12.6.11

Al sustituir la democracia por la oligarquía financiera, la Unión Europea admite la lucha de clases

"La condición necesaria para que arranque el nuevo paquete “reformado” de empréstitos es que Grecia lance una guerra de clases incrementando sus impuestos y rebajando su gasto social –incluso las pensiones del sector privado—, y liquide y ponga en almoneda tierras públicas, enclaves turísticos, islas, puertos, agua y sistemas de alcantarillado.

Eso incrementará el coste de la vida y el coste de hacer negocios, erosionando la ya limitada competitividad de las exportaciones del país. Los banqueros pintan eso farisaicamente como un “rescate” de las finanzas griegas. (...)

Lo que realmente fue rescatado hace un año, en mayo de 2010, además de otros inversores extranjeros, fueron los bancos franceses, tenedores de mil millones de euros de bonos griegos, y los bancos alemanes, tenedores de otros 23 mil millones. (...)

Los banqueros, por su parte, estaban prontos a conceder préstamos para financiar compras privadas de loterías y apuestas públicas, sistemas de telefonía, puertos y sistemas de transporte u otras oportunidades de monopolio.

Y en lo que hace a las propias clases ricas griegas, el paquete de créditos de la UE lograría mantener al país en la eurozona lo suficiente como para permitirles sacar su dinero del país, antes de que llegue el momento en que Grecia se vea forzada a abandonar el euro y volver a una dracma rápidamente devaluado.

Hasta tanto no llegue ese regreso a una moneda propia en caída, Grecia tiene que seguir la política báltica e irlandesa de “devaluación interna”, esto es: de deflación salarial y recorte del gasto público –salvo para pagar al sector financiero—, a fin de rebajar el empleo, y así, los niveles salariales. (...)

Los griegos se negaron a rendirse en silencio. Las huelgas que iniciaron los sindicatos del sector público pronto se convirtieron en un movimiento nacional, el “Yo no pago”: los griegos se negaron a pagar en los puestos de peaje de las autovías o en otros puestos de acceso público. La policía y otros recaudadores se abstuvieron de obligar a la gente a pagar.

El naciente consenso populista llevó al primer ministro de Luxemburgo, Jean-Claude Juncker, a lanzar una amenaza similar a la que el británico Gordon Brown había levantado contra Islandia: si Grecia no se allana a las exigencias de los ministros de finanzas europeos, bloquearán el suministro de crédito que el FMI internacional tiene apalabrado para junio. (...)

Para muchos griegos, eso es tanto como si los ministros de finanzas amenazaran con disparse un tiro al pié. Si no hay dinero con qué pagar, los tenedores extranjeros de bonos sufrirán; al menos, hasta que Grecia consiga levantar su economía. (...)

Lo que está en juego es si Grecia, Irlanda, España, Portugal y el resto de Europa terminarán destruyendo el reformismo democrático para derivar hacia una oligarquía financiera. El objetivo financiero es esquivar a los parlamentos para exigir un “consenso” que de prioridad a los acreedores extranjeros a costa del conjunto de la economía. (...)

en realidad, es el camino hacia la servidumbre por deuda, hacia un verdadero neofeudalismo financiarizado, que es lo que se está dibujando en el horizonte del futuro. " (Jaque al neoliberalismo, 05/06/2011. 'Al sustituir la democracia por la oligarquía financiera, la Unión Europea admite la lucha de clases', de Michael Hudson, Michael Hudson.com )

No hay comentarios: