1.9.26

Roger Senserrich: ¿Os acordáis, el año pasado, cuando Trump se puso a decir que Canadá debería ser anexionado por Estados Unidos y pasar a ser el 51º estado? Trump no estaba bromeando. El buen hombre no entiende qué es un déficit comercial, no entiende qué es una alianza, no entiende qué es un acuerdo entre estados, y realmente cree que Canadá debería formar parte de Estados Unidos. Este hombre es exactamente quien dice ser, y no está fingiendo ser tonto para conseguir clics en redes sociales mientras pone videos generados con IA de una idiotez extravagante en su cortijo en internet. Es así de lerdo, y no hay nada más que hacer... El presidente de los Estados Unidos quiere anexionar Canadá, cree que los aranceles son la mejor medida económica del mundo conocido y está convencidísimo que está haciendo un gran trabajo porque eso es lo que su amiga Natalie le cuenta, y no hay nada más que hacer... Mark Carney fue el primero, creo, en entender que con Donald Trump no es posible razonar o llegar a acuerdos, porque el cerebro de Trump es básicamente esa imagen de la cabeza de Homer Simpson con un mono chillando y tocando los platillos sin cesar... La única forma de lidiar con este hombre es, francamente, marear la perdiz hasta que se aburra, y enviarle a pastar cuando pida una burrada. Darle la razón o concesiones no sirve de nada y no va a apaciguar su troleo, porque Trump no cree en la existencia de acuerdos que beneficien a ambas partes. Si cedes, lo único que percibe es debilidad y la posibilidad de volver al cabo de diez minutos con condiciones aún más extravagantes... Canadá, sin duda, se comerá un marrón económico importante con estos aranceles... Entre humillaciones constantes e inútiles y plantarse, no obstante, es preferible lo segundo, mientras busca nuevas alianzas... Esta semana Carney asistirá al debate sobre el estado de la Unión Europea en Estrasburgo, el primer jefe de un gobierno de un tercer país en hacerlo. El año pasado bromeaba que quizás Canadá debería plantearse solicitar el ingreso en la UE... Quizás no sea una idea del todo absurda (evidentemente, el primero en entender que con Trump no es posible llegar a acuerdos fue Pedro Sánchez, y al plantarse para que España no sufriera humillaciones constantes, y buscar la alianza china para reindustrializar nuestro país, ha sido atacado de todas las formas posibles... la última, en Ceuta)

"(...) La esencia de Trump              

¿Os acordáis, el año pasado, cuando Trump se puso a decir que Canadá debería ser anexionado por Estados Unidos y pasar a ser el 51º estado? ¿Eso que parecía una estupidez para provocar, que nadie podía ser tan tonto? Ya sé que me repito, pero estamos en las mismas:

Trump no estaba bromeando. El buen hombre no entiende qué es un déficit comercial, no entiende qué es una alianza, no entiende qué es un acuerdo entre estados, y realmente cree que Canadá debería formar parte de Estados Unidos. Este hombre es exactamente quien dice ser, y no está fingiendo ser tonto para conseguir clics en redes sociales mientras pone videos generados con IA de una idiotez extravagante en su cortijo en internet. Es así de lerdo, y no hay nada más que hacer.

Así que el lago Ontario es, en los mapas oficiales de Estados Unidos, el “lago América” porque Trump estaba intentando obligar a los canadienses a que abandonaran cualquier política comercial autónoma y estos le enviaron a la mierda.

El presidente de los Estados Unidos quiere anexionar Canadá, cree que los aranceles son la mejor medida económica del mundo conocido y está convencidísimo que está haciendo un gran trabajo porque eso es lo que su amiga Natalie le cuenta, y no hay nada más que hacer.

Negociando con Trump

Mark Carney fue el primero, creo, en entender que con Donald Trump no es posible razonar o llegar a acuerdos, porque el cerebro de Trump es básicamente esa imagen de la cabeza de Homer Simpson con un mono chillando y tocando los platillos sin cesar.

La única forma de lidiar con este hombre es, francamente, marear la perdiz hasta que se aburra, y enviarle a pastar cuando pida una burrada. Darle la razón o concesiones no sirve de nada y no va a apaciguar su troleo, porque Trump no cree en la existencia de acuerdos que beneficien a ambas partes. Si cedes, lo único que percibe es debilidad y la posibilidad de volver al cabo de diez minutos con condiciones aún más extravagantes.

Canadá, sin duda, se comerá un marrón económico importante con estos aranceles. Por muchas tasas recíprocas que impongan, es una economía más pequeña que depende mucho más de Estados Unidos de lo que Estados Unidos depende de ellos. Entre humillaciones constantes e inútiles y plantarse, no obstante, es preferible lo segundo, mientras busca nuevas alianzas.

Esta semana Carney asistirá al debate sobre el estado de la Unión Europea en Estrasburgo, el primer jefe de un gobierno de un tercer país en hacerlo. El año pasado bromeaba que quizás Canadá debería plantearse solicitar el ingreso en la UE.


Quizás no sea una idea del todo absurda."

( Roger Senserrich, blog, 31/08/26)

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