"Los obispos asisten atónitos (pero sobre todo mudos) al debate sobre
su paraíso fiscal, en medio de una crisis que está obligando a apretarse
el cinturón a todo el mundo. ¿Perderán los eclesiásticos sus
privilegios ante la Hacienda pública? ¿Deberá pagar impuestos la
Iglesia, como todo hijo de vecino?
La decisión del Gobierno italiano,
presidido por el tecnócrata católico Mario Monti, de exigir a la
jerarquía eclesiástica de su país el pago del impuesto de bienes
inmuebles ha saltado las alarmas en España, donde los obispos gozan de
inmunidad casi total ante el fisco.
Ya planteó el tema hace un año el exalcalde de Madrid Alberto
Ruiz-Gallardón, ahora ministro de Justicia, reclamando para sus arcas
municipales, acosadas por deudas y déficit, una compensación del Estado
por los tributos que no satisface al Ayuntamiento la confesión católica,
entre otras instituciones.
Según Ruiz-Gallardón, el Ayuntamiento de
Madrid ingresaría 94 millones anuales más cada año. Serían en toda
España entre 2.000 y 2.500 millones, según los expertos.
“¡IBI todos o ninguno!”, clama una decena de organizaciones reunidas en Gijón. 8...)
La Iglesia católica está exenta del IBI —y de otros muchos impuestos— en
virtud de los acuerdos entre el Estado y la Santa Sede firmados en Roma
el 3 de enero de 1979. ¿Deben pagar los obispos el IBI, como los demás
propietarios? 8...)
Lo que se le había preguntado al obispo portavoz es si la Iglesia
católica no se ha planteado “hacer un gesto, como pagar el IBI, en
solidaridad con las dificultades del pueblo de Dios por la crisis”.
Pese
a lo dicho por el hombre de los dineros católicos, la realidad es que
no es la vigente Ley de Mecenazgo, sino el concordato de 1979 (con el
nombre de Acuerdo entre el Estado español y la Santa Sede sobre Asuntos
Económicos), quien regula el régimen fiscal de esta Iglesia, por el que
la Conferencia Episcopal recibe cada mes del Ministerio de Hacienda
dinero para pagar los salarios de obispos y sacerdotes.
Así lo prescribe cada ejercicio fiscal la Ley de Presupuestos
Generales del Estado en una de sus disposiciones adicionales. Este año
serán 248,3 millones. Además de esa asignación tributaria mediante el
IRPF, la Administración pública paga, mediante el concordato de 1979,
los salarios de decenas de miles de profesores de catolicismo y de
cientos de capellanes castrenses, hospitalarios y penitenciarios.
También subvenciona la enseñanza religiosa concertada con casi 4.000
millones, la conservación del ingente patrimonio arquitectónico
eclesiástico y otras muchas actividades de la jerarquía católica. La
cantidad total se acerca a los 10.000 millones de euros, según Europa
Laica. Unos 1.000 millones se deben al paraíso fiscal. (...)
El historiador Stanley G. Paine ha hecho el recuento de las propiedades
de la Iglesia romana en España, desde luego el mayor casero del reino
después de la Administración del Estado (o a la par).
Este es el
resumen: 100.000 propiedades, de las que 5.000 son edificios religiosos.
“En torno al 80% del patrimonio artístico de España es propiedad de la
Iglesia, que también dispone de 300 museos y 103 catedrales”, dice." (El País, 26/02/2012)
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