13.4.12

Con esta crisis el espacio privado de negocio se ha estrechado. Por eso, las empresas privadas están buscando nuevos huecos y saben que privatizando lo público, pueden salir de su actual crisis de rentabilidad


Lo que el gráfico adjunto expresa con mucha claridad es que el crecimiento espectacular en las últimas décadas del endeudamiento español ha correspondido al sector privado, y fundamentalmente a las empresas no financieras. El endeudamiento familiar también se dispara a partir de 1998, precisamente el año en el que el Partido Popular aprueba la ley del suelo y da así el pistoletazo de salida a la burbuja inmobiliaria. Y el endeudamiento público sólo crece cuando ya ha estallado la presente crisis y como clara medida anticíclica.

"El documento de trabajo de estos autores busca encontrar el nivel adecuado de endeudamiento, es decir, el punto de inflexión a partir del cual el endeudamiento se volvería peligroso para el crecimiento económico.
 Su conclusión es que la deuda pública no puede ser mayor del 85%, la de las empresas no financieras no debe superar el 90% y la de los hogares el 85%. (...)

El boom inmobiliario permitió que el capitalismo español continuase creciendo gracias a la entrada masiva de dinero extranjero, el cual financiaba una burbuja que proporcionaba suculentas rentas –especialmente a grandes empresas y fortunas, pero también al resto de la sociedad-. 
Y este modelo de crecimiento ha sido la contracara del modelo de crecimiento alemán, basado en la capacidad de exportar hacia países con déficit comercial. 

Es decir, el crecimiento del endeudamiento privado ha sido funcional al mantenimiento del modelo de crecimiento español y alemán. En este punto el endeudamiento público no ha jugado rol alguno, más que el de no obstaculizar el crecimiento del crédito privado.

 Si la Unión Europea hubiera frenado el crecimiento de las deudas privadas entonces ni España ni Alemania hubieran crecido de esa forma tan explosiva, con todo lo que ello implica en términos de empleo y en términos electorales.

Obviamente las finanzas se vengan de ser usadas para propulsar el crecimiento de esa forma, esto es, se pasa el punto de inflexión comentado más arriba, y deviene la crisis financiera que ahora mismo asola Europa y muy particularmente España. 
Y es entonces cuando lo que surge es una batalla ideológica por poner en el centro de la diana al elemento menos culpable de todos: lo público.

¿Por qué es así? ¿Qué sentido tiene culpar al endeudamiento público cuando todos los datos señalan que no ha jugado papel alguno? Pues porque lo que realmente está pasando es que con esta crisis el espacio privado de negocio se ha estrechado, lo que significa que las empresas privadas están buscando nuevos huecos y saben que abriendo brecha en lo público pueden aspirar a salir de su actual crisis de rentabilidad. 
Es decir, el ataque sistemático a lo público sólo persigue aumentar los espacios de negocios en sectores como la educación, la sanidad u otros servicios ahora públicos."                  (Attac España, 01/04/2012)

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