9.11.10

Empobreciendo al vecino... o sea, a nosotros...

"Dicho y hecho: en lo peor de la crisis, Bernanke metió 1,75 billones de dólares para salir del hoyo con la compra de bonos a la banca. Ahora EE UU crece, pero menos del 2% y con un paro enorme para los estándares norteamericanos: el 10%. Una salida excesivamente lenta y plagada de peligros, que Bernanke ataca como solía: 600.000 millones adicionales en bonos.

"Con los tipos al 0%, no quedan más arma que volcar montañas de dinero sobre la economía para tratar de que vuelva la confianza", dice Charles Wyplosz, del Graduate Institute. El BCE y su presidente, Jean-Claude Trichet, no reaccionan: el euro se dispara tras comprobar que la eurozona se niega a seguir esa senda. "Esta no es la historia de Trichet contra Bernanke; es la de Trichet ayudando a Bernanke", añade. (...)

El problema de algunos medicamentos son los efectos secundarios. Con los males económicos sucede lo mismo: la activación de la máquina de imprimir dinero provoca a corto plazo, y como efecto colateral, un declive del dólar. Y a largo plazo puede que una inflación desbocada. "A largo plazo todos muertos", decía el inevitable Keynes: las protestas arrecian desde hace semanas por las secuelas inmediatas, por el desplome del dólar.

Buenas noticias para EE UU, que impulsa sus exportaciones. Malas para el resto de países. Brasil, Corea del Sur y China han salido en tromba anunciando represalias. Aducen que se va a intensificar el flujo de capitales, que se van a hinchar burbujas, se quejan porque un dólar bajo torpedea sus ventas al exterior, que son la base de sus economías.

En el caso de Europa, cuyo banquero central -Míster Euro- descarta seguir ese camino en aras de la ortodoxia, el euro se ha disparado hasta alcanzar los 1,40 dólares y crece la tensión sobre la deuda de los países periféricos. "Los efectos colaterales de la medida de EE UU suponen adentrarse en un territorio peligroso: el de las políticas de empobrecimiento del vecino", advierte Emilio Ontiveros, de AFI.

"La Fed viene a decir que ha llegado la hora de arreglar sus propios problemas: Europa se enfrenta a un escenario más preocupante si cabe y el BCE no solo no mueve ficha, sino que anticipa que la política monetaria expansiva está en retirada, pese a que no hay inflación, pese a que el mercado de deuda y la banca aún están groguis. Son malas noticias para países como Irlanda, Grecia y Portugal, y también para España", dice." (El País, economía, 07/11/2010, p. 30/1)

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