Dice Guillermo de la Dehesa: "Estas (encuestas) muestran que, en general, las personas más ricas tienden a ser más felices que las más pobres, las personas empleadas suelen ser más felices que las que no tienen empleo y las personas autoempleadas más felices que las que trabajan para otros. Pero también las personas jubiladas tienden a ser más felices que las que todavía trabajan y las que trabajan menos horas más que las que trabajan más horas. Estos mismos resultados extraídos de las encuestas individuales suelen replicarse en los países. Aquellos países que crecen rápidamente tienden a ser más felices que los que crecen lentamente o no crecen y, en general, los países más ricos tienden a sentirse más felices que los menos ricos.
Sin embargo, existe también otra amplia evidencia empírica más reciente que matiza estos resultados. La mejora del nivel de renta genera mayor felicidad cuando se parte de un nivel de renta muy bajo, pero mucho menor cuando se han alcanzado niveles más elevados". (El País, Opinión, 19/01/2007, pp. 15 )
Salud, dinero y amor... pues dinero.
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