28.1.11

Solución a la crisis: socialismo... y energías renovables

"Las crisis de deuda existen desde hace mucho: Altvater muestra cómo los créditos de dólares baratos en los años setenta condujeron al enorme endeudamiento del "Tercer Mundo" y cómo la deuda fue una razón importante en el desplome de los países del socialismo real. En los años noventa le tocó el turno a las naciones emergentes y hoy las crisis ha alcanzado al corazón del capitalismo. (...)

Los límites del crecimiento son una razón de peso por la que Altvater no cree en las bombas de inflado a partir de las recetas de John Maynard Keynes de los años treinta. Él arguye entre otras razones la interconexión, cada vez mayor, entre los mercados laboral y financiero, por lo que ningún país es ya autónomo en el diseño de su política monetaria.

Más "paños calientes al sistema" sólo conseguirían agravar los problemas ecológicos y sociales. Tampoco la idea de un nuevo Green New Deal, que debería traer un nuevo crecimiento merced a nuevas tecnologías ecológicas, convence a Altvater: sus representantes tienen una "ingenua confianza elemental en las capacidad de funcionamiento y reforma del sistema mundial capitalista."

Se necesita el socialismo, dice Altvater. Con ello no quiere decir un "regreso a la Unión Soviética": "A diferencia del socialismo del siglo XX, el socialismo del siglo XXI debe poner en el centro de la cuestión la ecología social." También rechaza la planificación central: "demasiado complicada, demasiado burocrática y demasiado autoritaria".

Se aspira a un sistema económico sin crecimiento, beneficio ni tasas de retorno. ¿Cómo llegar a él? Altvater no ha elaborado ningún plan de acción, pero sin embargo señala una dirección: protección y recuperación de las propiedades comunales como el agua, el suelo y la educación, economía cooperativa y regulación de los mercados financieros.

Altvater es realista cuando afirma que no hay una revolución a la vista. Lo que se necesita no obstante son "transformaciones revolucionarias" hacia las energías renovables. Por sí, solamente esto poco cambiaría: "Las energías renovables son más lentas, no permiten la enorme aceleración de todos los procesos en el trabajo y en la vida como era posible con las energías fósiles.

" Los movimientos sociales y el estado pueden ser complementarios en esta labor: "Si las inversiones ecológicas y sociales útiles no comportan el suficiente beneficio y en consecuencia no se aplican, entonces es la mano visible quien debe aplicarlas."(...)

Con todo, ¿cómo logramos una mayoría? El autor no proporciona ninguna respuesta. El último capítulo, el referido a los objetivos, es un esbozo, y en él Altvater cita al recientemente fallecido historiador Tony Judt: "cuanto más perfecta es la solución, más horribles sus consecuencias." Procesos abiertos y democráticos en vez de un Comité Central: ésta es una de las más importantes lecciones del siglo XX." (Sin Permiso, 23/01/2011, citando a “El gran crack”, o cuando el cielo toca techo.' Sobre el último libro de Elmar Altvater Bettina Dyttrich · Elmar Altvater)

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