12.5.11

Los salarios se contraen, los puestos de trabajo escasean, se extinguen los subsidios de paro y el dólar se desploma. Estamos en una depresión

"Sí, ¿por qué? Si el programa de Bernanke de compra de bonos públicos (QE2) fue un éxito tan manifiesto, ¿por qué, entonces, o vuelve a ponerlo por obra y consigue que la gente vuelva a trabajar? ¿Es eso preguntar demasiado?

Hay 14 millones de desempleados, 42 millones acogidos a las cartillas de alimentación, los sin techo no paran de crecer, los desahucios se elevan a 2 millones por año y la mayoría de la gente cree que estamos en una depresión. ¿No crees que podrías echarnos una mano, Benny? (...)

“Hay actualmente 7,25 millones de puestos de trabajo asalariado menos que antes del comienzo de la recesión en 2007. Ahora tenemos a 13,5 millones de norteamericanos en el paro; otros 8,4 millones están trabajando a tiempo parcial por razones económicas, y cerca de 4 millones más de trabajadores han abandonado la fuerza de trabajo.

De los desempleados, 6,1 millones han estado en el paro durante seis meses o más.” ("More than a Lost Decade", Calculated Risk.)

¡Un década entera sin crear puestos de trabajo! Nadie es contratado, los salarios están congelados, y el desbordante déficit por cuenta corriente actual suministra cada años 500 mil millones de dólares para la creación de nuevos puestos de trabajo en el extranjero. Y todo lo que Obama pretende hacer es discursear sobre la necesidad de reducir los déficits.(...)

Ahora mismo, cerca de 65 millones de los 130 millones de puestos de trabajo existentes en nuestro país pagan entre 55.000 y 60.000 dólares al año. En otras palabras: proporcionan un “salario para vivir”, que permite a las familias no caer en una pobreza abyecta.

Los otros 65 millones de trabajadores se arrastran con trabajos a tiempo parcial o con trabajillos malpagados e ingresan entre 20.000 y 25.000 dólares al año.

Esta es, pues, la situación (de acuerdo con David Stockman): desde 2007, hemos perdido 6,5 millones de puestos de trabajo bien remunerados, sin que hayamos sido capaces de crear ninguno. Todo el crecimiento se ha dado entre los puestos de trabajo con bajos salarios. (...)

“McDonald’s y sus franquicias contrataron a 62.000 personas en los EEUU luego de recibir más de un millón de solicitudes, dijo hoy la compañía con sede en Oak Brook, Illinois, en una declaración divulgada por correo electrónico…”. (Bloomberg News.)

¡Un millón de solicitudes para servir hamburguesas! Con eso está dicho todo.

“La noticia económicamente más relevante de este primer trimestre de 2011 es la de la caída de los salarios reales (…). A fin de mantener los puestos de trabajo que tienen, millones de norteamericanos están aceptando reducciones salariales. Y si ya han sido despedidos, la única manera de encontrar un nuevo trabajo es aceptar salarios todavía más bajos. (...)

Los salarios se contraen, los puestos de trabajo escasean, se extinguen los subsidios de paro y el dólar se desploma. ¿Se puede dudar de que estamos en medio de una depresión?" (Sin Permiso, 08/05/2011, citando a 'El terror económico, al orden del día: sí, estamos en una depresión', de Mike Whitney)

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