20.12.11

La banca privada ha recibido del Banco Central Europeo 1’6 billones de euros (1.600.000.000.000 euros) entre Octubre de 2008 y Diciembre de 2010. Esto es, el sistema bancario privado se ha financiado públicamente con un 13% del PIB de la Unión Europea... De la misma forma, el apoyo público a la economía real cayó unos 11.700 millones de euros

"De la misma forma, el apoyo público a la economía real cayó unos 11.700 millones de euros respecto al año pasado. El ejecutivo comunitario achaca esta bajada a la poca demanda y a las restricciones presupuestarias aprobadas en la mayoría de países de la UE.

Por ese motivo, concluyen, la Comisión propone extender la duración del marco temporal de ayudas al sector financiero pero da por terminadas las ayudas al sector productivo.

Con estos datos sobre la mesa inmediatamente aflora una cuestión básica: ¿No sería más lógico, ético, democrático y coherente un sistema de banca pública? (...)

 El BCE presta este dinero a las instituciones financieras privadas a un interés medio del 1’25% (en los dos últimos años). De los 1’6 billones de euros recibidos, la banca privada ha destinado 1’2 billones a garantías estatales, a la financiación de las entidades y a otras medidas de apoyo a la liquidez.

Las garantías estatales son medidas que van encaminadas a garantizar la devolución del dinero a la persona natural. Si el banco no puede devolver el dinero, lo hace el Estado. Ahora, los estados europeos han refinanciado a la banca privada para evitar esta posible ruptura de las garantías estatales.

Por otra parte, cuando un Estado tiene que acudir a los mercados de deuda pública para financiarse, son estos mismos bancos los que acuden a prestarle el dinero necesario para pagar educación, sanidad, infraestructuras, etc. Pero ahora aparece una plusvalía favorable a la banca privada.

Los intereses no son los mismos que eran de partida. En el camino, un euro, que el BCE (Institución Pública Europea, supuestamente al servicio de los Estados y ciudadanos europeos) había prestado al 1’25% (de media) se transforma casi por arte de magia en un interés del 4, el 5 o el 6%.

“Et voilà”, la multiplicación de los panes y los peces se ha producido. El euro que antes de salir de las arcas del erario público costaba x, ahora es devuelto al mismo costando x + p. Se ha generado una plusvalía que descansa apaciblemente y sin sobresaltos en manos de la banca privada. Es una nueva forma de financiación y de negocio.

No queda aquí la cuestión. Parte de esos 1’2 billones de euros han sido destinados a la financiación empresarial y de particulares. Pero éstos, como todo hijo de buen vecino, también han tenido su buena cuota de aportación a la banca privada. Cuando acuden a solicitar un préstamo, si no se les despide con una palmada en la espalda o un “vuelva usted mañana”, se les cobran unos intereses leoninos.

De nuevo el contribuyente tiene motivos más que fundados para sentirse estafado. Su dinero ha servido para dos fines: financiarse a sí mismo y financiar a la banca privada. Ha visto ante sus ojos un fantástico truco de prestidigitación.

Para poder devolver estos préstamos, estados, empresas y ciudadanía se endeudan hasta niveles prácticamente insostenibles.(...)

 De los otros 400.000 millones de euros referidos más arriba, su destino ha sido claro: la compra de activos tóxicos generados por el sistema financiero.

Una cantidad de dinero destinada a socializar las pérdidas ocasionadas por políticas económicas muy arriesgadas, que buscaron una alta rentabilidad a cualquier precio y cuando menos, de dudosa práctica ética. El 58% de estas ayudas públicas fue entregado a bancos de tres países: Irlanda (25%), Reino Unido (18%) y Alemania (15%). Curioso cuando menos.(...)

 De ahí que vuelva a surgir otra cuestión básica: ¿por qué no es posible la creación de una banca pública que haga fluir el crédito entre Estados y particulares?"           (Rebelión, 08/12/2011, 'UE y banca privada: dos caras de una misma moneda', de Jorge Alcázar González,Rebelión)

No hay comentarios: