23.5.11

La posición exterior neta de la economía española es negativa y asciende a 903.800 millones de euros, el 85% del PIB"

" La posición exterior neta de la economía española al final de 1998, antes de la implantación del euro, era negativa y ascendía a 155.400 millones de euros, equivalentes al 28,8% del PIB de aquel año.

Al final de 2010, esa posición exterior se ha multiplicado casi por seis, alcanzando los 903.800 millones de euros, el 85,1% del PIB.

De ellos, 261.000 corresponden a las Administraciones Públicas -la deuda pública en manos extrajeras- y el resto al sector privado -las instituciones financieras españolas y las empresas no financieras y las familias-.

El empeoramiento en los doce años de vigencia del euro, consecuencia de los déficits acumulados de la balanza de pagos, ha sido de 748.400 millones de euros.

En ese mismo período, los pasivos exteriores, reflejando una actividad financiera desmesurada, han aumentado casi 1 billón de euros más que el endeudamiento exterior neto, exactamente 1.742.900 millones de euros.

Ello ha permitido financiar el incremento de los activos españoles frente al exterior en 994.600 millones de euros. Así, al final de 2010, los pasivos exteriores de la economía española ascendían a 2.283.400 millones de euros, esto es, 2,3 billones, y los activos exteriores ascendían a 1.379.700 euros.

No todos los 2,3 billones de euros de pasivos son exigibles de la misma manera, ni implican los mismos compromisos, ni tienen el mismo grado de volatilidad o liquidez , pero sí hay que saber que es una cifra enorme, el 214,9 % del PIB, que exige pagos de rentas, intereses y amortizaciones, e implica la necesidad de renovar préstamos, créditos y emisiones de bonos, en un contexto de crisis financiera internacional no resuelta, con gran desconfianza en los mercados y dudas sobre la solvencia de los países altamente endeudados como el nuestro.

Todo ello eleva los intereses a pagar, las primas de riesgo, en función de lógicas y justificadas sospechas. (...)

No obstante, la gran cuestión que no hay que dejar de tener presente es que, si se lograra cambiar el sentido de la política reaccionaria actual, no por ello el país dejaría de estar en una situación de bancarrota. (...)

La banca y las cajas de ahorros tienen que hacer frente a una deuda exterior enorme, mientras que parte importante de sus activos son elementos muy poco rentables y sobrevalorados.

Y se debe recordar lo obvio: el endeudamiento exterior seguirá aumentando pues sigue produciéndose un déficit significativo de la balanza por cuenta corriente.

Para disminuirlo sería preciso generar un excedente, situación que, con el euro, la destrucción del aparato productivo originada por la recesión, los ajustes y los problemas de financiación, queda fuera de perspectiva. ("La ruptura económica pendiente', en www.kaosenlared.net, 13/05/2011)


"Solamente la deuda exterior española se situó en 1,74 billones de euros (el 164% del PIB), que supone una levísima caída del 1,2% respecto al año anterior.

De ese total, 760.000 millones corresponden a las entidades financieras, 440.000 millones a empresas y familias y 300.000 millones a las administraciones públicas.

En solo cinco años (entre 2003 y 2008), casi se duplicó esa deuda externa, pasando de 900.000 millones a 1,67 billones de euros. Eran años de crecimiento económico, tipos de interés de bajos y dinero sin límite en los mercados internacionales. Y ahora estamos pagando las consecuencias." (El País, Blog Economismo, 07/05/2011)

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