sueco”

 "Elon Musk es un patrón poco amigo de los sindicatos. Los empleados de Tesla han denunciado durante años coacciones y despidos para dificultar la acción sindical. Una política que la marca está intentando imponer en Suecia, pero donde le puede salir muy cara, con una reacción en cadena de trabajadores de todo el país para forzar al fabricante de coches eléctricos a firmar un convenio con sus 120 mecánicos. 

 El bloqueo es total. Los sindicatos de estibadores han declarado que no descargarán ni un Tesla más hasta que no se llegue a un acuerdo. Los trabajadores de la red eléctrica no intervendrán en sus puestos de carga ni los repararán cuando se averíen. Los empleados de mantenimiento no pisarán sus instalaciones. Los taxistas se han comprometido a no adquirir ninguno de sus modelos hasta que haya convenio colectivo.

“Los convenios colectivos son la base del modelo sueco de mercado laboral”, justifica IF Metall, el poderoso sindicato sueco de la industria metalúrgica y manufacturera que representa a los mecánicos de Tesla: “Los empleados de Tesla merecen condiciones laborales dignas y seguras, como todos los trabajadores de Suecia. Es por eso que IF Metall lleva mucho tiempo negociando con Tesla. Desafortunadamente, se han negado a firmar un convenio colectivo y, por lo tanto, violan los principios básicos del mercado laboral sueco”.

La negativa de Tesla a ratificar el convenio derivó en una huelga de IF Metall que comenzó el 27 de octubre. La semana pasada sus mecánicos consiguieron que los estibadores de los cuatro principales puertos del país secundaran la acción y bloquearan los vehículos del fabricante a partir de este lunes. Sin embargo, han sido los intentos de Tesla de sortear la huelga −IF Metall denuncia que ha intentado subcontratar a otros mecánicos y derivar sus coches a puertos secundarios− los que han desencadenado la campaña a nivel nacional.

elDiario.es ha intentado ponerse en contacto con Tesla, que no ha respondido a la solicitud de información. La compañía ha manifestado a TT, la principal agencia de noticias sueca, que “es lamentable que IF Metall haya tomado estas medidas”. “Ya ofrecemos acuerdos equivalentes o mejores que los cubiertos por la negociación colectiva y no encontramos ninguna razón para firmar ningún otro acuerdo”, argumentan fuentes de la empresa.

Según IF Metall, lo que piden los mecánicos para su convenio es un pacto sobre aumentos salariales anuales, coberturas de seguros y pensiones, y otros beneficios que recibirían si estuvieran bajo un convenio colectivo de otra industria del país.

“Los convenios colectivos se negocian sector por sector, y a los empleados se les garantizan los salarios y las condiciones de trabajo habituales en todo el sector. Esto permite a las empresas operar en igualdad de condiciones, al tiempo que se evita el riesgo de que un solo empresario distorsione la competencia en el sector imponiendo malas condiciones a sus empleados”, argumenta el sindicato.

“Una vez firmado un convenio colectivo, tanto empresarios como trabajadores tienen la obligación de mantener la paz”, continúa: “Como resultado, el convenio colectivo garantiza un mercado laboral sueco con muy pocos conflictos o huelgas. Se basa en una larga tradición de más de 100 años de negociaciones entre las partes del mercado laboral. El convenio colectivo crea una situación de claridad y orden tanto para los trabajadores como para los empresarios, al tiempo que evita los conflictos”.

“La pequeña Suecia contra el poderoso Musk”

Suecia es un mercado pequeño pero importante para Tesla. El coche más vendido en el país nórdico en lo que va de año ha sido, con diferencia, su Tesla Model Y. La industria automovilística española pone como ejemplo a seguir la implantación de la electromovilidad en los países nórdicos, Suecia incluida. En 2023, el 38% de los vehículos vendidos en el país han sido completamente eléctricos y otro 28%, híbridos.

La pugna laboral entre el pequeño grupo de mecánicos utilizando todos los recursos a su alcance para presionar al gigante estadounidense de la movilidad eléctrica (que tiene 127.000 trabajadores en todo el mundo) se ha convertido en un acontecimiento en el país. Este miércoles más sindicatos seguían sumándose a la campaña, con los representantes de las empresas de paquetería y transporte avisando que no llevarán ni repuestos ni cartas a la empresa hasta que el conflicto se solucione.

El Dagens Nyheter, el periódico más importante de Suecia, ha lanzado una cobertura especial que incluye el seguimiento de cómo se está contando la situación a nivel internacional. “La huelga de Tesla en Suecia se ha convertido en noticia en todo el mundo: la 'pequeña' Suecia libra la primera gran batalla contra el 'anti-sindicatos' Elon Musk”, resume.

“Si lo dejamos pasar se abrirá una grieta en todo el sistema”, ha avisado Tommy Wreeth, responsable del Sindicato Sueco de Trabajadores del Transporte, en declaraciones a The New York Times: “No se trata solo de los sindicatos de trabajadores del metal y del transporte. Esto es importante porque está en juego todo el modelo sueco”. Wreeth ha informado este miércoles a la prensa sueca de que está en contacto con los sindicatos daneses y noruegos para intenta evitar que Tesla eluda el bloqueo sueco a través de sus puertos.

Elon Musk, por su parte, no ha hecho ninguna referencia al conflicto laboral que vive su empresa en Suecia. No obstante, una de sus últimas publicaciones en X (conocida anteriormente como Twitter) fue precisamente para alabar a los trabajadores de la empresa. “El equipo de Tesla es increíble: se enorgullecen de trabajar duro, construyen grandes productos y son gente de buen corazón”, escribió en respuesta a un comentario con un vídeo que le mostraba dando un discurso en la nueva gigafactoría de Berlín, una instalación similar a la que quiere atraer la Comunidad Valenciana. "

(Carlos del Castillo, eldiario.es, 08/11/23)

28.4.20

La penosa verdad sobre el “modelo sueco”... tiene una de las tasas más altas de mortalidad por COVID-19 del mundo

"¿La decisión de Suecia de rechazar un aislamiento nacional ofrece una manera distinta de combatir el COVID-19 manteniendo a la vez una sociedad abierta?

 La respuesta poco ortodoxa del país al coronavirus es popular fronteras adentro y ha recibido elogios en algunos lugares del mundo. Pero también ha contribuido a una de las tasas más altas de mortalidad por COVID-19 del mundo, superando la de Estados Unidos. 

 En Estocolmo, los bares y restaurantes están llenos de gente que disfruta del sol de primavera después de un invierno largo y oscuro. Las escuelas y los gimnasios están abiertos. Las autoridades suecas han ofrecido consejos de salud pública, pero han impuesto pocas sanciones. Ningún lineamiento oficial recomienda que la gente use máscaras. 

Durante las primeras etapas de la pandemia, el gobierno y la mayoría de los analistas abrazaron orgullosamente este “modelo sueco”, diciendo que estaba construido sobre los niveles singularmente altos de “confianza” de los suecos en las instituciones y entre sí. El primer ministro Stefan Löfven insistió en apelar a la autodisciplina de los suecos, con la esperanza de que actuaran de manera responsable sin necesitar órdenes de las autoridades.

Según la Encuesta Mundial de Valores, los suecos efectivamente tienden a manifestar una combinación única de confianza en las instituciones públicas y de individualismo extremo. Como ha señalado el sociólogo Lars Trägårdh, cada sueco lleva su propio policía sobre el hombro.Pero no malinterpretemos la causalidad. El gobierno no diseñó conscientemente un modelo sueco para confrontar la pandemia en base a la confianza en la sensación arraigada de responsabilidad cívica de la población. 

Más bien, las acciones fueron diseñadas por burócratas y defendidas, con posterioridad, como prueba de la virtud sueca.  En la práctica, la tarea central de manejar el brote recayó en un solo hombre: el epidemiólogo estatal Anders Tegnell del Instituto Nacional de Salud Pública. Tegnell abordó la crisis con su propio conjunto de fuertes convicciones sobre el virus: primero creía que no se iba a propagar fuera de China y, más tarde, que bastaría con rastrear los casos individuales que provenían del exterior. 

Por lo tanto, a los miles de familias suecas que regresaban de esquiar a fines de febrero en los Alpes italianos se les aconsejó vehementemente que regresaran a trabajar y a la escuela si no estaban visiblemente enfermos, inclusive si miembros de la familia estaban infectados.

 Tenell sostenía que no había ningún indicio de contagio comunitario en Suecia, y por lo tanto ninguna necesidad de medidas de mitigación más generales. A pesar de la experiencia de Italia, los centros de esquí suecos se mantuvieron abiertos para los residentes de Estocolmo de vacaciones y de fiesta. 

 Entre líneas, Tegnell indicó que evitar políticas draconianas para frenar la propagación del virus le permitiría a Suecia alcanzar gradualmente una inmunidad colectiva. Esta estrategia, subrayó, sería más sostenible para la sociedad. En todo el proceso, el gobierno de Suecia se mantuvo pasivo. Eso en parte refleja una característica única del sistema político del país: una fuerte separación de poderes entre los ministerios del gobierno central y las agencias independientes. 

Y, en “la niebla de la guerra”, a Löfven también le convenía permitir que la agencia de Tegnell se hiciera cargo. Su aparente confianza en lo que se estaba haciendo le permitió al gobierno desligarse de responsabilidad durante semanas de incertidumbre. Es más, Löfven probablemente quería demostrar su confianza en la “ciencia y los hechos”, y no desafiar -como el presidente norteamericano, Doanld Trump- a sus expertos. 

Debe observarse, sin embargo, que la elección política del epidemiólogo estatal ha sido fuertemente criticada por expertos independientes en Suecia. Unos 22 de los profesores más prominentes del país en enfermedades infeccionas y epidemiología publicaron un comentario en Dagens Nyheter solicitando la renuncia de Tegnell y apelando al gobierno a tomar un curso de acción diferente. Para mediados de marzo, y con un contagio comunitario amplio, Löfven se vio obligado a asumir un papel más activo. Desde entonces, el gobierno ha intentado ponerse al día. 

Desde el 29 de marzo, prohibió las reuniones públicas de más de 50 personas, comparado con 500 personas antes, y sumó sanciones por incumplimiento. Luego, a partir del 1 de abril, prohibió las visitas a los hogares de ancianos, después de haber quedado claro que el virus había afectado a alrededor de la mitad de las instalaciones para adultos mayores de Estocolmo.

 La estrategia de Suecia resultó ser equivocada por, al menos, tres razones. Por más virtuosos que sean los suecos, siempre habrá irresponsables en cualquier sociedad, y cuando se trata de una enfermedad altamente contagiosa, no hacen falta muchos para causar un daño importante. 

Es más, las autoridades suecas sólo tomaron conciencia de la posibilidad del contagio asintomático, y de que los individuos infectados son más contagiosos antes de empezar a manifestar síntomas, de manera gradual. 

Y, tercero, la composición de la población sueca ha cambiado. Después de años de una inmigración extremadamente alta de África y Oriente Medio, el 25% de la población de Suecia -2,6 millones de un total de 10,2 millones- no tiene ascendencia sueca reciente. El porcentaje es aún mayor en la región de Estocolmo. Los inmigrantes de Somalia, Irak, Siria y Afganistán están altamente sobrerrepresentados entre las muertes por el COVID-19. Esto ha sido atribuido en parte a una falta de información en los idiomas de los inmigrantes.

 Pero un factor más importante parece ser la densidad habitacional en algunos suburbios con muchos residentes inmigrantes, agravada por una proximidad física más estrecha entre generaciones. Es demasiado pronto para un pleno reconocimiento de los efectos del “modelo sueco”. La tasa de mortalidad por el COVID-19 es nueve meses más alta que en Finlandia, casi cinco veces más alta que en Noruega y más de dos veces más alta que en Dinamarca. 

En cierta medida, las cifras podrían reflejar la población mucho mayor de inmigrantes de Suecia, pero las marcadas disparidades con sus vecinos nórdicos son, de todos modos, sorprendentes. Dinamarca, Noruega y Finlandia impusieron políticas rígidas de confinamiento desde un principio, con un liderazgo político fuerte y activo.

 Ahora que el COVID-19 está causando estragos en las residencias para ancianos y otras comunidades, el gobierno sueco ha tenido que dar marcha atrás. Quienes puedan sentirse tentados por el “modelo sueco” deberían entender que una característica que lo define es una tasa de mortalidad más alta."                     (

10.11.23

Los países nórdicos con elevados impuestos aparecen sistemáticamente en los primeros puestos de las clasificaciones internacionales que miden desde la calidad de vida, la democracia y el bienestar hasta la productividad, la competitividad y la innovación... no es una coincidencia... las economías pequeñas y abiertas que fomentan el desarrollo tecnológico necesitan compromisos más amplios en materia de seguridad social para que los ciudadanos acepten los cambios estructurales que los avances tecnológicos traen consigo. Las políticas que crean seguridad social, redistribuyen las oportunidades de vida y combaten la desigualdad de ingresos refuerzan las condiciones de crecimiento a largo plazo... la economía sueca se ha desarrollado gracias a los grandes compromisos públicos, no a pesar de ellos... pero, en la actualidad, observamos serias amenazas para el éxito continuado del modelo social sueco: en particular, la aceptación en el sistema político de un déficit de inversión (incluso de mantenimiento) significativo y en rápido crecimiento, y en su lugar la búsqueda de economías fiscales. Esta falta de inversión amenaza la eficacia y la cohesión económicas del país... Desde la comunidad empresarial sueca se piden inversiones récord en infraestructuras... pero el marco fiscal actual impide al Estado aportar su parte a estas inversiones... Para los ideólogos del mundo empresarial, sin embargo, esto representa una excelente oportunidad para conducir a Suecia hacia una mayor privatización y desregulación, tipos impositivos más bajos, menores compromisos públicos, mayores disparidades de ingresos y menor movilidad social... cuando esta falta de inversión amenaza la competitividad de las empresas y los salarios reales

 "El ex presidente de Estados Unidos Ronald Reagan declaró célebremente: "Las nueve palabras más aterradoras de la lengua inglesa son "Soy del Gobierno y estoy aquí para ayudar"". Esta frase se repite a menudo para afirmar que un Estado activo, con elevados tipos impositivos y amplios compromisos en materia de bienestar, es perjudicial para el empleo, la innovación, la inversión privada y el espíritu empresarial. Pero, ¿es realmente un Estado del bienestar activo un obstáculo para una economía de mercado eficiente?

La realidad no apoya mucho esta afirmación, a pesar de los persistentes esfuerzos de los ideólogos empresariales por describir a Suecia y a otros países desarrollados del bienestar bajo una luz negativa. Por el contrario, los países nórdicos con elevados impuestos aparecen sistemáticamente en los primeros puestos de las clasificaciones internacionales que miden desde la calidad de vida, la democracia y el bienestar hasta la productividad, la competitividad y la innovación. Este éxito no es una coincidencia, sino el resultado de un sistema económico eficiente y promotor de la igualdad.

En los últimos años, los efectos positivos sobre el crecimiento económico de las políticas de bienestar que favorecen la igualdad han sido subrayados por la investigación en ciencias sociales, incluido el personal de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico y el Fondo Monetario Internacional. Cada vez es más difícil aferrarse a teorías anticuadas e inconexas ignorando la realidad. En el debate público sueco, sin embargo, este consenso en desarrollo ha tenido dificultades para llegar a los políticos responsables.
Debate constructivo

Para contribuir a un debate más constructivo sobre el futuro del modelo social del país, los cinco sindicatos de la industria sueca han financiado una Comisión de Productividad Industrial, un proyecto de tres años en colaboración con el think tank de orientación sindical Arena Idé. Su objetivo es aumentar los conocimientos sobre productividad y estimular el desarrollo de políticas desde una perspectiva sindical.

En este marco, la Comisión ha publicado un informe (en sueco), The democratic and investing welfare state: an irrigation system for growth. En él se abordan los nuevos estudios sobre el crecimiento, que contribuyen a entender por qué Suecia y otros Estados del bienestar han tenido tanto éxito económico y social.

Una pieza clave del rompecabezas es que las inversiones que promueven los avances tecnológicos determinan cada vez más el crecimiento en las economías maduras. Estos avances, a su vez, requieren importantes compromisos públicos, que mejoran el capital humano e intelectual de la sociedad. En Suecia, los ingresos fiscales se han utilizado ampliamente para inversiones sociales y de otro tipo, que el mercado necesita para funcionar bien pero que el sector privado por sí solo no puede generar (aunque la inversión pública engendrará efectos multiplicadores en ese sentido).

También ha quedado claro que las economías pequeñas y abiertas que fomentan el desarrollo tecnológico necesitan compromisos más amplios en materia de seguridad social para que los ciudadanos acepten los cambios estructurales que los avances tecnológicos traen consigo. Las políticas que crean seguridad social, redistribuyen las oportunidades de vida y combaten la desigualdad de ingresos refuerzan las condiciones de crecimiento a largo plazo. La confianza social -que, como ha demostrado el politólogo sueco Bo Rothstein, se ve favorecida por los Estados nórdicos de bienestar universal- es una piedra angular del desarrollo económico.

El creciente énfasis de los investigadores en la importancia de los factores sociales para el crecimiento ha llevado a instituciones como la OCDE a cuestionar el antiguo paradigma de que unos impuestos más bajos y un Estado más pequeño son el camino de oro hacia la prosperidad económica. Cada vez se destaca más la importancia de que el Estado garantice un alto nivel de inversión, apoye el desarrollo tecnológico, promueva la inclusión social, garantice una buena sanidad pública y fomente altos niveles de educación. Parece que la economía sueca se ha desarrollado gracias a los grandes compromisos públicos, no a pesar de ellos.

Consenso minado

Al mismo tiempo, no es una ley natural que un sector público más amplio y más políticas de bienestar proporcionen mejores condiciones para una economía productiva. Los compromisos públicos mal diseñados y las instituciones corruptas pueden ser un cubo con fugas para la economía. Sin embargo, los compromisos de bienestar y las inversiones públicas bien diseñadas "irrigarán" el crecimiento.

El enfoque del consenso sueco, centrado en una economía de mercado competitiva con políticas sociales de gran alcance, ha sido crucial para aunar esa sabiduría política y lograr el éxito. El consenso presupone las inversiones públicas subyacentes, que benefician tanto a las empresas como a los ciudadanos y al bienestar social. Sin embargo, se está viendo socavado por la creciente polarización social y las promesas incumplidas en materia de bienestar.

 En la actualidad, observamos serias amenazas para el éxito continuado del modelo social sueco: en particular, la aceptación en el sistema político de un déficit de inversión (incluso de mantenimiento) significativo y en rápido crecimiento, y en su lugar la búsqueda de economías fiscales. Esta falta de inversión -a pesar de que la proporción de deuda pública con respecto al producto interior bruto es sólo de alrededor del 30%, la mitad del límite establecido por las normas fiscales de la Unión Europea- amenaza la eficacia y la cohesión económicas del país.

Desde la comunidad empresarial sueca se piden inversiones récord en carreteras, ferrocarriles, sistemas de agua y alcantarillado, infraestructuras, telecomunicaciones 5G, electricidad y energía. Además, hay una enorme escasez de vivienda, tenemos que invertir mucho en la transición climática y -con la entrada de Suecia en la Organización del Tratado del Atlántico Norte- el presupuesto de defensa tendrá que alcanzar el 2% del PIB. Por último, los sistemas de bienestar del país son profundamente anémicos, el seguro de desempleo sólo proporciona una renta básica y las escuelas y universidades están muy infradotadas.

Silencio ensordecedor

Es evidente que el marco fiscal actual impide al Estado aportar su parte a estas inversiones. Para los ideólogos del mundo empresarial, sin embargo, esto representa una excelente oportunidad para conducir a Suecia hacia una mayor privatización y desregulación, tipos impositivos más bajos, menores compromisos públicos, mayores disparidades de ingresos y menor movilidad social.

Sin embargo, la parte pragmática del mundo empresarial y de los sindicatos guarda un silencio ensordecedor al respecto, a pesar de que la falta de inversión amenaza la competitividad de las empresas y los salarios reales. Esto es crucial para el futuro de Suecia y más voces -más claras y decididas- deben unirse al debate.

Suecia no puede seguir confiando en los logros del pasado. El Estado debe poder tomar prestados fondos sustanciales para las inversiones sociales necesarias para garantizar la prosperidad, el bienestar y la calidad de vida de las generaciones futuras.

Y esto es una verdad universal, no sólo para Suecia."

(Roger Mörtvik, ex secretario de Estado responsable del mercado laboral, la educación y la política social. Daniel Lind es director de investigación de la Comisión de Productividad Industrial. Anteriormente trabajó como economista jefe y director de política en el movimiento sindical sueco. Social Europe, 07/11/23; traducción DEEPL)

7.5.13

Existen dos modelos básicos para hacer frente al agujero bancario: el modelo sueco y el japonés

"Existen dos modelos básicos para hacer frente a los problemas de solvencia bancaria como consecuencia de una crisis de deuda provocada por el estallido de una burbuja financiera o inmobiliaria. El modelo sueco, donde las pérdidas se reconocen hoy, o el japonés, bajo el cual éstas se reconocen conforme los bancos van generando beneficios para absorberlas.

No le quepa ninguna duda que España desde 2008 optó por el modelo japonés: las pérdidas provocadas por los excesos en el sistema financiero solo se reconocen conforme los bancos generan capital para absorberlas. Ello, obvio, es bueno para los bancos y su gerencia, ya que se oculta su verdadera situación, y se persuade además el diseño de políticas para incrementar los beneficios bancarios.

 Véase, como ejemplo, el “carry” que se llevan los bancos españoles pidiendo financiación al Banco Central Europeo y comprando deuda soberana. Sin embargo, es nefasto para la economía ya que distorsiona los precios de los activos financieros e inmobiliarios y el acceso al crédito. En nuestro país, por ejemplo, los precios de las viviendas no han caído lo que deberían por la actuación de los bancos.

 Por contra, las variaciones interanuales del crédito a empresas y familias, en el último dato publicado de febrero de 2013, alcanzó mínimos históricos, -5,8%, mientras que el crédito a las administraciones públicas se disparó por encima del 19%.

Las virtudes del modelo bancario sueco

Bajo el modelo sueco los bancos reconocen hoy las pérdidas derivadas de los excesos de endeudamiento en el sistema financiero, como el que ha habido en nuestro país, especialmente desde 2002. 

La deuda de cada prestatario se reduce a un nivel donde éste pueda permitirse el lujo de hacer frente a los pagos de la misma, pero a su vez el importe de las pérdidas asociadas a dichos préstamos se limita de forma que no suponga la creación de capital para el prestatario. 

De esta manera, cuando los bancos absorben las pérdidas por los excesos de deuda en el sistema, la carga del servicio de la misma se quita de la economía real. El capital que es necesario para el crecimiento, la reinversión, y el soporte del contrato social ya no se dirige al servicio de la deuda, y la economía real empieza a crecer.

Obviamente el modelo sueco es malo para los bancos, particularmente para su capital en libros, y excelente para la economía, ya que evita la distorsión en los precios de los activos financieros e inmobiliarios, y permite el acceso a la financiación, frente a la ocultación de pérdidas bajo el modelo japonés-español. Lo dicho, ¡hay vida más allá de la austeridad!"         (Vox Pópuli, Desde la heterodoxia, 02/05/2013)

13.4.22

El enfoque sueco de la epidemia de Covid ha sido un fracaso. Esta es la conclusión del primer estudio científico sistemático sobre la estrategia de gestión de la pandemia en Suecia dos años después de los primeros brotes... los costes humanos habrían sido significativamente menores en Suecia si se hubieran aplicado medidas más estrictas, sin impactos más perjudiciales para la economía... Se ha ocultado al pueblo sueco hechos tan básicos como que el Sars-Cov-2 se transmite por el aire, que las personas asintomáticas pueden ser contagiosas y que las mascarillas protegen tanto al portador como a los demás... A muchos ancianos se les administró morfina en lugar de oxígeno, a pesar de los suministros disponibles, acabando efectivamente con sus vidas... la narrativa común es que los que están en los hogares de ancianos están destinados a morir pronto de todos modos... Suecia obtuvo la puntuación más baja en cuanto a la accesibilidad de las camas de cuidados intensivos según un estudio de 14 países europeos... También se ha informado de la desigualdad y la injusticia social como resultado de la respuesta de Suecia, en particular con los ancianos, las personas en residencias de ancianos, las personas de origen inmigrante y los grupos socioeconómicamente menos favorecidos (incluidos los jóvenes) afectados por el exceso de mortalidad

 "El enfoque sueco de la epidemia de Covid ha sido un fracaso. Esta es la conclusión del primer estudio científico sistemático sobre la estrategia de gestión de la pandemia en Suecia dos años después de los primeros brotes, publicado en Humanities & Social Sciences Communications vía Nature.com.

Como es sabido, el enfoque de Suecia se orientó a evitar un cierre de la sociedad para limitar al máximo los daños económicos, buscando una inmunidad de rebaño "natural" y no imponiendo nunca cierres ni restricciones a la libertad de comercio y movimiento de los ciudadanos, sino confiando en la responsabilidad individual (los restaurantes y las escuelas para menores de 16 años, por ejemplo, permanecieron abiertos y con asistencia durante toda la pandemia).

 "Esta estrategia sueca de laissez-faire ha tenido un gran coste humano para la sociedad sueca" y "varios estudios han demostrado que los costes humanos habrían sido significativamente menores en Suecia si se hubieran aplicado medidas más estrictas, sin impactos más perjudiciales para la economía", escriben los autores del estudio, científicos de universidades de Bélgica, Suecia y Noruega, un "equipo multidisciplinar con formación en epidemiología, medicina, estudios religiosos, historia, ciencias políticas y derechos humanos". que fue "asesorado por varios expertos independientes nacionales e internacionales", revisó todos los "artículos científicos relevantes revisados por pares y publicados sobre la gestión de la pandemia en Suecia y los demás países nórdicos" y "trató de recopilar todas las conversaciones por correo electrónico, las agendas de las reuniones, las notas de las reuniones y los comunicados de prensa de las partes implicadas en el proceso de toma de decisiones a nivel nacional" invocando "las leyes de libertad de información".

 El gobierno sueco delegó la gestión de la pandemia en la Agencia de Salud Pública, pero desde 2014 había despedido o trasladado a todos sus asesores científicos más influyentes al Instituto Karolinska. "Con esta configuración, la autoridad carecía de experiencia y podía ignorar los hechos científicos", explica el informe.

 "La Agencia de Salud Pública no basó su asesoramiento en pruebas científicas, sino en ideas preconcebidas sobre las pandemias de gripe y la inmunidad de los rebaños, basándose principalmente en un pequeño grupo asesor con un enfoque disciplinario estrecho y una experiencia demasiado limitada", fue "sistemáticamente incorrecta en sus evaluaciones de riesgo, e ignoró las pruebas científicas sobre las estrategias de supresión, la transmisión por el aire".

 También ha "tachado de posiciones extremas los consejos de los científicos nacionales y de las autoridades internacionales, haciendo que los medios de comunicación y los organismos políticos acepten su política en su lugar" (Aquí la entrevista con el director de la estrategia de Estocolmo: "No hay bloqueo y ahora no hay segunda ola").

Se ha ocultado al pueblo sueco hechos tan básicos como que el Sars-Cov-2 se transmite por el aire, que las personas asintomáticas pueden ser contagiosas y que las mascarillas protegen tanto al portador como a los demás", prosigue el informe. Las consecuencias prácticas de esta elección han sido perjudiciales.

 Así los describe el informe publicado por Nature.com:

- "A muchos ancianos se les administró morfina en lugar de oxígeno, a pesar de los suministros disponibles, acabando efectivamente con sus vidas".

- "La decisión de proporcionar cuidados paliativos a muchos adultos mayores es muy cuestionable; muy pocos adultos mayores fueron ingresados por Covid 19. Se denegó un tratamiento adecuado (que podría salvar la vida) sin examen médico y sin informar al paciente o a su familia ni pedirles permiso. Muchos funcionarios siguieron negando cualquier responsabilidad, y sólo hubo una protesta pública limitada en Suecia cuando esto salió a la luz, la narrativa común es que los que están en los hogares de ancianos están destinados a morir pronto de todos modos."

- "Durante la primavera de 2020, muchos individuos no fueron admitidos en los hospitales y ni siquiera recibieron un examen de salud al no ser considerados de riesgo, lo que provocó que los individuos murieran en casa a pesar de buscar ayuda. Además, en la región de Estocolmo se disponía de instrucciones de triaje que indicaban que las personas con comorbilidades, índice de masa corporal superior a 40 kg/m2 y edad avanzada (más de 80 años) no debían ingresar en las unidades de cuidados intensivos, ya que era "improbable que se recuperaran"".

 "A pesar de los preocupantes indicios de que varios hospitales sobrepasaban sus límites, la Agencia de Salud Pública y el gobierno siguieron afirmando que todavía había camas de UCI disponibles en Suecia, y que su estrategia no fracasó, ya que pudieron mantener la infección en niveles que el sistema sanitario podía manejar. Sin embargo, Suecia obtuvo la puntuación más baja en cuanto a la accesibilidad de las camas de cuidados intensivos según un estudio de 14 países europeos que analizó el impacto en las tasas de mortalidad de Covid 19".

- "La Agencia de Salud Pública negó o restó importancia al hecho de que los niños pudieran ser infecciosos, desarrollar enfermedades graves o impulsar la propagación de la infección en la población; mientras que sus correos electrónicos internos indican su objetivo de utilizar a los niños para propagar la infección en la sociedad."

- "También se ha informado de la desigualdad y la injusticia social como resultado de la respuesta de Suecia, en particular con los ancianos, las personas en residencias de ancianos, las personas de origen inmigrante y los grupos socioeconómicamente menos favorecidos (incluidos los jóvenes) afectados por el exceso de mortalidad. Esta narrativa de desigualdad fue comunicada abiertamente por los funcionarios, incluida la Agencia de Salud Pública, afirmando que "la infección por coronavirus en las residencias de ancianos puede haber sido propagada por el personal que no domina el idioma sueco", "tenemos una mayor prevalencia debido a la mayor población inmigrante", "sólo los extranjeros enferman", "sólo las personas que parecen turistas llevan mascarillas en público". No se han hecho esfuerzos significativos para disminuir estas disparidades".

Además de las cuestionables decisiones sanitarias, el estudio destaca la falta de transparencia de las autoridades suecas, e incluso habla de "secretismo, encubrimiento y manipulación de datos". "Por ejemplo, aunque muchas de las personas implicadas declararon públicamente que las mascarillas eran innecesarias, o incluso "peligrosas" o contraproducentes, posteriormente afirmaron que siempre estuvieron a favor de su uso. La Autoridad Sueca del Medio Ambiente Laboral y el Epidemiólogo del Estado han empezado incluso a borrar los correos electrónicos sobre el tema solicitados por los periodistas. Aunque esto es ilegal, la práctica de ocultar información y borrar correos electrónicos se generalizó entre los organismos oficiales durante la pandemia, dando lugar a la llamada "gestión en la sombra", ya que aparentemente el riesgo de sanciones legales es muy bajo para los que están en el poder", dice el informe.

Las conclusiones son una condena poco atractiva de la política sueca que también arroja sombras inquietantes sobre su democracia. "Esta pandemia ha puesto de manifiesto varios problemas estructurales en la sociedad sueca, a nivel político y judicial, en la asistencia sanitaria, en los medios de comunicación oficiales y en la burocracia, con la descentralización, la falta de responsabilidad e independencia y la negación de información precisa y completa al público como problemas recurrentes a diferentes niveles." De nuevo: "El cuestionamiento crítico, incluso por parte de científicos y expertos de renombre internacional, se convirtió en algo arriesgado, incluso peligroso, en un país en el que el conformismo era fomentado por los medios de comunicación nacionales". Según los autores del estudio, existía un "problema de evasión de responsabilidades, gobierno autocrático, encubrimiento y secretismo" similar a la "sovietización" política. "Se esperaba una confianza unidireccional en las "autoridades" por parte de toda la población", explican. "La protección de la "imagen sueca" a nivel nacional e internacional parecía ser más importante que la protección de la vida de los habitantes de Suecia, incluidos los trabajadores sanitarios, los ancianos, las personas con factores de riesgo (por ejemplo, comorbilidades), los grupos minoritarios y las personas socioeconómicamente menos favorecidas. Así lo demuestra el elevado exceso de mortalidad en estos grupos, la falta de equipos de protección personal adecuados y la denegación de asistencia sanitaria. Sigue habiendo una falta de conciencia ética y de capacidad para incluir el razonamiento ético en los procesos de toma de decisiones; y una falta de compasión por las víctimas de la pandemia".

El informe nunca lo menciona explícitamente, pero, como es bien sabido, el arquitecto de la estrategia sueca contra los cóvidos es el ex epidemiólogo estatal Anders Tegnell, de 65 años. "Antiguo" porque dimitió el 9 de marzo, poco antes de la publicación del estudio sobre el fracaso de su estrategia. En ese momento, la Agencia de Salud Pública sueca dijo que Tegnell había dimitido para ir a trabajar como "experto de alto nivel de la Organización Mundial de la Salud" para coordinar la vacunación contra el Covid en los países pobres. Luego, tras la publicación del informe en Nature, tuvo que rectificar y explicar que el anuncio del nombramiento había sido prematuro: "Pensábamos que el proceso había terminado, pero ahora nos damos cuenta de que fue un error por nuestra parte", dijo el portavoz Christer Janson a la agencia de noticias Bloomberg. "La OMS pidió a Suecia apoyo técnico para esta asociación recién creada, y como nombramos a Tegnell en coordinación con el gobierno sueco pensamos que todo estaba resuelto".                (Elena Tebano, Corriere della Sera, 12/04/22)

25.11.24

Hace más de un año que los trabajadores suecos se declararon en huelga contra Tesla... Es la primera y única huelga contra Tesla en todo el mundo. Y se ha convertido en la huelga más prolongada en Suecia desde hace un siglo... El año pasado se produjo una oleada de huelgas de solidaridad de otros sindicatos para bloquear el envío de coches Tesla a los puertos suecos, detener la limpieza de las instalaciones de Tesla, retener los envíos postales, incluidas las nuevas matrículas, a todas las oficinas de Tesla e impedir que las estaciones de carga de Tesla se conectaran a la red eléctrica. Tesla ha perdido repetidamente batallas legales contra estas huelgas de solidaridad... Participan doce sindicatos suecos y tres nórdicos, entre ellos el noruego Fellesforbundet y el danés 3F Transport. Mientras tanto, Tesla ha traído rompehuelgas del Reino Unido, Francia, Italia, España, Finlandia, Dinamarca y muchos otros países europeos para cubrir a los 52 trabajadores en huelga, casi la mitad de los mecánicos de Tesla en el país... El sindicato United Auto Workers quiere organizarse en las fábricas de Tesla en los Estados Unidos y el poderoso sindicato alemán IG Metall trata de hacer lo mismo en Grünheide, donde se encuentra la única fábrica europea de Tesla. Tal como ha declarado Johan Järvklo, secretario internacional de IF Metall: «Se trata realmente de una lucha mundial y Suecia está actualmente en primera línea»... Tal como afirmó Esther Lynch, secretaria general de la Confederación Europea de Sindicatos: «Musk puede inventarse sus propias reglas cuando llegue a Marte, pero si quieres hacer negocios en Europa tienes que moverte de acuerdo con las reglas de Europa y eso significa respetar nuestra tradición de negociación colectiva» (German Bender)

 "Las elecciones presidenciales norteamericanas no han sido para Elon Musk la única cita de alto riesgo en perspectiva. Hace más de un año que los trabajadores suecos se declararon en huelga contra Tesla, su gigante del automóvil eléctrico. El sindicato sueco IF Metall ha exigido mejores salarios, prestaciones y condiciones para los mecánicos de los talleres de reparación de Tesla en todo el país, pero lo que fundamentalmente está en juego es el modelo de negociación colectiva del mercado laboral sueco, que Musk se niega a reconocer.

Es la primera y única huelga contra Tesla en todo el mundo. Y se ha convertido en la huelga más prolongada en Suecia desde hace un siglo. En abril, tras seis meses de conflicto, declaró Musk: «En realidad, creo que la tormenta ha pasado ya en ese frente, creo que las cosas van razonablemente bien en Suecia». Ni era cierto eso entonces, ni lo es ahora.

El año pasado se produjo una oleada de huelgas de solidaridad de otros sindicatos para bloquear el envío de coches Tesla a los puertos suecos, detener la limpieza de las instalaciones de Tesla, retener los envíos postales, incluidas las nuevas matrículas, a todas las oficinas de Tesla e impedir que las estaciones de carga de Tesla se conectaran a la red eléctrica. Tesla ha perdido repetidamente batallas legales contra estas huelgas de solidaridad, y recientemente se vio obligada a pagar 6,5 millones de coronas suecas (468.000 libras) en costas legales al servicio postal sueco, PostNord.

Participan doce sindicatos suecos y tres nórdicos, entre ellos el noruego Fellesforbundet y el danés 3F Transport. Mientras tanto, Tesla ha traído rompehuelgas del Reino Unido, Francia, Italia, España, Finlandia, Dinamarca y muchos otros países europeos para cubrir a los 52 trabajadores en huelga, casi la mitad de los mecánicos de Tesla en el país.

Aunque es legal según la legislación sueca, el uso de rompehuelgas es anatema tanto para los sindicatos como para los empresarios de los países nórdicos, donde las reglas y normas no escritas son esenciales para su modelo de protección de los trabajadores, que se basa en convenios colectivos entre empresa y empleados negociados a través de un sindicato. En Suecia, casi el 90% de la mano de obra está cubierta por convenios colectivos en todos los sectores. En lo que respecta a Tesla, esto parece preocupar poco a su director general, notoriamente antisindical.

Sin embargo, la batalla tiene implicaciones mucho más allá de este rincón más septentrional de Europa. El sindicato United Auto Workers quiere organizarse en las fábricas de Tesla en los Estados Unidos y el poderoso sindicato alemán IG Metall trata de hacer lo mismo en Grünheide, donde se encuentra la única fábrica europea de Tesla. Tal como ha declarado Johan Järvklo, secretario internacional de IF Metall: «Se trata realmente de una lucha mundial y Suecia está actualmente en primera línea».

Desde el punto de vista sindical, permitir que Tesla se salga con la suya sin firmar un convenio podría animar a otros empresarios de Suecia y Europa a hacer lo propio. Y desde el punto de vista de Tesla, existe la preocupación de que decir sí a la negociación colectiva en Suecia pueda ser utilizado como palanca por los sindicatos de otros países donde Tesla tiene fábricas y muchos más empleados. En Suecia, Tesla sólo tiene concesionarios, oficinas, talleres de reparación y estaciones de carga.

Aunque pueda ser comprensible la aprensión de Tesla, se deriva de una comprensión limitada de los sistemas europeos de relaciones laborales. Afiliarse a un sindicato es un derecho fundamental de todos los trabajadores suecos, y casi la mitad de los mecánicos de la empresa en Suecia están sindicados. Esto significa que, por ley, Tesla tiene que negociar con el sindicato muchas cuestiones, aunque no se haya firmado ningún convenio colectivo. IF Metall presentó recientemente una demanda contra Tesla por no informar ni negociar con los miembros del sindicato los cambios en el lugar de trabajo, de acuerdo con la legislación laboral sueca.

Además, en algunas partes de Europa, los convenios colectivos con una empresa de un sector o región se extienden por ley a la mayoría de las demás empresas de ese sector o región. Es el caso de Austria, España, Países Bajos, Finlandia y Francia, donde las empresas deben cumplir los convenios colectivos ampliados, los hayan firmado o no.

Y resulta que Tesla ya tiene convenios colectivos en Europa. Aunque representantes de la empresa declarasen el año pasado que Tesla «no tiene ningún convenio colectivo en ninguna parte del mundo», mi investigación ha descubierto tres convenios locales entre Tesla Francia y el mayor sindicato de Francia, la CFDT (están registrados en Légifrance, la página digital oficial del gobierno francés para la publicación de documentos legales como los convenios colectivos). Creo que este nuevo hallazgo podría ayudar a resolver el estancamiento sueco y evitar conflictos en otros países.

¿Por qué? Bueno, como Tesla ya tiene que cumplir convenios colectivos sectoriales en muchos países, y hasta tiene convenios locales en Francia, no sentaría precedente alguno si hiciera lo mismo en Suecia. Así que debería empezar a ver a los sindicatos como un socio con el que negociar, en lugar de verlos como un enemigo.

Hasta la misma política global de Tesla en materia de derechos humanos afirma que «de conformidad con la legislación local, Tesla respeta el derecho de los trabajadores a formar y afiliarse a sindicatos de su propia elección... o a formar y afiliarse a otros órganos representativos de los empleados... para negociar colectivamente». Si la empresa se atuviera al espíritu de esta política, lo más seguro es que fuera perfectamente capaz de adaptarse a los reglamentos y normas de los distintos países y evitar que esta huelga innecesaria en Suecia se prolongara más allá de su segundo año.

Tal como afirmó Esther Lynch, secretaria general de la Confederación Europea de Sindicatos: «Musk puede inventarse sus propias reglas cuando llegue a Marte, pero si quieres hacer negocios en Europa tienes que moverte de acuerdo con las reglas de Europa y eso significa respetar nuestra tradición de negociación colectiva»."

(German Bender , es analista jefe de Arena, un centro sueco de expertos y orientación progresistas, SinPermiso, 14/11/24,  fuente The Guardian, 1 de noviembre de 2024)

13.6.18

El primer Bitcoin estatal (serio) puede ver la luz en... Suecia. Lo que haría que el Banco Central Sueco recuperase todo o parte del control de la moneda

"(...) Sí, en Suecia hay un serio debate político, académico e incluso social sobre si el país debe empezar a “acuñar” sus propios Bitcoins. (...)

También hemos visto más recientemente cómo Suecia es uno de los países pioneros en la adopción de la sociedad sin efectivo. Es cierto que actualmente hay un debate abierto en el país sobre la conveniencia o no de dar este electrónico paso. Desde estas líneas ya les analizamos este tema y nos posicionamos al respecto, según pueden leer en “Suecia es la cuna de la sociedad sin efectivo, y ahora se rebela contra ella”.

Pero el hecho es que, se traduzca finalmente en un cambio socioeconómico o no, los suecos han sido de los primeros en plantearse un paso más allá en la innovación socioeconómica. 

Tan seriamente como que, independientemente del desenlace final del debate y de una posible “marcha atrás” de la sociedad sin efectivo, hoy por hoy en Suecia tan sólo un 2% del PIB se traduce en billetes o monedas en circulación, mientras que en USA, en Suiza o en la Zona Euro, las cifras están en torno al 10%, y en Japón se duplica ampliamente este porcentaje.  (...)

Hay que empezar diciendo que los suecos no han sido los primeros en valorar la adopción de una criptomoneda estatal. De hecho, ese primer Bitcoin “serio” tan intencionado del título pretende no pasar por alto este hecho. Y el hecho es que fue Venezuela el primer país que, no sólo se ha planteado la cuestión seriamente, sino que incluso ha decidido emitir el famoso Petro.

Eso, sí, también deben tener en cuenta que, como habrán leído en el análisis anterior del Blog Salmón, esta cripto-moneda es de todo menos seria, o al menos deberíamos decir que es poco recomendable de cara a otorgarle confiabilidad para depositar en ella nuestros ahorros. Recuerden que esa confiabilidad (junto con su adopción y la posibilidad de usarla en cualquier transacción) es precisamente de lo que se trata a la hora confiar el resultado del sudor de nuestras frentes a una moneda.

Lo que da mayor veracidad y seriedad a los planteamientos de la adopción de un Bitcoin sueco, frente a las elucubraciones de otros países, es lo nerviosos que se están poniendo los bancos suecos, que recuerden que son sus potencialmente mayores damnificados (o al menos sobre los que mayor impacto puede tener). Es por este motivo por lo que nos hemos decidido a traerles este análisis ahora.

Lo cierto es que sólo mencionarlo, el Bitcoin sueco que hace temblar a los miembros actuales de la ecuación monetaria (la banca tradicional), pues hay que despejar la incógnita que supone la adopción de una cripto-moneda. Y lo disruptivo del avance se traduce en un alto grado de la ecuación, por lo tanto con muchas y dispares soluciones posibles. 

 Ahí reside la gran complejidad de este tema: no se puede prever a ciencia cierta todas las implicaciones últimas para una socioeconomía que puede acabar teniendo adoptar una cripto-moneda.

Pero los bancos suecos no están precisamente tan preocupados por las consecuencias socioeconómicas de entrar en la cripto-sociedad, como por el riesgo que puede suponer para su modelo de negocio tradicional. Efectivamente, una cripto-adopción tendría sus ventajas para todos, pero en su caso indudablemente pesarán más el potencial impacto en sus balances y en su poder actual.

Una de esas ventajas sería profundizar en esa tendencia inaugurada en los países nórdicos con la llegada de la sociedad sin efectivo. El Bitcoin sueco sería, al fin y al cabo, otra forma de dinero electrónico. 

Por ello comparte con el dinero electrónico las ventajas obvias en cuanto a facilidad de uso, ubicuidad, rapidez de transacciones independientemente del importe, reducir el fraude, etc. Evidentemente, una cripto-moneda sueca también conllevaría esos riesgos tecnológicos y de seguridad nacional que ya les analizamos en el artículo anterior sobre la sociedad sin efectivo en Suecia.

Pero hay otros factores diferenciales nuevos en la adopción de una cripto-moneda estatal frente al dinero electrónico “a secas”. Dejo al propio juicio de los lectores si ésta es una ventaja sólo para los estados, o también para los ciudadanos en general, pero el hecho es que un Bitcoin estatal le daría la vuelta a la tortilla del criptosistema. Un Bitcoin estatal devolvería a los Bancos Centrales el protagonismo económico que ahora ven tan en riesgo con un Bitcoin descentralizado que escapa totalmente a su control.

Un Bitcoin sueco, por mucho que fuese una cripto-moneda, por mucho que estuviese basado también en Blockchain, de alguna manera haría que el Banco Central Sueco recuperase todo o parte del control de la moneda que le quitaría una cripto-moneda descentralizada. Recuerden que Bitcoin, al fin y al cabo, es un software, y como tal admite muchas implementaciones posibles. El problema no es que la ristra final de unos y ceros la haya escrito un estado o un nodo descentralizado, sino los requisitos con los que se decide que esa ristra de bits sea escrita.

No duden de que uno de los requisitos funcionales de cualquier Banco Central sería el de controlar su emisión como poco: en ello les va su poder, su capacidad de influencia, y la posibilidad de regular una economía que, no lo olviden, de alguna manera tiene que ser regulada.

Es una quimera pensar que Bitcoin sólo va a traer idílicas ventajas, y que no tiene ningún riesgo implícito. Riesgos hay, y muchos más que que se facilite enormemente la posibilidad de ser atracado y que le roben todo su dinero limpiamente. Igualmente irreal es pensar que una economía puede autorregularse sola al 100%, bien sea en un modelo hiper-liberal sin apenas reguladores ni estados, bien sea en un modelo descentralizado sin nadie pueda poner orden cuando la cosa se desmande (y siempre lo hace porque la realidad acaba superando a la ficción).

¿Un Bitcoin estatal es realmente una buena idea? Sí y… no tanto…

Regular de alguna manera (y algo) habrá que regular sea como fuere, y con un Bitcoin descentralizado resulta prácticamente imposible. Y la mera imposibilidad de hacerlo ya es un gran riesgo para el caso de que la realidad sorprenda a los más ciber-punks, y acabe demostrando que la anarquía financiera no funciona.

No pretendo entrar en el debate de si esta anarquía financiera funcionaría o no. Simplemente trato de decir que, si el resultado es que no funciona, con Bitcoin no habrá posibilidad de regular apenas de ninguna forma. Y tengan en cuenta que, tras una cripto-adopción masiva, la marcha atrás sería difícil y dolorosa, contando además que por en medio ha podido caerse durante meses el sistema financiero de muchos países.

Ya analizamos para ustedes algunos de estos evidentes riesgos, y en los que la cripto-esfera muchas veces no repara, como por ejemplo hicimos con el análisis que exponía la indefensión de los inversores ante la falta de transparencia que traería a los mercados la adopción masiva del anonimato inherente a la actual concepción de la cripto-economía.

También saben que les hemos hablado en muchas ocasiones del riesgo de una cripto-burbuja que, cuanto más tiempo pasa a medio gas un 60% por debajo de máximos, más confirma su anterior existencia sobre la que les advertimos en su momento (y tengan en cuenta que llevamos ya unos meses en este cripto-terreno de nadie).

Es cierto que un Bitcoin estatal supone renunciar a muchos de los planteamientos más idealistas de los ciber-punks más visionarios de los noventa. Pero no es menos cierto que, en economía, lanzarse al vacío sin red es un riesgo colosal. La cuestión clave es dilucidar si ese riesgo es mayor o menor que que la red esté tensada por un Banco Central.

Ante el riesgo inasumible de un posible colapso financiero, un Bitcoin estatal se antoja una prudente solución a medio camino entre el Bitcoin descentralizado más idealista y el dinero fiduciario actual. Un Bitcoin estatal permitiría disfrutar de muchas de las ventajas de un Bitcoin descentralizado (también compartiendo algunos de sus riesgos), a la par que hereda algunas de las características necesarias del papel moneda actual.

No puedo negarles que lo mismo ocurre con algunas de las desventajas, pero el punto es que una de las desventajas que se quedan fuera es la mayor de todas: el riesgo de colapso socioeconómico. Y sí, no es el cuento de que viene el lobo. Es un riesgo real del cual los anales de la Historia Económica ya han dado cuenta varias veces con el correr de los siglos, y recuerden que actualmente estamos asistiendo en directo a uno de ellos.

Para los más “conspiranoicos” (entre los cuales en ocasiones podría llegar a incluirme), antes de que pongan el grito en el cielo, recuerden que ese software que es un Bitcoin estatal admite muchos requisitos funcionales y técnicos, y muchos grados posibles de descentralización. El problema no está en que se abogue por un Bitcoin estatal, sino en cómo ese Bitcoin estatal sea finalmente implementado.

Y claro, aquí es donde me siento algo ciber-punk, porque precisamente el propio sector financiero al que amenaza será el que más trate de influir (e influya) en su definición. Seguramente, por este tipo de motivos sea por lo que Satoshi Nakamoto decidió liberar Bitcoin por sorpresa, con nocturnidad y con alevosía: porque si no, nunca habría llegado a ver la luz. Y además lo hizo bajo un (por ahora) inquebrantable anonimato, porque si no lo más probable es que él ahora mismo estuviese (como poco) a la sombra."            ( , El blog salmón, 11/06/18) 


Como alternativa a la salida del euro y para conseguir la soberanía financiera:  europeseta electrónica

Existe una descripción con mucho humor, de economía-ficción, sobre los beneficiosos efectos que se producirían si en Italia, el gobierno impusiera una moneda digital (allá por el 2020), para salir de la quiebra económica y política a la que la permanencia en el euro habría llevado al país. El objetivo se conseguiría rápidamente.

Los únicos perjudicados, los especuladores de la deuda. Ver: J. D. Alt: ‘Europa, 2020: una ucronía iluminadora’. http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=5467  )
Los artículos de Juan José R. Calaza (Juan José Santamaría y Juan Güell) muestran con gran claridad las ventajas de una europeseta electrónica de circulación interna: 
 

Para entender la europeseta electrónica. Qué es y, sobre todo, qué no es. Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2012/12/02/entender-europeseta-electronica/720458.html
Para salir de la crisis sin salir del euro: España debe emitir europesetas (electrónicas). Enlace: http://www.farodevigo.es/opinion/2011/11/27/salir-crisis-salir-euro-espana-debe-emitir-europesetas-electronicas/601154.html

Las europesetas electrónicas, complementarias al euro, estimularán el crédito sin efectos colaterales perversos. Enlace:  http://www.rebelion.org/noticia.php?id=165815

Juan Torres insiste en que es necesario emitir una moneda complementaria al euro. Sus artículos:



Más información en: 'Si Grecia, España, o Andalucía emitiesen una moneda digital, respaldada por la energía solar instalada en sus tejados, alcanzarían la soberanía financiera. La de dar créditos a familias y empresas':    http://comentariosdebombero.blogspot.com.es/2014/06/si-una-autonomia-o-una-gran-ciudad.html

23.6.10

La nacionalización de la banca sueca

"De las diferentes crisis financieras históricas, probablemente sea la que sufrió Suecia a principios de los años 90 la que nos permite ver que medidas para superar la crisis se pueden tomar para solucionar con éxito y pagando una factura relativamente baja, por eso creo que vale la pena dedicarle un post a la crisis Sueca y repasar las medidas que se tomaron a ver si nos sirve de guía e inspiración. 

La Crisis Sueca de principios de los 90, tenía una naturaleza muy similar a la que estamos sufriendo hoy en día a nivel global. Concretamente en 1990 fue el año en que pinchó la burbuja inmobiliaria en Suecia, entre 1990 y 1995 los precios de la vivienda en Suecia se desplomaron un 25%, los préstamos morosos alcanzaron un ratio del 11%, lo que puso en jaque a los bancos suecos que dependían de forma muy importante de la financiación exterior (¿os es familiar con la situación española?).

En el caso de Suecia, las pérdidas acumuladas por las primera 7 entidades financieras llegaron a suponer el 12% del PIB Sueco y el importe de los créditos morosos superó con creces los fondos propios de las entidades financieras suecas…es decir el sector bancario sueco entró en una quiebra mayúscula.

Soluciones tomadas para tratar de enderazar la situación, pues básicamente dos:

1- Garantizar deuda bancaria: A finales de 1992 el gobierno sueco decidió garantizar sin limite todas las deudas bancarias aunque no garantizó el capital de los accionistas. El objetivo era conseguir que los inversores siguieran prestando a los bancos suecos. 

En la crisis actual, auqnue se han garantizado cubrir la deuda de los bancos por parte de los gobiernos, en muchos casos es una garantía parcial y no es ilimitada y generalmente va destinada a cubrir parcialmente las nuevas emisiones de deuda (vía avales).

2- Nacionalización y Bancos Malos: Sin embargo aunque un banco insolvente pueda tener acceso al crédito, este no deja de ser un banco insolvente, con lo que los directivos del banco suelen tener tendenciao bien a reducir los préstamos asegurando sólo las operaciones de máxima solvencia para poder ir recuperando la solvencia del banco lentamente o bien se pasan al extremo contrario y empiezan a financiar operaciones de alto riesgo y alta rentabilidad rezando que salgan bien y así generar más beneficios para recuperar la solvencia.

A cambio de la garantía anterior (punto nº1) el Gobierno exigió realizar auditorías severas haciendo aflorar todas las pérdidas posibles en los bancos suecos. Después de dichas auditorías, se vio claro que los dos principales bancos suecos, Gota y Nordbanken eran insolvente y se procedió a su inmediata nacionalización, paralelamente se crearon dos nuevas entidades o “bancos malos”denominadas Securum y Retriva que fueron capitalizadas por el gobierno y adquirieron los créditos malos de la banca, en concreto se hicieron con el 21% de los activos del Nordbanken y el 45% de los activos del Gota.

Los “bancos malos”, Securum y Retriva, fueron gestionados como una firma de private equity o de gestión de activos, se dedicaron a mejorar la solvencia de los activos que habían adquirido y ponerlos a la venta. De los 4.500 millones de dólares que el gobierno invirtió en dichas entidades, al final le fueron devueltos 1.800 millones de dólares, con un saldo negativo para el contribuyente de 2.700 millones de dólares.

Finalmente el Nordbanken y el Gota una vez saneados fueron de nuevo privatizados. Y en total se estima que el rescate bancario sueco le costó al contribuyente un 2% del PIB del país, una factura relativamente baja para poder salir de semejante embrollo.

En Europa y EEUU, de momento aún estamos en una aplicación parcial de la fase 1, que combina garantías parciales de deuda con inyecciones de capital, una especie de ni chica ni limoná, de momento los EEUU llevan inyectados en ayudas a la banca 1,5 billones de USD y Europa cerca de 2,3 billones de euros (UK, Alemania, Francia, España, Portugal, Austria, Holanda, Suiza), creo que si no nos queremos ver con una crisis a la Japonesa, me temo que empieza a tocar a coger el toro por los cuernos y dejarse de medias tintas, toca garantizar el total de las deudas y depósitos del sistema financiero, toca obligar a los bancos que hagan aflorar todos sus activos dudosos, toca nacionalizar entidades y toca crear bancos malos, cuando más tardemos en tomar estas medidas más nos veremos ante una crisis a la Japonesa o peor, y la diferencia puede suponer o bien liquidar esta crisis en 5 años o bien soportar más de 10 años de crisis y una elevada factura." (Naranja Revista, 'La Solución Sueca a la Crisis Bancaria', sábado, 07 de marzo de 2009 a las 5:02)