20.12.11

"Tratamos de convencer a los pacientes para que denuncien a los médicos que piden dinero; pero, en estos momentos, los pacientes tienen miedo: el fakelaki no es su prioridad"... La prioridad "es sobrevivir"

"Aunque nadie les hace mucho caso, decenas de pegatinas empapelan las paredes del hospital, el más grande de Atenas en el barrio popular de Nikaia, a cinco kilómetros del puerto de Pireus.

Las pegatinas se ilustran con un dibujo de un sobre tachado por una barra roja al estilo de un aviso de stop. "No al fakelaki" es el mensaje, una referencia al ya notorio sobre lleno de billetes de 50 euros que algunos médicos griegos piden a sus pacientes a cambio de un mejor servicio.

El fakelaki es una de las muchas manifestaciones de corrupción en Grecia comentadas hasta la saciedad desde el inicio de la crisis para justificar medidas "duras" de liberalización y austeridad.(...)

 Dos años después, con el hospital en un estado próximo al colapso, privado de fondos y utilizado por cada vez más pacientes, el problema del fakelaki es ya poco más que una anécdota.

"En este hospital hay médicos que aceptan sobres", dice Olga Kosmopoulou, especialista en enfermedades contagiosas y miembro del sindicato de médicos de hospitales que ha organizado campañas contra la corrupción.

"Tratamos de convencer a los pacientes para que denuncien a los médicos que piden dinero; pero, en estos momentos, los pacientes tienen miedo: el fakelaki no es su prioridad".

¿Cuál es, entonces, la prioridad de los pacientes de renta baja en este hospital, en medio de un distrito de Atenas de enormes problemas de paro y pobreza? Pacientes que esperan cinco o seis horas a ver a un médico y pagan entre 80 y 100 euros por una prueba de sangre y orina. La prioridad "es sobrevivir" dice Kosmopoulou. (...)

Recorriendo los pasillos, una mujer de la limpieza explica –Kosmopoulou hace de intérprete– que trabaja para una empresa privada subcontratada. Cobra 500 euros al mes por una jornada de 15 horas sin derechos sindicales. 

Los suministros de productos no esenciales –desde algodón a vasos de plástico– se han agotado. "Es como si lo hicieran para humillarnos", relata Kosmopoulou mientras enciende un cigarro. La situación no va a mejorar.(...)

 "Se soborna a los empleados para evitar las colas en hospitales colapsados", advierte. El estudio de The Lancet advierte también que en el primer año de la crisis –2009– se produjo un "aumento significativo de la gente que dice que jamás va al médico o al dentista", lo que se achaca a los largos tiempos de espera. 

"Si no es grave y no tienes seguro privado, vas a esperar tres o cuatro meses; así que la gente pasa de ir", explica una empleada pública que participaba en una manifestación en el centro de Atenas.

Un nuevo copago de cinco euros aumenta el desinterés por ir a ver a un médico. Y la nueva política de cobrar entre 80 y 100 euros por someterse a una prueba media, remata la faena. "La gente ya no se hace las pruebas que les pedimos", asegura Kosmopoulou. (...)


Kosmopoulou comenta que existe una "crisis humanitaria" debido al aumento disparado de casos de pacientes seropositivos. Según The Lancet, el diagnóstico de seropositivos ha subido el 52% entre el 2010 y el 2011. (...)


Aunque la distribución de metadona no se ha visto afectada por los recortes, ya no hay apoyo de asistentes sociales ni psicólogos. Hay otro factor para explicar los nuevos seropositivos. "Muchas de mis pacientes son jóvenes mujeres que han perdido su trabajo y recurren a la prostitución", concluye Kosmopoulou."                (Sin Permiso, 06/12/2011, 'Atenas: hospital del terror', de Andy Robinson)

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